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(ASC-Noticias) 6 de Noviembre 2006 Por Marcelino Villarreal Más de lo mismo La "cumbre social autonómica" resultó ser otro más de los grotescos espectáculos a los cuales los cívicos nos tienen acostumbrados, con su dosis de falsificación, manipulación, mentiras, chauvinismo, racismo y mala educación, como parte de los eventos que inventan para dar un nuevo impulso a esa sorda conspiración que llevan adelante con sus aliados gonistas, para mantener privilegios y arrancar más poder al gobierno del MAS. La ocasión no está para menos porque están seguros que es ahora o nunca y están dispuestos a defender con todo lo que puedan el caudal monetario que les cae del IDH y que les permite hacer y deshacer en la región. Pero no sólo eso les interesa, también pelean por hacer que la Empresa Siderúrgica del Mutún sea una empresa autárquica, controlada por ellos, como en AASANA, y echando fuera de la región a la COMIBOL, identificada por los cívicos como representante del "centralismo". Buscan debilitar al gobierno y así mejorar su posición, pero para ellos mejor si el MAS se cae. Uno de sus íntimos deseo es que sea por elecciones aunque desde hace rato trajinan la ruta golpista y en esta "cumbre" lo han planteado abiertamente. Por otro lado ensayan la alternativa de promover la reducción del mandato de Evo, opción de menor costo y menor riesgo para ellos. Los cívicos boicotean al gobierno fomentando la subida de los precios y con su prensa multiplican el efecto provocando alarma en la gente. Eso hace que Santa Cruz sea la ciudad más inflacionaria del país. A la subida de precios en los mercados los medios añaden su sesgo para causar malestar y pánico, así alimentan la espiral inflacionaria, pero gracias a que Bolivia no se mete a la cárcel a quienes atentan contra la estabilidad económica. Hay que reconocer que su libreto abreva de la conspiración del 73 elaborado por la CIA contra Allende y de la clase media ricachona de Caracas que hoy combate a Chávez. Es una presión de efecto combinado, se debilita al gobierno y se lo chantajea esperando las ansiadas sinecuras como créditos blandos, anular la conservadora Ley de Tierras del gobierno que por puro capricho y racismo dicen que es "comunista" y otras. Conspiran contra el gobierno y el propio pueblo. Por eso aparecen exigiendo al gobierno soluciones y medidas para frenar la subida de precios de los alimentos y manipulan para arrastrar incautos a sus eventos falsificados, porque no importa cuánto avancen, siempre se saben huérfanos de apoyo popular y por eso engañan a diestra y siniestra y meten mucha plata. Ellos no pueden luchar consecuentemente contra la subida de precios por ser bien comidos, más bien sufren de sobrepeso, conducen autos lujosos, visten bien, viven en zonas bien, tienen empleos fijos en las instituciones cruceñas y ostentan joyas. Son clase media acomodada y oportunista, pero rodeada de lumpen como los unionistas y los chiqui Martínez. El anuncio de la posible subida de precio del diesel, les da otro gran motivo para asustar al pueblo diciendo que subirá el precio del transporte, que por cierto cívicos y logias controlan, y por eso los dueños del transporte se suman al jueguito de alarmar a la gente. Manipular y engañar es su hobby, así hicieron cuando canjearon elección de prefectos por la lucha contra el dieselazo decretado por el gobierno de Carlos Mesa. Pese a que siempre han estado con las petroleras, y que éstas los aceitan, los agropecuarios se resisten a que se levanten las subvenciones al GLP y al diesel, contra el deseo de las transnacionales que presionan hace rato para ello y amenazan que de lo contrario no invertirán para nada en aumentar la producción de estos carburantes. El MAS busca hacerle gambeta al problema y no enfrentar a las transnacionales en una guerra que podía acarrearle la muerte. Los cívicos pueden estar también boicoteando al gobierno, invirtiendo en el contrabando de carburantes (los dueños de los surtidores son empresarios que son sus amigotes) y así achacarle la responsabilidad de provocar el desabastecimiento que se ha visto agravado en estos meses. El gobierno sabe todo esto pero calla y, de forma irresponsable, cree que para frenarlos son suficientes discursos encendidos y "socialistas". Cree así poder mantener a raya a las transnacionales, pero los hechos muestran que son más peligrosas y están preparando su jugada. El MAS empieza a pagar la factura de su cobardía de negarse a nacionalizar. Los agropecuarios aprovecharon su "cumbre" para echar el grito al cielo ante el anuncio torpe de que se quitará la subvención al diesel y han advertido que primero se irá Evo. En una patética desesperación también anunciaron la creación de su propio "Ministerio de Agricultura". "Hoy ya no somos el pueblito de ayer, tenemos población que nos sigue y poder económico, ahora vamos a vencer" dijo Mauricio Roca, presidente de la CAO. La imagen que proyectan de nuevo es la de un movimiento regional, muy localista y fanático. No pueden salir de su hueco y hacer verdadera política. Les traiciona permanentemente su fanatismo y su vena falangista separatista. Sin ningún asco gritan "...primero está Santa Cruz, después Bolivia... en Santa Cruz mandan los cruceños y en Bolivia mandan los bolivianos". Todo el país ve espantado tanta chatura. Los cívicos están peor que nunca porque están más débiles. Lo de Viru-viru los fortaleció por un rato pero el ataque vandálico a las oficinas de Impuestos Internos, a manos de las hordas unionistas guiadas por el impune mozalbete y falangista Samuel Ruiz, los volvió a debilitar y mostró que son unos violentos sin remedio. Los cívicos tienen una habilidad para despilfarrar cualquier ventaja que las torpezas del MAS le otorgan. Los cívicos imitan al MAS asesorados por ex izquierdistas. El juego del mono mayor es muy conocido en Bolivia y consiste en que una hilera de gente imita fielmente al que está a la cabeza, que es el mono mayor. Ese parece ser el juego que hay entre oposición y gobierno, se dedican a imitarse mutuamente, dejando a un lado la política que, paradójicamente, estos políticos, dicen que "hace mucho daño al país". Compiten fabricando "cabildos", plantando mojones, clonando organizaciones sociales para controlarlas e inflar apoyos, voltean alcaldes opositores en zonas rurales, se imitan con medidas asistencialistas y prebendales, en racismo, en corrupción, cinismo, bolivianismo y al mismo tiempo en demostrar amor y fe en las petroleras. Son demócratas de pose y ahora, lo que faltaba, que los cívicos hagen "cumbres sociales", como el MAS, pero a su manera, donde la consigna es parecer y no ser. Civicos y MAs son casi gemelos pero de distinto color. Los cujes de los cívicos empresarios que usurpan la representación de algunos sectores de la población también pidieron a los jerarcas del Comité imitar los métodos de lucha que son tradición de los explotados bolivianos como el bloqueo de caminos y la tomas de válvulas de las petroleras, para presionar al gobierno. En su ignorancia supina atribuyen al MAS la creación de estos métodos. Así creen equivocadamente que van a imitar a Evo cuando este en