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Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2008.
(ASC-Noticias) 05-Marzo-08 Por Gregorio Iriarte El fundamentalismo indigenista y el fundamentalismo autonomista En el fondo este es el problema y el gran desafío nacional. Es evidente que detrás (o delante) de todo esto, están las ambiciones de pequeños grupos con gran poder, tanto económico como político. Que sea éste u otro prefecto o que el latifundio llegue a 5.000 o a 10.000 Hc. nada tienen que ver con los peligros divisionistas que amenazan al país. * Se advierte que los cívicos están desesperados por convencer que el pensamiento político de los habitantes de Santa Cruz fue y es monolítico, así empobrecen la historia y quieren congelar la realidad negando derecho a la discrepancia * El estatuto autonómico de Santa cruz tiene graves dificultades para su debate y aceptación consciente, primero porque fue elaborado al margen de la gente y sus organizaciones * La llamada "socialización" es un show de entrega de los estatutos sin debate ni análisis * El camino de división de Bolivia avanza con el estatuto cívico y el MAS es incapaz de ponerle freno (ASC-Noticias) 13-Marzo-08 Por Julio Figueroa ascnoticias@yahoo.es El preámbulo del documento denominado "Estatuto Autonómico de Santa Cruz" es un justificativo de los cívicos para aplicar la autonomía protestando lealtad a las formas de gobierno adoptadas por los españoles en la época colonial y también en la llamada lucha de los patriotas por autonomía. Esta era entendida como independencia y culminó con la formación de Bolivia en 1825. El concepto de autonomía en la época de la colonia era ese, de independencia y no de descentralización que es relativamente nuevo, desde el referéndum de la época de los 30, y que volvió a cobrar fuerza en el gobierno de Goni. El Libertador Simón Bolívar, en función de la creación de una gran república latinoamericana, se opuso al federalismo en la Gran Colombia, término alternativo para no decir autonomía que en esos años se usaba como sinónimo de independencia. Ellos pedían autonomía ante la corona española y en los hechos eso se concretó como independencia. Cívicos fuerzan los argumentos para hacer pasar estatuto como democrático. El Estatuto sostiene que el departamento de Santa Cruz tendría que ser autónomo como expresión de la "identidad histórica" y por "vocación democrática y autonómica". Pero el conjunto de la sociedad cruceña no estuvo estática a lo largo de la historia como se podía creer y en torno a una identidad que se quiere crear caprichosamente como justificativo para todo. Santa Cruz cambió, aunque de forma lenta por su aislamiento. Ningún pueblo tiene una identidad constante, los pueblos siempre cambian al enfrentar sus necesidades que solucionan de forma peculiar o copiando. Sus deseos de "ser" no son más que construcciones que corresponden a intereses de clase y por eso, según sea el momento histórico, aparece uno u otro planteamiento sobre cómo conducir sus destinos. Se advierte que los cívicos están desesperados por convencer que el pensamiento político de los habitantes de Santa Cruz fue y es monolítico, así empobrecen la historia y quieren congelar la realidad negando derecho a la discrepancia. A esa orden responden por ejemplo las últimas declaraciones de un ex izquierdista, Reymi Ferreira (vicerrector de la UAGRM y candidato a rector de esa casa de estudios), que asegura que "por encima de nuestras filiaciones de izquierda o derecha está Santa Cruz". Eso es ideología verticalista, totalitaria, fascista. A los cívicos, les asusta la diversidad ideológica y también la diversidad cultural, siendo que una y otra son normales más aún cuando se dan condiciones de atraso económico y hay aportes migratorios en diversas partes del departamento, existiendo otras formas de ser y entender y también otras propuestas políticas. El estatuto dice que todas las poblaciones surgidas en el territorio que hoy es Santa Cruz siempre buscaron manejar sus gobiernos guiados por el planteamiento autonómico lo que es una arbitrariedad porque habían y hay diferentes componentes interrelacionados e incluso enfrentados. El deseo de autonomía de los criollos era un deseo de independencia distinto al de los indígenas. Se pretende sorprender a los cruceños con arbitrariedades de los autores del estatuto que interpolan sus ambiciones de clase y las adjudican a todo el pueblo. Así viejos y nuevos politiqueros neoliberales, con deshonestidad intelectual, aparecen como cívicos para reciclarse levantando banderas regionales forzadas para mantener y ampliar su poder que está en peligro. Decir que se busca la autonomía porque hay una "vocación democrática" es un lirismo vacuo que no encuentra asidero en la realidad porque echando una mirada a la historia de la política boliviana, luego de muchos ensayos fallidos intentando supuestamente levantar un régimen de gobierno democrático, se advierte que sólo se habla de democracia como argumento para encubrir ambiciones y nada más, y lo más notable es que ahora con esa "vocación" se llenan la boca los herederos políticos de las dictaduras y conspiradores legendarios. Los acontecimientos que hoy se dan en Bolivia, la aprobación arbitraria e ilegal de nuevos cuerpos de ley, gritan a todo pulmón que no hay democracia, que las condiciones materiales para que prospere la democracia aún no han surgido y que seguiremos así. ¡No nos mientan! Los distintos personajes políticos de la historia, nacidos aquí o allá, de tez blanca o morena, que condujeron los destinos del país no han generado frutos democráticos sino dictaduras y tiranías de diverso jaez principalmente al servicio de los