realidad, en su papel de dirigente sindical y ahora como presidente, siempre se opuso a adoptar la acción directa. Hasta hace poco los cívicos decían que el bloqueo de caminos y otros métodos de presión, atribuidos al MAS, era ilegales y terroristas. Pero ahora piden imitarlos. Es parte de ese manto de victimas, de débiles, de "pueblo", que se quieren poner para acarrear gente y ganar apoyo internacional. Detrás de todo esto también hay el asesoramiento de ex izquierdistas del Movimiento Bolivia Libre que tras servir a Goni han terminado como funcionarios de la Prefectura. Son como Mussolini, que tras pasar por el socialismo se entregan al servicio de la burguesía, usando el conocimiento adquirido para apuntalar al fascismo. Orientan a Rubén Costas y a Brancko Marincovic para que adopten tácticas de la izquierda y usen su lenguaje, por eso ahora hablan de "métodos de lucha". Tanto berrinche y manipulación para que finalmente Brancko Marinkovic ordene y las cúpulas cívicas decidan a nombre "del pueblo" Ante la jugada del gobierno de acordar con los municipios y las universidades que no recortaría los recursos que estos reciben del IDH, y que sólo se afectaría a las prefecturas, los cívicos se pusieron furiosos. Primero tiraron las orejas a los dirigentes de la Asociación de Municipios de Santa Cruz, al Rector de la Universidad "Gabriel René Moreno" y a dirigentes de la Federación Universitaria Local que negociaron por su lado. Municipios y representantes de la Universidad fueron obligados a asistir a una reunión en el Comité Cívico donde se les ordenó tácitamente rechazar la propuesta del gobierno que dejaba sola a la Prefectura. El rector apenas se desmarcó tímidamente pero luego se sometió con su silencio. Al final de dicha reunión Marinkovic leyó un comunicado anunciando la realización de una "Cumbre Social Autonómica" diciendo que la lucha continuaba en bloque, y que ya no iba a ser sólo por el IDH sino también, contra la escasez de diesel, la subida de los precios de la canasta familiar y por la defensa del Mutún, para que no caiga en manos de la COMIBOL y el estado centralista "que quiere esos recursos para dejar a Santa Cruz sin nada". Hasta ese día no hablaron de la subida de los precios ni del problema del diesel como objetivos de su lucha, sólo les importaba defender el IDH, pero les cundió la desesperación y recurrieron a más manipulación ante la jugada del gobierno y porque la población no salió a las calles a apoyarles. La marcha que hicieron, en la cual unionistas atacaron las oficinas de Impuestos Internos y de la cual quieren hacer una batalla épica, en realidad fue un fracaso de convocatoria. Sólo eran ellos, sus cujes, los acarreados, los dirigentes de la FUL y las bandas unionistas. Aquí se muestra con claridad con cuanta torpeza pretenden manipular a la gente y las demandas populares. Tambien se revela su accionar como partido politico. Su modus operandi fue el de siempre, ordenar a sus cujes, que dicen ser dirigentes de los sectores, a salir a los medios pidiendo que se haga una "cumbre", para luego decir que "es el pueblo que clama". Durante toda una semana hicieron propaganda para el evento, alarmaron con la "llegada del comunismo" y sus medios inflaron más la subida de precios de los alimentos (si la carne estaba en 21 Bs. ellos decían que costaba 29 y así en otros casos) los dueños del transporte anunciaron que el pasaje iba a subir e insinuaron un incremento de hasta cinco bolivianos, afirmaron como un hecho la inminente subida del diesel que justo en esos días empezó a escasear. Sospechosa coincidencia, pero siempre escasea cuando los cívicos tienen roces con el gobierno y sirve para sugerir "una venganza". El gobierno para evitarse mayores problemas se hace el boludo porque su Constituyente es primero. La propaganda que pasaron los medios convocando a esta cumbre, anunció de que todos iban a ir, "gremialistas, transportistas, universitarios, pueblo mojeño, pueblo guarayo, pueblo chiquitano, Comité Cívico, Prefectura, Municipios cruceños". Parecían hablar de fichas de ajedrez. También se anunciaba que en esa cumbre se iba a solucionar todo y que era importante luchar para doblegar al gobierno. En el colmo de la desesperación para manipular, el día de la cumbre, Telepaís de Unitel, salio afirmando, "ultima noticia, señores televidentes, la subida del pasaje y del diesel es inminente, los empresarios dicen que se vienen una crisis alimentaria y convocan a la gente a luchar contra el hambre y asistir a la cumbre". Fue como cuando gritan "¡vienen los ponchos rojos, vienen los indios!" para generar el pánico. Vieja treta que parece ya no les resulta. Finalmente en la cumbre no se resolvió nada de lo que dijeron. Fue una competencia de discurseadores que buscaron destacar, causando incluso el recelo entre ellos. Se oyeron más carajazos, mierdazos e insultos racistas que ya son sello distintivo de los actos de esta gente. Y no les avergüenza, creen que se ven bonitos, y cínicamente se justifican diciendo que esas palabras "nacen del espíritu profundo del cruceño amante de su tierra". Así, esta cumbre, fue para echar más lodo a la imagen del cruceño común que por culpa de estos díscolos es visto en otras latitudes como provinciano, inculto, fascista e ignorante, imagen falsa porque ese no es el pueblo, es el fascismo bestial que trata de someter los intereses de los de abajo al de los ricos. Los que tomaron la palabra, supuestos dirigentes "de los sectores", pidieron la renuncia de Evo, uno dijo que aprenda de la UDP y que acorte su mandato. Los "representantes de los sectores" pidieron toma de caminos, cierre de válvulas, repetir lo de Viru Viru, es decir sacar a la gente a chocar directamente con las fuerzas del orden (es verdad, estos andan en busca de un muerto), echar guasca a los masistas para que aprendan a respetar a "Santa Cruz", echar a todos los masistas y opositores de "Santa Cruz", desobediencia civil, etc. Varios se opusieron a las huelgas de hambre porque saben que con ella no van a lograr nada. Hasta la fecha los cívicos han hecho varias huelgas de hambre, masivas, carnavalescas, llenas de melodrama, show mediático, con misses y modelos, donde los ayoreos que acarrean se ponen a pedir limosna mientras hacen huelga de hambre, con barras bravas como guardianes que pegan y agraden a medio mundo; como aquella que instalaron en la Plaza 24 de Septiembre cuando exigían respeto por los 2/3 en la Asamblea Constituyente. A esta medida la han terminado de desgastar, a nadie le importa la salud de éstos porque instintivamente se sabe que de hambre jamás van a morirse, más bien, cada vez que hacen huelga, salen más gordos. Otros propusieron movilizaciones, "subir a los cerros y lanzar piedras a las carreteras para bloquearlas" y que no se tomen medidas que pongan al pueblo en contra; con lo cual parecieron sugerir que no se haga un paro cívico. Por cierto, en ningún momento se habló siquiera de un paro, nadie lo mencionó, quien pueda obtener una grabación completa de la cumbre se dará cuenta de ello. Se notó también que el público asistente era gente acarreada, algunos llevados por Desireé Bravo, la concejala emenerrista, leal gonista y seguro apoyo de los cívicos. Mas o menos unas tres mil personas asistieron. Lo que sí es seguro es que el famoso "pueblo guarayo, chiquitano, ayoreo" estuvo ausente... pero sí usaron y manosearon su nombre. Sólo hablaron los "representantes" siguiendo un libreto que se notó improvisado y salió grotesco. La gente que asistió fue de adorno, a mirar de palco, muchos se aburrieron y se ponían a charlar con el que estaba sentado a su lado o a consumir helados. Sólo una barrita bulliciosa gritaba a cada rato y hacía aplaudir a la gente, en especial cuando los oradores lanzaban estruendosos carajazos o ponían en duda la orientación sexual de algún funcionario de gobierno. Con esta cumbre se puede constatar que el movimiento "cívico" cruceñista es una montonera de cavernarios e ignorantes que juegan a ser fascistas, que sólo buscan escalar en el poder o volver a él, no inspiran a nadie, no tienen carisma, no entusiasman, ni capacidad de oratoria poseen, no llegan ni a los talones de las nefastas figuras célebres del fascismo y del falangismo europeo que tanto les chiflan. Son tan enanos que incluso ser fascistas les queda grande. Cerrando este evento, Brancko Marinkovic, llegó y tomó la palabra. Textualmente sugirió "vamos a volver a hacer paro si es necesario, vamos a ir a la huelga de hambre, y si es necesario vamos a un cabildo definitivo para defender a este pueblo y su mandato". Así fue, a contrapelo de todos los discursos anteriores, pero nadie se atrevió a decirle - ejem... don Brancko de eso no hemos hablado. Marinkovic, como anfitrión de la fiesta, siguió nomás y pidió todo el apoyo de la cumbre para la reunión de la próxima semana en donde los prefectos, autoridades municipales y universidades van a decidir las medidas a seguir para defender el IDH, medidas que comienzan luego del feriado del 2 de noviembre. O sea que al final las cúpulas de "representantes" decidirán. ¿Pero cómo? ¿y el hambre del que tanto hablaron? ¿y qué de la "inminente" subida de los pasajes que anunciaron? ¿del dieselazo? ¿se le olvidó a Marinkovic decir cómo la cumbre resolvía inmediatamente todo eso, tal cual anunciaron para hacer que la gente asista? El empresario aceitero no respondió pero dijo "sé que el pueblo pasa hambre y espero que tenga una canasta familiar, que le alcance su salario". Nada más. Pero al hablar de salario de acuerdo a la canasta familiar era su demagogia izquierdista asesorada por el MBL que afloraba, porque él en la realidad prohíbe el sindicato en su fábrica de aceites y rechaza cualquier incremento en el salario de sus obreros. Marinkovic bajó de la testera y cuando los medios le preguntaron qué seguía a continuación, él sólo anunció que la próxima semana iba a haber un paro. Así entonces, la prensa se apresuró a decir que la cumbre decidió huelgas de hambre, paros y hasta un nuevo cabildo. Una burda falsificación que hace temblar a los cívicos moderados por las consecuencias que esto puede traer al movimiento autonomista. Someter a los pobres a los intereses de los ricos ya no es sorpresa, aquí es común Edwin Fernández, burócrata sindical que funge como ejecutivo de la COD de los cívicos, dijo en su discurso "es verdad que todos los cruceños no somos iguales, que a los pobres no nos tratan igual, pero ahora no es tiempo de fijarnos en eso, de pelearnos entre nosotros como quiere el MAS... es tiempo de unirnos porque la lucha es por Santa Cruz, el enemigo verdadero está a 3500 metros de altura". Edwin Fernández es continuador de la escuela de Gabriel Helbing, anterior ejecutivo de la COD, que llamó a los obreros a abandonar sus propios objetivos para seguir a los patrones que levantan la bandera cruceña. También dijo que se sacrificaba para ser candidato a diputado por PODEMOS. Helbing ganó, se hizo "honorable" y se olvidó del discurso del hambre de los obreros, a esos que siempre traicionó y vendió. Hoy luce una panza más grande, por lo menos solucionó su hambre y se puede decir que hacia eso apunta el ultra cívico y "líder obrero", Edwin Fernández. Otro "dirigente" que dijo representar a un pueblo indígena afirmó que los indígenas "deben apoyar y estar con los empresarios". Todos los oradores dijeron saber y sentir que el pueblo se muere de hambre pero nada más, se deshicieron en agradecimientos a los asistentes por estar dispuestos a luchar pero por... las autonomías, la "libertad", la "región", la "democracia", como si esto fuera lo que diera de comer. La hipocresía de este evento fue por demás evidente. Llamaron a luchar contra el hambre y la subida de los precios pero al mismo tiempo a seguir y a respaldar al empresariado, a no rebelarse contra la manipulación impune que éstos hacen de los precios de los alimentos. Como un ruego, el cínico Rodolfo Landivar, eterno dirigente de la FEDJUVE, pidió a las autoridades y a los agropecuarios que se sensibilicen con el "hambre del pueblo" y que se sienten a una mesa redonda para buscar una solución. Uno se pregunta ¿qué acaso no se dijo que en la cumbre iba a salir la solución inmediata a la subida de los precios? Al final, los poderosos son los que tienen la última palabra. Cómo siempre. Parece que todo esto ya no sorprende y los cívicos en su degeneración creen que es normal. Para ellos todo debe presentarse como un teatro, en una descarada demagogia. Incluso es teatral la amenaza de los grandes empresarios del transporte, de subir el precio de los pasajes si sube el diesel y sino se echa al gobierno. El que habló a nombre de ellos en la cumbre gritó que "el transporte es del pueblo y para el pueblo". Pero los chóferes asalariados de sus buses saben que esto no es tan así, aunque haya un aumento en el precio de los pasajes, o aun siquiera de mantenerse congelado por un tiempo el precio de los carburantes, sus salarios no subirán. Los asalariados, seguirán trabajando más de diez horas, sin viáticos, sin seguro social, embrutecidos con el volante, odiados por la gente que sólo ve en ellos a "los malos", mientras que, de los patrones que son seguidistas de las logias cruceñas y del Comité Cívico, no se dice nada. El colmo fue ver en la TV a Ruth Lozada, presidenta del exclusivo directorio del Comité Cívico Femenino, diciendo que "los cruceños nos estamos muriendo de hambre" y llamando a luchar contra el gobierno del MAS, eso mientras subía a su lujoso coche y en su cuello llevaba un coqueto y distinguido collar de perlas. Esa es la lujosa luchadora por los pobres, que cena en restaurantes de lujo y que recomienda a la gente que no se queje del precio de la carne y que coma soya. Es la conspiradora fascista premiada por la transnacional Transredes como "buena conductora" por ser una boliviana con valor entregada a las causas sociales. ¡Qué impostura! Mejor están las de vaqueros. Tanto fanático "amor a Santa Cruz" y la defensa del IDH tienen un precio. Todos gritaron "nos estamos muriendo de hambre... el pueblo se está muriendo de hambre" pero no es precisamente por ellos, que están comiendo de las manos de los poderosos. Son tan exagerados porque están agradecidos y no saben cómo pagar a sus amos. Por ejemplo Martha Lazo, supuesta dirigente de los artesanos, la más derrochadora de carajazos, no lo hace gratis pues vive