ricos locales y los poderosos de afuera, las trasnacionales. En repetidas ocasiones quien se sienta en el palacio de gobierno desconoce y pisotea a los otros poderes imponiendo un régimen de gobierno y una serie de leyes para explotar y oprimir a la mayoría tratando de arrinconar a la oposición. Evo no es la excepción pero sus opositores tampoco. Y lo más grave es que hay muchos ejemplos de intolerancia y vocación dictatorial en las propias instituciones representativas de la sociedad cruceña. Para ser dirigente de la COD, Edwin Fernández, el testaferro dirigente vinculado a las logias, usó la violencia de jóvenes alquilados de la Unión Juvenil. Cualquier dirigente vecinal es desconocido y echado del Comité Cívico porque no es de la línea de Rodolfo Landivar, eterno dirigente puesto por las logias. El Prefecto Costas y los cívicos, a punta de palo y amenaza siembran el miedo y acallan a sus opositores, sosteniendo una mini-dictadura. Cada día se repite el "todos somos iguales ante la ley" pero la realidad es distinta, los de abajo, los trabajadores son víctimas de la dictadura y la desigualdad, por ejemplo en la empresa, donde el dueño desconoce la libertad de organizarse que tiene el trabajador para reclamar por sus reivindicaciones. Y la cereza que adorna la torta de la arbitrariedad, es que unos autonombrados, sin ningún control ni vigilancia (habrá que decir en gran medida porque los masistas se lavaron las manos demostrando incapacidad y sectarismo), dizque por ser representantes elegidos por voto pero para otras funciones, elaboran y aprueban un Estatuto ultra y lo levantan como si fuera el tótem de la autonomía. Un prefecto, un Consejo Departamental nombrado a dedo por las cúpulas municipales, sobrepasando el límite de sus atribuciones, convocan a referéndum violentando el espíritu de tal instrumento y la Corte Departamental Electoral se brinda a seguirles el juego, no en nombre de la justicia, sino por estar "con Santa Cruz". Pero qué ¡vocación democrática! ¡Cómo se respeta la legalidad! Más bien parece que hay un concurso sobre quién viola más la legalidad y gana el que lo hace de forma más disimulada. El estatuto autonómico de Santa cruz tiene graves dificultades para su debate y aceptación consciente, primero porque fue elaborado al margen de la gente y sus organizaciones. Delmar Méndez, consejero departamental y funcionario de COTAS, cooperativa de teléfonos controlada por las logias, repite día y noche que cerca de 56 organizaciones fueron consultadas pero no dice que éstas o en su mayoría están burocratizadas, que la relación con la base no existe o es una relación prebendal, o son organizaciones fantasmas; la presencia de direcciones prologieras a su cabeza las hace, en otros casos, completamente sumisas. A esto hacen pasar por democracia. En segundo lugar está la falta de espacio y tradición para el debate. Los que debaten en Santa Cruz son los mismos y sólo entre ellos, es decir los cívicos y algún vendeambaibas en debates arreglados y ridículos. La llamada "socialización" es un show de entrega de los estatutos sin debate ni análisis. En Santa Cruz no importa que se debata el estatuto y a qué conclusión se llegue, somos herederos de la tradición boliviana, por ello con las llamadas autonomías no hay miras de ampliación de la democracia sino de permanencia de la tiranía y en el caso cruceño ejercida de forma más enérgica debido a la menor amplitud geográfica, la pobreza ideológica, los miedos y la caducidad histórica de la clase empresarial que espera concentrar más beneficios. El estatuto incorpora una serie de carnadas para hacer picar a los incautos para que voten pero luego será sólo un papel más y la voluntad tiránica del que ostente el poder será omnímoda. Como prueba de cuán arbitraria es la elaboración del famoso estatuto, se da el caso del reclamo hecho por docentes de la UAGRM que observaron la flagrante vulneración de la autonomía universitaria en que incurre un artículo del estatuto en cuestión, integrando a universidades privadas y estatales en un consejo para definir las políticas de la educación superior. A eso, de manera oficiosa desde la Prefectura respondieron asegurando que la palabra "pública" se habría deslizado por error en el estatuto y que ya fue modificado. Los cambios en el estatuto son igual de arbitrarios que los realizados en el proyecto de constitución elaborado en Oruro. Las autonomías forzadas, un peligro inminente. La pretensión del movimiento cívico empresarial es manejar de manera absoluta el aparato del Estado en el departamento de Santa Cruz. Para ellos, cachorros de la politiquería, el problema está en apoderarse de las instituciones y no en el tipo de política a aplicar para resolver los problemas. Ese es el fondo mezquino de la actual disputa con el gobierno central que no se detiene en el daño que hace a la unidad del país. Así el camino de división de Bolivia avanza con el estatuto cívico y el MAS es incapaz de ponerle freno. La clase gobernante históricamente ha fracasado. Unos y otros usaron el país como prenda para enriquecerse a cambio de grandes préstamos y la entrega de los recursos naturales a empresas transnacionales. El aparato productivo nacional diminuto no tiene miras de potenciarse a la altura necesaria, de ahí la debilidad de los gobernantes y la burguesía, ambos con vocación de sirvientes del imperialismo. Los cívicos y el MAS, neoliberales abiertos o disimulados, dicen que la solución es seguir esperando las bondades del capital extranjero, pero lo real es que esos capitales llegan para saquear y explotar Bolivia. Cambiando la forma de administrar el país no solucionará sus problemas de fondo, las autonomías serán un