hace años de un sueldo entregado por la Prefectura por ser dizque vigilante a nombre de los movimientos sociales de los recursos del IPIC que le permite estar elegantemente vestida y enjoyada. Igual son los Urañavi y los Velasco, dirigentes de falsas organizaciones que aparecen y desaparecen, son un papel y un sello. Edwin Fernández, que no trabaja en ningún lado y no recibe comisión de dirigente sindical porque el Ministerio de Trabajo no lo ha reconocido ¿de qué vive? Es reconocido por la Prefectura y los cívicos, y como es su servil éstos lo mantienen. Lo sucedido en AASANA Viru-viru, donde dirigentes del sindicato, el administrador y los cívicos miembros del Directorio sacaron buenas tajadas, es un ejemplo útil para comprender certeramente que tanto discurso en defensa de la región es sólo para mantener sus fuentes de ingreso. * La policía en Santa Cruz es extremadamente débil no sólo ante la delincuencia sino también ante un solo empresariado y una clase media acomodada, racista y con influencias en el Poder Judicial. * Los medios son la palestra para apologizar y amplificar las fechorías de cívicos. * El MAS no puede defender ni a la policía, peor al pueblo, contra los excesos de los cívicos que quedan impunes. (ASC-Noticias) 08-Noviembre-07 Por Marcelino Villarreal ¡Yo soy cruceño carajo, pacos raza maldita! Cierta indignación y sorpresa causó en sectores de la población cruceña, la decisión de un juez en Santa Cruz de dar libertad irrestricta a Fernando Roda, empresario maderero y miembro de la poderosa familia Roda dueña de varias empresas y fábricas, de grandes cañeros y agropecuarios y clan importante en el movimiento autonomista cívico-empresarial, pese a enfrentar cargos por agredir a varios policías hace unos días atrás, hecho que las cámaras de varios medios registraron cuando lanzaba insultos racistas a los miembros de la institución "del orden". Fernando Roda además es líder nacional de la resucitada Falange Socialista Boliviana y de la llamada guardia vieja de la Unión Juvenil Cruceñista. Ya destacó también hace poco cuando en una marcha de FSB lanzó disparos al aire y acto seguido, junto a sus pupilos y barras bravas, tomó por asalto las oficinas de la Unión Juvenil desplazando a su dirigente Gabriel Hollweg. Según la versión dada por la policía y que en parte se puede cotejar por las imágenes de los medios que cubrieron el hecho, todo comenzó cuando Roda, junto a su hijo y una mujer que dijo ser su esposa, estacionaron su vehículo, frente a las puertas de un banco que se halla en la calle Libertad, a media cuadra de la plaza 24 de Septiembre. Al hacerlo violaba la prohibición vigente de estacionar motorizados a las puertas de instituciones bancarias y financieras. Esta prohibición que rige en toda la ciudad es una de las tantas medidas tomadas en el último tiempo por autoridades municipales y prefecturales, a solicitud expresa de los banqueros. La policía es la encargada de hacerla cumplir para contrarrestar así los recientes y numerosos atracos a personas que acuden a esos lugares a depositar o retirar dinero. Los oficiales de policía afirman que ese día se acercaron al motorizado de Fernando Roda para pedirle que se retire y exigieron al hijo de éste, que estaba conduciendo, que presente su licencia de conducir pero respondió soberbio que no tenía, que le den una multa, que luego pagaría pero que no iba a retirar el vehículo. Los policías afirman que procedieron a actuar con mayor firmeza al ver que el joven se oponía a mover su coche del lugar y que además no portaba identificación, ellos sólo insistieron en hacer cumplir lo que se les ha ordenado desde las altas cumbres del poder local. Ahí el hijo de Fernando Roda se puso más terco y les insultó. La esposa del empresario también insultó a los oficiales con epítetos racistas, según la versión de estos. Los nerviosos policías insistieron y ante tanta resistencia se vieron obligados a reducirlo rociando gas irritante en los ojos del joven. Se disponían a arrestarlo con la ayuda de unos patrulleros cuando Fernando Roda salió del banco y, enfurecido y fuera de sí, se lanzó sobre ellos para impedirlo golpeando a los uniformados y dirigiéndose a ellos como "pacos hijos de puta" e "indios de mierda raza maldita". Las cámaras de los medios que se hicieron presentes en el lugar, captaron al hijo de Fernando Roda reducido por el efecto de los gases irritantes que la policía usó como medio disuasivo. Pero también se vio a la mujer del empresario, arremetiendo a golpes e insultos contra los policías y diciéndole a su esposo "este también... este también" para que inmediatamente Roda se abalance sobre el señalado. Uno no puede dejar de sorprenderse cómo Roda, de más o menos cincuenta años de edad, logró neutralizar a los policías, que eran como unos cinco. Roda los trató, prácticamente, como a peones de sus barracas, los empujó y los zarandeó, como "a hijos de la empleada" tal cual se dice aquí, les mentó la madre y finalmente así impidió que arresten a su hijo. Tras ello, el empresario se subió a su vagoneta 4x4, junto con a su hijo y su mujer, y arrancó bruscamente embistiendo a una moto patrullera que estaba estacionada. Los policías quedaron atónitos. Un poco tardíamente unos oficiales reaccionaron y persiguieron a Roda, alcanzándolo unas cuadras más allá y recién procedieron a decomisarle el vehículo que fue depositado en instalaciones de Tránsito. La policía comunicó que no iba a entregar el vehiculo si no se presentaba Roda en persona a reclamarlo y que se le iba aplicar las respectivas multas y sanciones, además los policías sentaron querella contra Roda por agresiones y falta de respeto a la autoridad. Algo más. En las imágenes de ese día, se puede constatar que varios peatones aglomerados para presenciar la trifulca, se pusieron de parte del empresario y en contra de los policías desde el momento en que aquél empezó a lanzar discursos e insultos racistas, que hacían hincapié en su supuesta condición especial de "cruceño" agredido por los "collas", señalados como representantes del colonialismo altoperuano que "pisotea y saquea a Santa Cruz", que las diferencias que separan a los cruceños de esos "indios malditos" está "hasta en el olor de sus cuerpos, de su sudor" y que por eso no deberían estar en la policía. También les gritaba "picaros de m..." y "corruptos". Aplausos y apoyo de algunos testigos envalentonaron más a Roda que más atrevido agarró a sopapo limpio a varios oficiales que sólo apretaron los dientes, miraron al piso y soportaron estoicamente..., como el peón que aguanta en silencio la chicoteada del patrón. Ese apoyo que recibió Roda indica varias cosas. Cierto desprestigio de la paupérrima Policía boliviana, que no halla apoyo y respeto de la población, desprestigio que, por otra parte, es nomás reflejo de la decadencia del Estado y de la clase dominante en general, pero también muestra hasta qué niveles llega la enfermedad del racismo en algunos sectores de la sociedad cruceña, que es manipulada fácilmente con esas ideas. Para que se desate el racismo así, los medios tienen su cuota parte, también las propias autoridades y díscolos como Roda que hablan a nombre de Santa Cruz y