parche y en un país empobrecido y con un Estado debilitado, serán otro fracaso. Bolivia no es España o Estados Unidos o Argentina o Brasil como suelen usar de ejemplo los cívicos para demostrar la supuesta viabilidad de las autonomías. Bolivia es un país con una situación geopolítica muy precaria, rodeado de países desesperados de poseer sus potenciales riquezas y muy débil para defenderlas. La historia enseña las desmembraciones sufridas a manos de todos los países vecinos. España no tiene ese problema. Bolivia es un país que arrastra una pobreza crónica y ciertos analistas dicen que es un Estado fallido que debe desaparecer este siglo. España se desarrolla con cierta pujanza por el momento gracias al impulso recibido por su incorporación a la Comunidad Europea y no por las autonomías, y éstas más bien se tornan cada día más problemáticas porque alimentan peligrosas tendencias centrífugas. El Estado boliviano es tan débil que apenas controla su territorio, la autoridad no existe en grandes espacios, principalmente de sus amplias fronteras. Su debilidad se agravó luego de aplicarse el neoliberalismo porque achicó al Estado y lo hizo raquítico, y por eso prosperan las actitudes de franca rebelión y desconocimiento del gobierno central, algo peligroso y repetitivo para la estabilidad como país. Los linchamientos para hacer justicia son un síntoma de esa debilidad. Las avanzadas de extranjeros en las fronteras es otro, como en la época del Acre, hay ciudadanos brasileños disimuladamente van tomando control de territorio avanzando en el mapa y con la complicidad de las autoridades. Hay asentamientos de ciudadanos brasileños cerca a Puerto Suarez, Arroyo Concepción, San Ramón, que compran tierras mediante palos blancos porque es ilegal, pero hasta ahora el Estado no ejerce verdadera soberanía. Los grandes productores de soya brasileños ocupan importantes zonas en el departamento. En Cobija se sabe que ciudadanos brasileños pasan la frontera como Pedro por su casa y se denuncia que refuerzan las manifestaciones dirigidas por el Prefecto Fernández reclamando autonomía. Para darle vigor a su autonomía, los cívicos cruceños, influyendo con su discurso autonomista y racista, han influido sobre los departamentos del Norte, considerados por la oligarquía cruceña como su espacio natural, su colonia. Ellos han impulsado el nacimiento de organizaciones cívicas en Pando y Beni imitando al intolerante y racista Comité Cívico cruceño, y luego han reproducido los lugares comunes del planteamiento de autonomía, pero lo más increíble es que éstas zonas son de poco desarrollo económico, con actividades productivas muy escasas, cuyo interés por la autonomía es forzado porque no corresponde a su grado de desarrollo y que debía merecer más bien la exigencia de una intervención más profunda del Estado, sin la cual serán zonas que terminarán en la inanición, lo que se ha notado cabalmente con los últimos desastres, donde la capacidad del departamento del Beni colapsó frente a las inundaciones. La clase gobernante cruceña, ¨la pujante¨, ¨la progresista¨, arrastra así a estas regiones a la debacle porque con la autonomía, pese a los discursos de solidaridad, la tendencia de cada región será a aislarse debilitando la unidad nacional y permitiendo que Bolivia esté más débil ante los poderosos países vecinos. El Estatuto inicia la franca división del Estado. Como en realidad el planteamiento autonomista es muy reciente y el debate ha sido muy pobre, se busca sorprender a la población con discursos zalameros y altisonantes fortalecidos por los medios de comunicación empresarial con posiciones discriminatorias y chauvinistas para que la gente no pueda pensar y se deje arrastrar al bullicio y el pensamiento único. No se entiende que la autonomía, si de alguna forma puede implantarse, es cuando el Estado cede sus prerrogativas o parte de su soberanía, a través de la fijación de competencias para que las ejerzan los departamentos. No es que éstos se toman las prerrogativas que les dé la gana porque entonces, aunque no se quiera decir, se desconoce al Estado y surge otro paralelo. Actualmente la figura se asemeja al del hijo que se apodera de los bienes del padre achacoso y obliga al resto de la familia a repartirse la casa arrinconando al padre en un cuarto, les ofrece la libertad de hacer cada uno lo que quiera aunque sea mutilando la casa paterna. Desde 1825 cuando surgió el Estado boliviano, los distintos gobiernos han asumido todo el poder político, que fue dividido por áreas normadas específicamente y repartidas a una jerarquía de autoridades, a esto se le llama competencias, asuntos en los que tienen potestad los nombrados por ley que, para ejecutar sus políticas, a lo largo del tiempo se han puesto en pie organizaciones, ampliando, fusionando o cerrando distintas instituciones a fin de dirigir las distintas actividades del país. Es así que hoy el poder está divido en muchas competencias, aunque habrá que hacer notar que por la chatura política e incapacidad de los gobernantes normalmente se vuelven fuentes de pegas para su engorde, cada uno a su turno. Con el estatuto autonómico los cívicos cruceños buscan hacerse cargo de un poder casi absoluto (legislar, reglamentar y ejecutar) en 41 áreas o materias a nivel departamental como por ejemplo Educación, Industria, Relaciones Laborales, etc. En otras 10 áreas o materias dicen que van a compartir el poder con el Estado nacional (pero proponen legislar, reglamentar y ejecutar) y corresponden al manejo de recursos naturales renovables y no renovables y otros, aquí es seguro que las diversas autoridades se darán cabeza con cabeza. Luego en otras 11 materias se ejecutarían las leyes