difunden el racismo. Allí está el alcalde que ya dijo "no queremos más indios ni collas" y luego afirmó que los cruceños "no somos racistas", le siguen el Prefecto y su discurso de los "macacos", no se queda atrás el grupo de las Landau, las Demetri, los Caito Flores, los Mendivil, los Pomacusi, los Salazar y Carlos Valverde reivindicando a la clase media de cruceños blancoides que gritan "No por favor, no somos indios... ¡somos mestizos!". Por cierto, en los improperios que lanzó Roda al enfrentarse con los policías se puede reconocer cómo piensa precisamente cierto sector de la clase media acomodada y de poderosos que creen que la ley y la policía son expresiones del centralismo, o sea del Estado, pero extrañas a Santa Cruz desde el punto de vista racial. Por eso exige un trato diferente por ser "cruceño", o como bien dicen, "por ser propios de este pueblo". Así va dando sus primeros frutos esa persistente predica de las logias racistas de que en Santa Cruz se requiere una policía cruceña o "camba", que entienda e interprete las leyes "según la ideosincracia del cruceño y no del colla". "Cruceñizar" la policía es el deseo más intimo que tienen los cívicos y las logias. Mientras que el Poder Judicial desde hace rato que lo controlan los cívicos empresarios, por lo tanto se puede decir que ya está "cruceñizado", pero cuán grave es su corrupción. La televisión como palestra política y justificadora de los cívicos fascistas Aquel día, en horario nocturno, Unitel invitó a Fernando Roda para que hable en el estudio de Telepaís. Roda se hizo presente dizque para defenderse. Dijo que su hijo estaba internado en terapia intensiva, que casi se muere, que fue brutalmente golpeado y anunció que sentaría querella contra los policías por intento de homicidio. Nunca lo hizo. Denunció también que su mujer quedó seriamente herida y temporalmente ciega por los gases irritantes de la policía, aunque las imágenes muestran que ella participaba activamente con él dando lapos a los policías impidiendo el arresto de su hijo. El empresario maderero aprovechó, de paso, el espacio, sospechosamente cedido por Unitel, para hacer propaganda política a favor de la causa autonomista y reivindicar a la Falange como el único partido que defiende a "Santa Cruz" desde tiempos legendarios y que ahora está dispuesto a sacrificarse para acabar con el gobierno del MAS. Afirmó que el Prefecto y las autoridades cruceñas, que recibieron el mandato del "cabildo del millón", no obedecen lo que les ordenó el "pueblo cruceño", de imponer la autonomía de hecho. "Hace rato que ya deberíamos ser autónomos, con nuestra propia policía, que entienda nuestra cultura, nuestra forma de ser... pero a mi me duele ver al Prefecto Rubén Costas, que es mi amigo, regalarle camionetas y movilidades a estos policías picaros que atropellan y violan al pueblo cruceño", dijo. Ante las cámaras, Roda volvió a ratificar cada uno de los insultos que lanzó a los policías esa tarde y dejo entrever su espíritu discriminador y cuánto le incomoda a él como patrón ser mandado por esa gente al decir, "estos indios no sirven para policías en Santa Cruz, deberían estar en el monte, sembrando yuca y mascando mote pero no coca... es que no entienden cómo piensa el cruceño". Ximena Antelo, presentadora de Telepaís, parecía estar de acuerdo con él y hasta le daba cuerda. Lo curioso es que en ningún momento de su entrevista Roda habló contra la norma de prohibir que los vehículos se estacionen frente a la puerta de los bancos, medida impuesta por los banqueros y que fue en realidad la que generó todo. Los policías sólo cumplían sus órdenes. El empresario se olvidó que su problema se generó por esa virtual privatización de parte de la calzada y que parece continuará indefinidamente. Roda demostró que su valor para defender a Santa Cruz no es tanto si se trata de chocarse con los económicamente poderosos. Luego de agregar que los policías "son unos perros...unos corruptos" que "es preferible tener a un cruceño como policía, bien sea morenito o blanquito, que a estos indios abusivos", el empresario cruceño afirmó que lo volvería a hacer por su hijo, por su mujer y por "Santa Cruz". "No me arrepiento, no le tengo miedo a nadie, esto me sale de lo más profundo". Reconoció que profesaba el racismo pero asegura que "este racismo lo han sembrado estos indios, por abusivos y atropelladores", vociferó. Así justificó su fobia, de una forma que indica un severo deterioro sicótico que no sólo está en la mente de este señor sino también en la de otros ultras del movimiento "cívico". Finalmente confesó, como corolario, que él estaba involucrado, desde hace rato, en varios problemas con el gobierno por sus actividades conspirativas como dirigente falangista. Dijo que lo sucedido ese día, en realidad, no se debió a su negativa de aceptar la norma que los policías quisieron hacer cumplir sino a una persecución del centralismo. "Ese día me venían persiguiendo desde mi casa... como no me encontraron en mi coche se la agarraron con mi hijo cuando lo reconocieron", dijo. Sin que nadie se lo pregunte, candido y cínico como otros de su laya, Roda admitió que el gobierno le acusaba de estar involucrado en la destrucción y saqueo de una estación retransmisora de la emisora Patria Nueva, de propiedad del Estado, en la población de San Ignacio, en donde Roda tiene propiedades. "Me vienen investigando desde hace rato... me están haciendo juicio por eso... me quieren meter a la cárcel... pero no pueden probar nada", aseveró. Por cierto, la quema de esa radio en San Ignacio, ocurrió luego del 15 diciembre del 2006, día en que se realizó el carnavalesco "cabildo del millón". Los cívicos ignacianos, terratenientes de filiación partidaria falangista, emenerrista y otras, encabezaron a una turba de peones y matones que quemaron y saquearon no sólo esa radio, sino también mercados, locales comerciales y hogares de pobladores ignacianos acusados de ser "traidores" y "collas masistas". También quemaron las oficinas de una ONG que asesora a los campesinos y originarios en sus conflictos de tierra con los terratenientes y los empresarios del lugar. Ese fue el "día de los cristales rotos"... en la Chiquitanía. Este triste espectáculo, de dar palestra a los cívicos fascistas para que se defiendan mediáticamente, es al que nos tienen acostumbrados los medios, en especial Unitel, que apologiza sus delitos y fechorías y pide "el apoyo del pueblo cruceño" para aquellos. Lo mismo fue con Chiqui Martínez que por los mismos días en los que Roda fue absuelto, se presentó a declarar ante un juez quién resolvió darle libertad irrestricta, a pesar de todas las evidencias en su contra. Sobre Martínez pesaba un proceso por dirigir la toma del edificio de Impuestos Internos, en diciembre del 2006, durante la huelga de hambre de los cívicos en la Plaza 24 de septiembre en defensa de los 2/3. Aquella vez, Martínez, su hermano y otros malvivientes de la FUL de la Universidad "Gabriel Rene Moreno", supuestamente en huelga de hambre por 10 días, tomaron las oficinas de esa institución causando destrozos y arremetiendo también a golpes contra los policías que resguardaban el lugar (de nuevo policías agredidos