del Estado nacional, aquí por ejemplo estarían Registro Civil, Bancos, etc., pero bajo una reglamentación local. Con estos datos recogidos del último Estatuto se observa que buscan concentrar más del 70% de poder y el 30% restante compartirlo con el Estado nacional. Algunos cívicos desesperados y francos afirman actualmente que ya no quieren autonomía sino federalismo. El propio autor del estatuto, Juan Carlos Urenda, afirma que es un estatuto radical, casi federalista, todo lo que nos indica que nos hallamos ante una verdadera rebelión contra el Estado y el avance de medidas de hecho disfrazadas de legales para forzar el rompimiento definitivo. Como para darse certificado de buena conducta, los cívicos han insertado un primer artículo en su Estatuto asegurando que la autonomía garantizará la unidad del país. El papel aguanta todo pero no es suficiente afirmar algo para que sea cierto. Quién puede garantizar la unidad del país, ¿la voluntad de los cívicos o tal vez la del gobierno? ¡No! Es la lucha del conjunto de la sociedad, de las masas, frente a quienes intentan dividirnos que puede garantizar la unidad y ahora esta sólo puede ser detrás de una política diferente, antiimperialista y antiburguesa, porque estamos viendo más bien que los dueños del país, históricamente fracasados, finalmente se han dado por vencidos y están más preocupados en el botín del Estado que en defender la unidad. Por otro lado la unidad está en riesgo ante la decisión del imperialismo de dividir Bolivia porque ya resulta demasiado incomoda para sus planes, ese imperialismo al que se someten los dueños de Bolivia y aparecen de aliados y socios. El estatuto desconoce la centralización de la actividad educativa, proclamando amplias capacidades a nivel departamental incluso la definición de políticas, lo que significa que habrá varias políticas educativas en el país. Así sólo se está dando la puñalada mortal a la unidad de Bolivia, porque la educación es una argamasa ideológica que en manos del Estado sirve para forjar la unidad. El "Gobernador" firmará "Tratados Internacionales", quiere decir que las relaciones internacionales no estarán sujetas a un poder centralizado y único y veremos entonces que Bolivia será el hazmerreir de los países vecinos que podrán escoger qué parte del país será más barata o de cuál se apoderarán. El Estatuto asigna al departamento la capacidad del Estado Central de fijar impuestos, de tal manera que surgirán entre los departamentos diferencias de impuestos provocando competencia entre ellos para atraer o alejar ciertos intereses económicos, y prácticamente la posibilidad de la unidad a través de un poderoso mercado interno se cerrará porque se feudalizará el país. Es racista porque su actitud hacia los grupos indígenas es paternalista y además desconoce la existencia de los derechos de grupos no oriundos de Santa Cruz, de su cultura, lengua, tradiciones. Es una forma de proponerse el control y neutralización de poblaciones que han demostrado su hostilidad a la forma de actuar de los cívicos truhanes. También en el plano de la justicia y policía, el estatuto plasma la actitud que ahora ostentan los cívicos que creen estar por encima de la ley, la policía local servirá para proteger a los privilegiados y perseguir sañudamente a los de abajo. Mientras que el poder judicial aparece como supremo y total, es la apoteosis de las logias que ya controlan el foro. La cuestión Tierra es la parte medular del estatuto porque desconoce el poder del Estado central para otorgar títulos y reconocer derechos, y responde a la tremenda desesperación de seguir negociando con tierras, en gran medida arrendadas a extranjeros que se ha tornado en la verdadera actividad económica de los llamados empresarios productivos cruceños. * Los civicos tienen una mala fama bien ganada y no deben agradecerlo a quienes señalan como "enemigos de Santa Cruz" * Los autonominas tienen como estrategia hacerse las víctimas de una supuesta dictadura y reclamar por ello ante la comunidad internacional, esto por su carácter antinacional y prointervencionista * Los cívicos claman ante los organismos extranjeros como débiles doncellas, y si no les apoyan entonces les brota el facho que llevan oculto y gritan: "¡marioneta de Chávez!" o, como en el caso de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), la acusan de ser "agencia del MAS" * La irrupción de Branko en el escenario de la politiquería burguesa, disfrazada de civismo y de defensa de las regiones, es consecuencia de la caída de los partidos políticos tradicionales en octubre de 2003 (ASC-Noticias) 13-Marzo-07 Por Marcelino Villarreal ascnoticias@yahoo.es El domingo 17 de febrero, se publicó en los medios escritos una carta de la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), fechada en París, Francia, dirigida al presidente del Comité Cívico, Branko Marinkovic, como respuesta al mismo Comité que pidió a esa organización se pronuncie contra supuestas vulneraciones a los derechos humanos de parte del gobierno de Evo Morales al cual acusan de estar involucrado en una "campaña de espionaje y persecución en contra de los ciudadanos". El documento de la FIDH resultó ser un verdadero revés a las pretensiones cívicas que creían que esta institución se compadecería de sus lamentos y accedería a darles razón, pero en vez de un "sana sana", la FIDH responde de otra forma, sin dejarse llevar por el histrionismo y el sentimentalismo que los cívicos pretendieron usar para sorprenderla. La carta cita algunos antecedentes sobre atropellos a los derechos humanos cometidos por los cívicos en Bolivia, principalmente en el departamento de Santa Cruz, mostrando que la FIDH está bien informada de lo que pasa en el país, aunque Branko y sus colegas creyeron que estaban tratando con opas. La FIDH le recuerda a Branko que conoce bien todos los pormenores del violento ataque que los cívicos de San Ignacio cometieron contra las oficinas de la Central Indígena Paikoneka de San Javier (CPI-SJ), sucedido pocas horas después de finalizado el "cabildo del millón" en la capital cruceña, donde destruyeron todos los bienes de la CPI incendiando sus oficinas. "Otro ejemplo emblemático es el caso de la APDH cuyos miembros han sido estigmatizados públicamente por los medios de comunicación y las autoridades provinciales y son objeto de amenazas y hostigamiento" continua la carta y también le recuerda cómo un grupo de unionistas armados acorraló al presidente de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos en sus oficinas. Branko Marinkovic respondió a este comunicado con las cajas destempladas afirmando que "es un insulto al pueblo cruceño", que la FIDH es una agencia más del MAS y otros improperios similares a los que usa cuando se refiere a los que él llama "enemigos de Santa Cruz", o sea, los que señalan sus acciones fascistas y sus acostumbradas tropelías a nombre de las autonomías. ¡Qué bonita forma de usar el nombre de Santa Cruz para cubrir sus delitos! Con su respuesta, Marinkovich termina confirmando la crítica que se hacen al Comité que son intolerantes. Así no conseguirán salir de su aislamiento a nivel internacional pese a los desesperados intentos que han hecho promoviendo el intervencionismo en la problemática boliviana. Los cívicos tienen como estrategia hacerse las víctimas de una supuesta dictadura y reclamar por ello ante la comunidad internacional, esto por su carácter antinacional y prointervencionista. Claman ante los organismos extranjeros como débiles doncellas, y si no les apoyan entonces les brota el facho que llevan oculto y gritan, "¡marioneta de Chávez!" o, como en el caso de la FIDH, la acusan de ser "agencia del MAS". Entre sus intentos más serios de hacerse las victimas está su protesta ante la OEA y la ONU con el viaje a EEUU de los prefectos autonomistas acompañados de su prensa fiel (Unitel, PAT, Red Uno, y otros) y sus videos. Como el Secretario de la OEA, José Miguel Insulza, acabó respaldando al gobierno de Evo Morales y avalando la constitución aprobada en Oruro, los civicos ultras y sus portavoces de Podemos no se ahorraron los calificativos y las muestras de rabia. Otro de estos intentos por aparecer como delicadas doncellas, a pesar de ser unos evidentes déspotas, fue el último pedido de que los países con representación diplomática en Bolivia suspendan toda relación con el gobierno, por la forma irregular en la que se aprobaron en el Congreso las leyes para la realización de los dos referéndums propuestos por el MAS, el dirimitorio y para la nueva constitución. Este pedido fue realizado por Oscar Ortiz, el ultra derechista, militante de la secta católica "Cristiandad", senador de Podemos, ex gerente de la Cainco y muy cercano al entorno empresarial de Branko. Este pedido fue criticado hasta por civicos moderados pero igual, a instancias de esta gente, el dizque Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conalde) emitió un pronunciamiento anunciando desconocer la condición democrática del Gobierno y convocando a su derrocamiento. El lenguaje transaccional de los cívicos es "hay que derrocarlo como sea, el gobierno ya no vale nada". Curiosamente, antes no demostraron ira tan desmedida, ni con las dictaduras militares, peor con su aliado Goni, quien hacía y deshacía con su rodillo parlamentario, por ejemplo aprobando las leyes malditas como la capitalización, la reforma educativa y la participación popular. Tampoco sabemos de nadie que por ello haya pedido la intervención extranjera. En esta misma tónica, autonomistas ultras de otras regiones están por pasar del lenguaje al hecho. La dirigenta del Comité Cívico de Tarija ha advertido "que Evo no se atreva a pisar Tarija... porque lo esperamos con una sorpresita... si no nos hace caso que se atenga a las consecuencias". En las paredes de Santa Cruz no dejan de aparecer nuevos graffitis dedicados a personeros del gobierno donde se les dice "Estas en la mira, hijo de p..." "Santa Cruz será tu tumba, Evo indio maldito". Estas palabras son las de un agresor que se contiene y no de una pobre víctima, es la conducta de los psicópatas que primero escriben cómo asesinarán. Los cívicos dan muestras de que sí o sí van a derramar sangre pero como bien dijo un díscolo de gran verborrea, que se arrogó la representación de la provincia Cordillera en la última Asamblea de la Cruceñidad, "aquí va a correr sangre, pero no va a ser la nuestra, va a ser la de los masistas... la de los enemigos de Santa Cruz... Este mensaje es para vos Evo" mientras señalaba con el dedo al lente de las cámaras de los medios, con los ojos bien abiertos e inyectados, todo lo que denota un profundo desequilibrio de personalidad. La fama de fascistas de los civicos-empresarios trasciende las fronteras, la carta de la FIDH es una prueba más de ello. Branko dice que esto es culpa de los "enemigos de Santa Cruz que con sus mentiras nos hacen daño", como si los "enemigos de Santa Cruz" fueran los que mandan a los unionistas para que persigan a la gente y violenten por doquier. A Branko le gustaría que quienes rechazan al fascismo en otras partes del mundo se dejen engañar y callen cuando se rompa la crisma a quienes reclaman por sus libertades democráticas en Bolivia. Ese es Branko, "el demócrata". "Son las autonomías, son las autonomías" Citando al ex centralista y mirista Carlos Dabdoub que anotó "son las autonomías, estúpido" se