impunemente). Antes de ser liberado de toda culpa, a Martínez se lo vio peregrinar por varios canales de televisión, denunciando ser victima de "persecución política" de parte del gobierno. En un medio, como "dirigente invitado de la FUL cruceña", afirmó que el gobierno hasta lo investigaba y lo acusaba de ser narcotraficante. Si bien es cierto que no se ha probado nada de esto, Martínez no es capaz de explicar de dónde proviene su cada vez más acomodado modo de vida, siendo que no ejerce ninguna profesión u oficio conocido y asegura ser sólo un "ciudadano pobre entregado a la lucha por su pueblo". Al igual que Roda, Chiqui acudió a los medios para justificarse y defenderse porque tenía miedo de que lo encarcelen y llamó al pueblo cruceño "a estar atento ante este nuevo atropello para impedirlo". Martínez, evadió las sendas citaciones del juez y sólo se presentó a declarar cuando se creía seguro, por alguna razón, de que iba a salir libre. "No me arrepiento de nada y por mi pueblo, lo vuelvo hacer si es necesario una y otra vez", dijo triunfante luego de escuchar la decisión del juez. Acto seguido se lo vio en Viru-viru enfrentando a la policía, defendiendo el control "cívico" de AASANA, muy tranquilo porque se sabe intocable. Sus osadías ahora son todo un ejemplo a imitar, por eso, recientemente, los unionistas falangistas y la fracción de la FUL dirigida por un tal Santiestevan, quisieron repetir otra toma de las oficinas Impuestos Internos en defensa del IDH, imitando y superando el vandalismo de Chiqui Martínez por "Santa Cruz". En su momento, los medios también le dieron palestra a Samuel Ruiz, actual presidente de los unionistas, y a su antecesor Gabriel Hollweg, para sus respectivas defensas mediáticas. A Ruiz, cuando fue citado a declarar ante un juez por los saqueos y agresiones a ciudadanos durante el último paro cívico, y a Hollweg, cuando encabezó una golpiza de los unionistas contra una marcha campesina que venia de la localidad de El Torno pidiendo nacionalización de los hidrocarburos. Tanto Ruiz como Hollweg, recibieron de los jueces libertad irrestricta a pesar de todas las evidencias en su contra. Evadieron varias citaciones a declarar ante un juez y sólo se presentaron tras visitar todos los medios, donde se defendieron mediáticamente... así ¡estaban seguros de que iban a salir libres! La novela de Roda terminó más o menos igual. Roda denunció una persecución de película, afirmó que llegó a sacar a su familia del país porque corría serio peligro, se declaró en la clandestinidad, evadió sendas citaciones del juez y sólo se presentó a declarar cuando estaba seguro de salir libre... y cómo "héroe". Así lo mediático le va ganando terreno a las leyes y los tribunales. No sin antes volver a darse otro espectáculo de racismo tolerado cuando en la reconstrucción de los hechos unos tipos presionaron al fiscal diciendo "acaso usted no es cruceño" a lo que él respondía "si soy, si soy, estamos acá para investigar" y el pobre soportando la letanía "ustedes quieren meter a la cárcel a los cruceños que luchar por Santa Cruz". Como si para impartir justicia y cumplir su deber el funcionario público debiera probar su origen. En Santa Cruz, incluso los delincuentes comunes tienen derecho a la justificación y la defensa mediática, derecho sui generis dado por los propios medios empresariales con el fin de tener la primicia de cómo y por qué cometen sus actos criminales. Por eso, ya no es raro ver en las pantallas de la televisión cruceña, a un agresor sexual diciendo, "lo hice porque ella me provocó", a un secuestrador diciendo, "le robe el hijo porque la madre no lo quería como yo", o un asaltante encontrado infraganti que afirma, "yo no fui, me obligaron, lo juro". Todo esto se puede parangonar con el caso de Hitler, enjuiciado por intentar un golpe de estado y condenado a prisión por tal motivo. Hábilmente, el líder nazi uso su juicio como palestra política para lanzar su cuento del complot judío contra Alemania, para denunciar a los alemanes "traidores" y presentar su propuesta antisemita, ultranacionalista y anticomunista. Aunque fue a la cárcel, su juicio lo hizo popular. La prensa alemana, ligada a la burguesía y a industriales, amplificó sus discursos y declaraciones e hicieron de él un mito, un mártir, un ejemplo a seguir para acabar con la amenaza comunista. En Santa Cruz los medios están haciendo lo mismo. Sin embargo entre Hitler y los cívicos ultraderechistas hay mucha diferencia, estos no le llegan a los talones al fundador del nazismo, principalmente por cobardes. En honor a la verdad, Hitler fue capaz de cierto nivel de sacrificio, al principio y al final de su carrera criminal, aceptó ser golpista en su momento e ir a la cárcel por ello, sacrificó su libertad de estar cómodo en su casa, de pasear por los boulevares berlineses, aceptó perderse fiestas y banquetes con sus amigotes ricachones y del ejército, todo porque calculó un beneficio para su conspiración fascista. A su manera se puede decir que aceptó las consecuencias de sus actos en todo momento. Pero los cívicos empresarios no son capaces de tanto, ¡por favor! Ellos le temen... a la cárcel, por eso recurren a los medios para pedir ayuda y alarman a la gente con conspiraciones anticruceñas que no hay y cuentos sobre un gobierno supuestamente dictatorial, comunista y totalitario; cuando en realidad sólo hay un gobierno cobarde, boludo y tan defensor de la propiedad privada como ellos. Le temen a la cárcel cuando bien podrían estar en ella y hasta sacarle provecho. Pero la sola idea de que se perderían, por ejemplo, la borrachera, la promiscuidad, la mojazón y las comilonas del carnaval, les hace temblar hasta los huesos y se cae su tan ostentoso "amor y sacrificio por esta tierra". Por eso, si bien los medios les ayudan, los amplifican y apologizan, al mismo tiempo no dejan de mostrarlos en toda la magnitud de su miseria pequeña-burguesa y los cívicos ni se dan cuenta de ello, creen que se ven bonitos mostrándose francamente anarquistas. "Cruceñizar" la policía solución cívica al problema de delincuencia e inseguridad Nadie puede negar la profunda corrupción que aqueja a la Policía boliviana, las excepciones son honrosas de uniformados entregados a hacer justicia porque lo creen un deber, pero pocos son los que tienen afán por desarrollar el combate contra el crimen abrazando la ciencia, las nuevas tecnologías, la formación profesional en otras áreas. La causa básica de tanta corrupción y degeneración, que lleva a miembros y altos oficiales de la institución del orden a ser cómplices de la delincuencia común y del crimen organizado, son de corte económico social, salarios bajísimos (tanto que algunos niveles rondan los mil bolivianos si los oficiales hacen turno de más diez horas), seguro social casi insignificante, víctimas del racismo, la discriminación, la extrema pobreza, poca cultura, pobreza de medios, de equipos, casi cero desarrollo de técnicas científicas. Policías poco formados, mal alimentados (no es raro ver que algunos oficiales masquen coca mientras están de servicio por más de 24 horas), sin autoridad, sin un Estado medianamente poderoso tras ellos que los respalde, todo