puede creer que son las autonomías las que tienen estúpido al presidente del Comité Cívico y lo empujan más a la derecha. Su fanatismo y otras variables le llevan a adoptar una actitud soberbia que no mide consecuencias ni a corto ni largo plazo. La respuesta de Branko y su entorno a la carta de la FIDH prueba que el Comité es un organismo fundamentalista que no retrocede de sus posiciones discriminatorias y protectoras de elementos delincuenciales (como el barra brava Chichi Pérez) y sus grupos racistas descalificados. Todo ello indica un peligro potencial. Por ejemplo, frente a nuevas críticas a la Unión Juvenil Cruceñísta que fue a provocar a una concentración del MAS, Branko, recalcitrante, sacó la cara por los de la Unión Juvenil afirmando "los de la Unión no hicieron nada..." y quiso lavarse las manos al decir, "yo no soy cómplice de nadie... no tenemos nada que ver, ese día estábamos en San Ignacio". Branko afirma que los de la Unión son unos buenos muchachos. No podía esperarse otra cosa de una persona de su condición, poderoso mandamás y patrón, dueño de una fábrica y de la vida de sus empleados, donde se hace lo que decide y no más. Así como el patrón pide mas ganancia a los funcionarios de su empresa, sin importar los métodos (evadiendo impuestos o atentando contra los derechos laborales del trabajador) Branko y su entorno, quieren autonomías a como dé lugar, incluso con las mayores estupideces posibles, y la quieren porque ven la perspectiva de seguir enriqueciéndose de manera ilimitada. El supuesto progreso "para el pueblo cruceño" que tanto anuncian llegará con las autonomías; no puede estar divorciado del crecimiento de sus cuentas bancarias pues de lo contrario no serían burgueses. Al actual presidente del Comité Cívico parece importarle poco la imagen del cruceño común (al cual dice representar con tanta arrogancia) y el poco capital moral y político del movimiento cívico autonomista. Pero la carta de la FIDH, la actitud de Miguel Insulza y el hastío silencioso de vastos sectores son indicadores de que las autonomías no generan confianza como solución de lo que el gobierno de Evo no ha podido resolver. Todo esto hace recuerdo al cuento del rey desnudo. Marinkovic es ese rey que cuenta con sus cortesanos y los medios empresariales que se deshacen en alabanzas para él, que le dicen "líder", que no se atreven a corregirle pues el rey y su entorno es soberbio y una pequeña critica puede costarle a uno la cabeza. El liderazgo de Marinkovic no soportaría una crítica seria desde las modernas teorías acerca del "líder". Mientras el rey Marinkovic se pasea desnudo haciendo alarde de sus inexistentes atuendos lujosos, los que no son sus cortesanos se ríen, otros, como el cruceño común, siente vergüenza ajena y agachan la cabeza en silencio pues criticar está prohibido. Sus cujes en cambio, los que no tienen remedio, dicen "¡sí, está desnudo y qué ¿no es lo máximo?". ¿Quién es Branko Marinkovic? Con la oposición de su propia esposa, Branko Marinkovic se postuló a la Presidencia del Comité Cívico y ganó. En esas elecciones se denunció que la fórmula del empresario aceitero compró los votos de los delegados a Bs. 10.000. Este estilo causó serías peleas internas en las organizaciones afiliadas al ente cívico pues todos querían votar para lograr paga. Los bandos internos de la Federación Universitaria Local de la UAGRM, uno encabezado por el inefable Chiqui Martínez y el otro por Jorge Santiestevan, protagonizaron sendas peleas campales en las instalaciones de la propia Universidad por el control de la cartera de "Delegado estudiantil ante el Comité Cívico". Otro caso fue la pelea por el control de la máxima representación de las juntas vecinales que quedaron divididas en una FEDJUVE, encabezada por Rodolfo Landivar y reconocida por los cívicos, y otra FEJUVE. Todo esto como correlato de una elección del "gobierno moral de los cruceños" que prometía jugosos premios. Desde hace rato se sabe, pero no se dice, que la compra del voto de los delegados es práctica común en esa organización. Gana el que más ofrece no el que demuestra mayor liderazgo o un programa. El candidato perdedor, Jaime Santa Cruz, ex lugarteniente del fachisimo Germán Antelo, denunció también todo esto. Recientemente afirmó que la elaboración y aprobación del Estatuto Autonómico ha sido demasiado apresurada. Sus criticas de corte democrático muy inocuas le han valido recibir amenazas y ser calificado de "traidor" y "masista"; con lo cual se prueba que la intolerancia en la era Marinkovic alcanza sus puntos más altos en el seno del propio Comité. Branko Marinkovic dio señales de que su gestión sería diferente a la de su antecesor, Germán Antelo. Incluso, llegó a mostrarse preocupado por una eventual división del país que vaya a afectar sus negocios pues las capitales del occidente son un mercado importante para su aceite. Marinkovic se dijo demócrata, conciliador, equilibrado, y aseguró que practicaría cierta mesura en el trato con el gobierno del M.A.S. logrando que muchos respiren aliviados porque creyeron que iba a producirse un cambio y que la pelea de comadres de civicos y gobierno, que ya comenzaba a afectar a la economía del país, bajaría de intensidad y se produciría un acuerdo. En una primera instancia, Marinkovic anunció que hasta era capaz de invitar a Evo Morales a su acto de posesión como presidente del Comité, esto como gesto de buena voluntad. Pero pronto cambió de parecer porque los civicos más ultras lanzaron sus alaridos de protesta, Branko retrocedió y no se atrevió a volver a pensar en invitar a Evo ni para la efemérides departamental. Paulatinamente fue adoptando posiciones más intolerantes y fascistas, su gestión es ahora continuidad y profundización de lo hecho por Antelo, que coordina con él la represión de activistas que van contra las autonomías. De su primera imagen de "demócrata", hoy no queda nada. Decir que fue un demagogo, puede resultar fácil y hasta cómodo. Pero hay que decir también que en la medida en que fue adoptando discursos y actitudes cada vez más cercanas al golpismo que gusta a los civicos fanáticos más violentos, aplacó la desconfianza provocada en los primeros días, y así se acabaron las críticas al interior del comité y se produjo la aparente unidad monolítica en torno a su figura. Todavía hay ultras que le piden más radicalismo. Ha terminado haciéndoles caso en varias cosas pero a su propio ritmo. Branko proyecta ahora la imagen de un fascista fanático, soberbio y encima está su terrorismo verbal, que practica conciente de la influencia efectiva que tiene sobre la vida y los nervios de la gente. Los medios lo único que hacen es amplificar este terrorismo hasta niveles patológicos. La soberbia que viene demostrando se explica, en parte, en el hecho que no es una persona que se haya desarrollado en el ejercicio de la política, en el estudio y la generación de ideas; políticamente es nulo. Branko es un patrón, no es un político, y a pesar de que es dirigente cívico y se llena la boca de civismo jamás participó de organizaciones dedicadas al debate y a la problemática de los ciudadanos, de sus condiciones de vida, de sus accesos a fuentes laborales, de sus niveles salarios o de los problemas de la ciudad; todos estos son temas auténticamente cívicos. Estudió en una universidad del exterior (como Tuto Quiroga), de haberse formado en el país, tal vez, entendería de otra forma la compleja realidad del país, pero obviamente, siempre dentro de sus esquemas de burgués criado para mandar y hacer dinero. La irrupción de Branko en el escenario de la politiquería burguesa, disfrazada de civismo y de defensa de las regiones, es consecuencia de la caída de los partidos políticos tradicionales en octubre del 2003. En una ocasión, mucho antes de ser dirigente cívico, durante una entrevista sostenida el 2004 en el programa "Que no me pierda", del incendiario Enrique Salazar, afirmó que en realidad le gustaría estar en otra parte, en su empresa, dirigiéndola para no perder dinero o con su familia, en vez de estar metido en la política y temas afines. Agregó que no tenía otra opción porque los partidos políticos estaban hundidos, los peligros de un nuevo "Octubre negro" amenazaban con destruir la propiedad privada, y alguien tenia que hacer algo. Su llegada a la presidencia del Comité fue saludada por muchos como algo bueno por tratarse precisamente de una persona joven, sin militancia anterior en partidos políticos, y por ser empresario "productor". Estas cualidades, decían los civicos y analistas, aseguraban que iba a trabajar por la defensa de los intereses de "Santa Cruz". Su inexperiencia en cuestiones de política no resultaban mayor problema frente a su condición de "productor" y empresario "emprendedor". Esto indica el desprecio por la generación de ideas que tiene la clase dominante cruceña, tan apegada a copiar lo venido de afuera, chata y sin perspectivas históricas de convertirse en burguesía poderosa dispuesta a pelear, y no mendigar, mercados en el mundo. Esto hace la diferencia entre las autonomías cruceñas y las de otros países. En otras circunstancias tal vez Marinkovic habría desarrollado la capacidad de autocrítica, aprendido que las cosas no siempre son como a él se le antojan y que es necesario ceder para no quedar como un déspota. Pero el entorno que le rodea le impide autocriticarse, porque si lo hace le dicen que está culipandeando. De todas maneras, el fantasma del comunismo es excusa para todo. El errado énfasis en su condición de "croata" Muchas críticas contra Marinkovic hacen énfasis en su condición de extranjero, particularmente en el hecho de ser descendiente de emigrantes croatas a los cuales se relaciona forzadamente con la ultraderecha croata que colaboró con Hitler (la ustachi). Ciertas publicaciones extranjeras criticas, pasando por el indigenismo más recalcitrante, los maoístas aliados del gobierno de Evo Morales y otros, dibujan la imagen de un Branko croata, en guerra contra los indígenas bolivianos, y le niegan su nacionalidad boliviana, adquirida por nacimiento, enfatizando su origen extranjero y creando el supuesto de un complot con grupos derechistas croatas. Marinkovic es comparado con los españoles que sometieron a las naciones originarias. Algunos indigenistas dicen que de nuevo la historia se repite, un extranjero, un invasor que no es de estas tierras, llega para apoderarse de ellas y acabar con los pueblos originarios que son sus legítimos dueños, lo que en los hechos se ajusta a las prácticas de Branko que junto a sus hermanos parece haberse adueñado del espacio llamado Laguna Corazón, en pleno territorio indígena guarayo. El propio Evo Morales ha intentado buscar una fórmula racista y etnocentrista más disimulada afirmando que los indígenas son "originarios milenarios" y que la gente como Branko son "originarios recientes", que es como decir que por no ser indígena es boliviano a medias. Esta es una forma muy primaria de interpretar la figura de Marinkovic y quiérase o no, cae en el racismo pero del otro lado y eso principalmente es el indigenismo, la barbarie hecha teoría. Las críticas a Branko se complementan con las otras que dicen que Evo Morales no es boliviano sino indígena o aymara, respuesta que usa gente como Marinkovic y los civicos racistas para atacar a Morales y al MAS. Todo esto alimenta la bárbara pelea de comadres que