porque los gobernantes entregaron todas las fuentes generadoras de riqueza a manos de las transnacionales y ahora no hay cómo sostener las obligaciones estatales más básicas. Con el gobierno de Evo Morales esto no ha cambiado nada, los policías saben que están peor, aún cuando se habla de nacionalizaciones por doquier, el fantasma de motines en cuarteles policiales enteros, por motivos salariales, ronda todos los días. En su momento el MAS alabó a los policías cuando se levantaron contra Goni y arrastraron gente tras de ellos, fue otro de sus apoyos electoralmente calculados. Ahora los trata igual que el "gringo". El principio que rige a la policía y que dice que "el policía no delibera", la vuelve en uno de los sectores públicos con menos acceso a importantes incrementos salariales que mejoren notablemente la vida de sus funcionarios. Es una policía relativamente eficiente para la represión de las movilizaciones callejeras, para controlar las explosiones de furia de la gente pero ante la delincuencia siempre confiesa "estar con las manos atadas". El neoliberalismo debilitó al Estado, tanto económica como políticamente, y eso afectó a la policía. Las autonomías terminarán por empeorar la cosa. Lo más seguro es que la corrupción también se descentralice y se vuelva "autónoma", como nos enseña el caso AASANA. Eso será precisamente lo que va a suceder si los cívicos logran "cruceñizar" a la policía. A la policía también la destruye el manoseo de la politiquería y de los gobiernos de turno, esto último como síntoma de la inexistencia de la democracia en Bolivia. Los altos cargos se reparten según la lealtad a los gobernantes y a los poderosos locales y nacionales. En el caso de Santa Cruz, las logias y los cívicos empresarios deben aprobar a los oficiales designados por el gobierno, la prensa racista husmea sus vidas particulares para ver si son cruceños o si están casados con una mujer cruceña de buena familia, si respetarán a los "cruceños"; si no encuentran nada malo para "Santa Cruz" el nuevo jefe policial designado y su familia es absorbida por los distinguidos círculos sociales de la ciudad. Si se quiere hacer carrera, mejor no chocarse contra estos, someterse y sentarse al banquete. Para los cívicos empresarios, las logias y los ultraderechistas cruceños, el problema de la policía es racial. Se soluciona depurando, usando el criterio del "origen", del "lugar de nacimiento" y no de la capacidad. Nuevamente, es la recta del fascismo... y del corte más bruto. Si se ve bien, eso de regionalizar la policía, es una respuesta que abandona el plano nacional para centrarse en lo local, en el huequito. Esa es la mentalidad cívica. Dicen que si la policía pasa a ser controlada por la prefectura, los millones de bolivianos que recauda por trámites, multas y otros ítems se quedarán en Santa Cruz y así habrá más fondos para luchar contra la delincuencia. Esta es otra de sus zanahorias. Ellos no buscan combatir la delincuencia en forma integral, les interesa que el dinero de la policía que, hoy por hoy manejan otros, también corruptos, pase a sus manos. Policía versus cívicos y su aparato judicial Con el caso Roda se confirma que también ante los cívicos, su aparato judicial y sus matones, la policía está con las manos atadas. El gobierno y los jerarcas policiales nada hacen. Estos últimos están más comprometidos con los poderosos cívicos que con el bienestar y prestigio de sus subalternos. De nada valen las protestas de los policías afectados que exigen respeto. Encima la policía es atacada por ineficiente. Ahora tal vez se puede entender mejor qué quiso decir un oficial de rango medio de la policía que aseguró "todos nos culpan de todo, pero qué podemos hacer si nosotros a los delincuentes los agarramos, los entregamos a los jueces y estos los liberan". El caso del juez que ordenó devolver un arsenal de armas a un ciudadano dizque dedicado a la caza reveló cuán impunes pueden ser los ciudadanos influyentes. La cosa es tan deprimente, que todos saben que los hijos de los ricos y de los empresarios de esta ciudad, pueden hacer y deshacer como les dé la gana, manejar sus coches sin placas, con vidrios oscuros y sin licencias ni permisos, aún cuando tengan 15 años de edad. Si a estos se los agarra, el mozalbete le dice al policía "por qué me estas parando ¡paco e mierda!, vamos a arreglar con mi padre, yo soy el hijo del fulano, amigo del fiscal, que he hecho pues... no he hecho nada". El fenómeno increíble es que los cívicos están ligados al lumpen y el hampa porque usan delincuentes y matones para poder ejercer represión sobre las masas. Encima su poder los hace impunes pese a que fomentan la delincuencia y otros vicios. La propia delegada presidencial en una entrevista televisiva aseguraba que esa relación existe y se quejaba por ello, insinuando que la supuesta lucha contra la inseguridad de parte de los cívicos es un tanto hipócrita. El MAS no puede con los cívicos Ciertos ilusos dicen que "ya hay justicia" porque Evo Morales gobierna, pero esa sólo es una ficción forjada para ilusionar a las masas desesperadas frente a tanta desigualdad que en Santa Cruz es más descarnada. En realidad el pueblo no hallará justicia tampoco con este gobierno porque Morales no puede con los cívicos ni con la corrupción institucionalizada porque su propio gobierno está penetrado de ella. Su acción improvisada en AASANA, de militarizar y luego fugar, da la pauta. Retrocede ante la vaina del sable cívico. Sin embargo sigue lanzando demagógicas amenazas que no cumplirá. Los cívicos han acumulado mucho poder desde las cooperativas, la CAINCO, el Poder Judicial y ahora la propia Prefectura, instituciones en torno a las cuales ha creado un círculo clientelar obediente, en último término un círculo de corrupción ¿El MAS puede desmantelar ese bunker? No, ni en Santa Cruz ni en ningún lado. En el caso de El Alto por ejemplo, son los propios vecinos, la gente afectada por la presencia de tanto malviviente, la que decide tomar en sus manos sus problemas y resolverlos. El MAS mira de palco. Para distraer al pueblo de su incapacidad el gobierno le arroja espejitos de color, paliativos demagógicos y de tarde en tarde aviva el fuego con sus queridos enemigos cívicos, cosa que también es útil para distraer. En el fondo, Morales, desprecia el apoyo popular y, de acuerdo a la visión del indigenista Fausto Reinaga, cree más importante el apoyo de las FFAA, aspecto ratificado en su última declaración desde República Dominicana. (ASC-Noticias) 27-Noviembre-07 Por Raúl del Bejar ascnoticias@yahoo.es Como era de esperarse, viejos politiqueros afincados en el entorno del Comité Cívico pro Santa Cruz vienen repitiendo sus prácticas tradicionales que consisten en repetir encendidos discursos contra el totalitarismo y el centralismo siendo que ellos mismos practican lo que critican. A estos personajes no se les cae la cara de hipócritas porque la tiene dura. Además de ser artífices de la dramática situación del país porque lo han incendiado con sus provocaciones e intrigas, encarnan el centralismo y totalitarismo más radical porque en el seno de la institución cívica anulan a los dirigentes de las provincias como quieren