sostienen ambos bandos, completamente atravesada por el culturalismo que niega el derecho de las personas a escoger y ejercer libremente la nacionalidad que mejor les parezca y adscribirse a su respectiva cultura; pero que amenaza con destruir al país. Los civicos cruceños le niegan a los collas y a los indígenas el derecho de practicar libremente sus creencias y los indigenistas no tienen mejor idea que hacer lo mismo lo cual les muestra igual de intolerantes. Si se sigue el mismo razonamiento indigenista, hasta los obreros serían enemigos del movimiento indígena campesino y no sus potenciales aliados de clase, por el hecho de no ser indígenas. Así se fortalecen las bases del racismo y la descomposición acelerada de la sociedad. Se dice mucho sobre las ligazones familiares y sentimentales de Marinkovic con el país de sus padres, tratando de descalificarlo por no tener esas mismas ligazones con Bolivia. Esta crítica es una variante del nacionalismo de derecha y no es revolucionaria. Los masistas han apelado incluso al chauvinismo contra los croatas y los extranjeros, con lo cual fortalecen el juego de los cívicos y demuestran una actitud contrarrevolucionaria y antisocialista, a pesar de que se digan socialistas. Últimamente se dice mucho de Croacia y se ha inventado el mito de que es un país fascista, derechista y anti-indígena por tradición. Nada más falso. La realidad y la historia de ese país, como la de todos, es mucho más compleja que los modelos reduccionistas propios de ideologías intolerantes. En Croacia, hubo un poderoso movimiento obrero y comunista que, guiado por los principios del internacionalismo proletario, se unió a sus pares serbios y albaneses para enfrentar a los nazis y sus aliados en los territorios que después formarían Yugoslavia. Este capitulo de la historia de ese país está profundamente atravesada por la lucha de clases, pero la caída del estalinismo no significó un avance sino cedió su lugar a la brutal y sin salida lucha de culturas alentada por el imperialismo. Lo que hace a Branko enemigo de los intereses de la mayoría no es su origen sino su condición de clase, su condición de burgués y hay que entender que muchos que pertenecen a esta clase terminan aceptando al fascismo para impedir la revolución. Criticarlo como croata lo único que ha hecho es convertirlo en victima de una práctica discriminatoria. El terrorismo de Branko para manipular a la gente. Tras el parto y la "bendición" de los estatutos autonómicos, los anuncios apocalípticos de los cívicos no se cumplieron en sentido de que las hordas de indios y militares del MAS, cual orcos que bajan de las montañas, sedientos de muerte; cercarían Santa Cruz para sitiarla y bañarla en sangre. Los medios en su momento también corrieron la voz y dijeron que el gobierno se preparaba para militarizar la cooperativa de agua Saguapac, para dejar a Santa Cruz sin agua, que también se preparaba la militarización de las refinerías para dejar a la ciudad sin diesel. La explicación que los cívicos dan es que esos rumores en realidad eran falsos, cívicos y Prefecto, explican que en realidad todos eran rumores difundidos... ¡por el propio gobierno! con el fin de asustar a la gente e impedir que asista a la concentración del 15 de diciembre en el Parque Urbano. Por eso, en esa concentración se les oyó gritar una y otra vez "no nos amedrentan ¡no tenemos miedo carajo! ¡no tenemos miedo carajo!" Los medios y los cívicos esconden que esos rumores son de su propia factura, difundidos masivamente por gente afín vía mensajes de texto a celulares y correos. También los medios dieron cobertura a declaraciones alarmistas en ese sentido. Los cívicos y sus medios enferman a Santa Cruz de odio y de miedo. Parecen sufrir del efecto psicológico llamado proyección, por el cual sus males lo endilgan a otro. Con su marcado anticomunismo Marincovic tuvo papel central en el juego nada cívico de generar pánico en la población para obligarla a obedecerles ciegamente, con declaraciones que señalan gran ignorancia, una dañina ligereza e irresponsabilidad y su mentalidad de señor feudal que dispone de la vida de la gente. Branko Marinkovic participa de todo esto desde que el choque de los cívicos con el gobierno empezó a agudizarse, más a o menos a mediados del 2007 con la prolongación de la asamblea constituyente. Este estilo continúa en el accionar cívico, esta vez en torno a la realización del referéndum por los estatutos autonómicos. Lo último son las acusaciones de depuración de ciudadanos por la Corte Nacional Electoral, achacándole responsabilidad al gobierno. Mientras dicen eso se hacen autopropaganda proclamándose como muy democráticos y tolerantes diciendo "Nosotros dejamos marchar, dejamos protestar, somos democráticos", lo que en realidad no condice con la realidad. Las declaraciones de Branko, en distintos episodios de la pugna que sostiene con el gobierno son piezas de antología. Rol de los medios en este tema Marinkovic reclamó porque la publicación hecha en los medios escritos estaría financiada por el gobierno y que considera eso otra forma de despilfarrar "el dinero de los bolivianos". Sin embargo, la publicación de dicha carta enviada por la FIDH a los cívicos, recién fue publicada en los periódicos 5 días después de que les llegó, y en todo ese lapso de tiempo los medios cívico-empresariales la ocultaron del público en otra muestra más de su parcialidad. Pero cuando Marinkovic salió a reclamar señalando que es "una ofensa a Santa Cruz", los medios recién dieron a conocer que esa carta existía y obviamente tratando de ayudar a los cívicos para que quedaran menos maltrechos ante la opinión pública pero igual sin explicar su contenido. |