y cuando quieren con el fin de incorporar a niveles de decisión a personas que les sean útiles. Por ejemplo, hace más de 4 meses el Presidente cívico de Carmen Rivero Torrez, Pedro Pedriel, elegido por las instituciones y organizaciones sociales de la tercera sección municipal de la provincia Germán Busch, fue desconocido por el ente cívico departamental, por no alinearse a las posiciones del actual Presidente cívico Branco Marincovic y las logias. En su lugar, sin más ni más, se impuso a Hermes Méndez, conocido personaje relacionado con el sector ganadero de la región. El argumento utilizado fue que Pedriel no fue elegido legítimamente, aún cuando éste presentó en su momento documentos que acreditan su reelección como Presidente cívico de Carmen Rivero Torrez. Lo cierto es que los cívicos no aceptan a personas que opinen diferente y pero aún cuando éstos denuncian las tropelías que cometen los dueños del Comité Cívico como la compra de votos por parte de Marincovic para llegar a la presidencia cívica o la actitud permisiva y cómplice de cívicos y autoridades con el tráfico de más de un millón de hectáreas para beneficio de brasileños en la provincia Germán Busch.. Igualmente la anterior semana, mientras el Senado proponía cambios en la Ley de Explotación del Mutún y los porteños ingresaban en huelga de hambre en la plaza de la capital cruceña definiendo movilizaciones, el Comité Cívico decidió, mediante sus enviados, desconocer al Presidente cívico provincial, Sr. Tudela, por no haberse sometido al juego que impuso la oposición (PODEMOS) en el Senado. Por decisión del Comité Cívico, fue nombrado Edil Henicke como nuevo Presidente cívico provincial de Germán Busch, conocido corrupto, dirigente cívico de Puerto Suárez recordado por haber apoyado alma, vida y corazón a la EBX y su proyecto basado en la explotación del bosque Chiquitano y del Pantanal para hacer carbón vegetal, enarbolando la bandera brasileña y refugiándose en su momento junto a las autoridades del otro lado de la frontera. Más allá de si el contrato con la Jindall conviene o no al país, el Comité Cívico pro Santa Cruz, ahora al mando de Marinkovic, muestra un centralismo y totalitarismo que supuestamente aborrece, pero la realidad es otra y frente a la forma despótica de actuar, los cívicos de las quince provincias de Santa Cruz, se han habituado a callarse y seguir al pie de la letra lo que manda el Comité o serán desconocidos. Tiene mucho que ver con ello el hecho de que los mismos estatutos del Comité prohíben discrepancias. Así se confirma que el Comité Cívico es una institución esencialmente antidemocrática. En los últimos tiempos, con la fiebre autonomista, ha fomentado a grupos afines que se han hecho del control de muchas instituciones cruceñas, sindicatos principalmente, y de forma antidemocrática vía matonaje y plata. Lo hacen para poder manejar Santa Cruz como su hacienda sin tolerar oposición. Es parte de su plan totalitario. Por su parte, Jaime Santa Cruz, miembro del Comité y candidato perdidoso en las últimas elecciones, ha revelado ante las cámaras de un medio local que el Comité Cívico se volvió resorte de la Prefectura, perdiendo su independencia. Esto es muy evidente, tanto que ya no es el Comité el que define hacer paros cívicos sino los prefectos de la media luna. Lo curioso es que los prefectos, que son funcionarios del Estado, dirigen la lucha cívica y le hacen paro y boicot al propio Estado jugando a las guerritas con el país, por eso el Prefecto Rubén Costas, en reunión sostenida con los ganaderos, redujo el asunto a una especie de competencia con el gobierno de Evo Morales diciéndo “vamos a ganar”. Esto sólo se puede ver en Bolivia. ¿Quienes “vamos a ganar”? ¿El ciudadano de a pie o los gruesos empresarios y sus agentes cívicos? * Los autonomistas cruceños aprovecharon todo para debilitar al gobierno, incluso lo más patético y grotesco como hacer que sea una cuestión de estado el hecho de que Evo no tenga mujer. * En todo este tiempo el MAS creyó avanzar victorioso hacia la reforma del régimen, pero se le han presentado serios obstáculos en su camino. * En la guerra mediática el gobierno del MAS no actúa contundentemente ante la táctica de los cívicos que le acusan de todo y de nada. * Los cívicos son parecidos al MAS, sólo piensan en el momento y no en el futuro (ASC-Noticias) 27-Noviembre-07 Por Marcelino Villarreal ascnoticias@yahoo.es El MAS puede estar yendo a su caída y fracaso total, y el fascismo hacia el poder Hace algo más de un año los cívicos empezaron a poner en pie un cerco alrededor del gobierno del MAS, que se fue haciendo más estrecho y sofocante a medida que con soberbia siguió asustando a los cívicos empresarios impulsando reformas insignificantes y simbólicas aunque ruidosas, y esperanzando a sus seguidores con una supuesta revolución democrática. Pero, paradójicamente, su política no afecta al neoliberalismo y a las transnacionales o sea a la propiedad privada y su sustento ideológico que es la supuesta democracia, manteniendo incólume todo aquello que en octubre del 2003 motivó la lucha popular. Pero los cívicos y empresarios cruceños, pertenecientes a una oligarquía que se pone muy nerviosa con sólo oír de comunismo, tomaron en serio las fanfarronadas indigenistas, nacionalistas y reformistas de Evo Morales y están seguros que la "democracia" que apuntalaron corre peligro. En todo este tiempo el MAS creyó que avanzaba victorioso hacia la reforma del régimen, pero se le han presentado serios obstáculos puestos en su camino por la oposición racista y fascista. Contra ella el MAS cree correcto usar a las multitudes para defender y exaltar el indigenismo (anticomunista), alejando a la gente de la lucha por exigir mejores condiciones de vida, sometiéndola al rentismo, a la defensa de una chirle bolivianidad, lo que es llevarla al desarme ideológico; esos mismos métodos usan los cívicos en las regiones que controlan y principalmente sobre la clase media. Entre estos dos cocineros se dan de sartenazos, cada uno autoerigido en paladín de una democracia inexistente, pero en fin de cuentas sólo gestan la pulverización definitiva del país. Evo Morales, empalagado por los votos y el electoralismo, comenzó a defenderse de los primeros ataques de la oposición y los cívicos, acentuando los aspectos pintorescos e indigenistas de su gobierno, juego de pelota en todas partes y a todas horas, declaraciones jocosas y discursos altisonantes. Al principio los mandatarios de los países vecinos querían estar con él y saludaban su llegada al poder y su "socialismo del siglo XXI", pero luego se fueron sintiendo incómodos. Algunos llegaron a convencerse que el show del gobierno significaba un cambio real operado en el país por la sola llegada de un indio supuestamente irreverente al Palacio Quemado. En el fondo la ilusión es fruto de esa creencia que tanto alimentan con su electoralismo izquierdistas y reformistas, de que el poder es la silla presidencial y quien la tenga tiene el poder. Aún cuando en demagogia y parafernalia el MAS recuerda al nacionalismo militar de los años 60, el gobierno asusta a los acomodados con discursos sobre socialismo y nacionalizaciones pero a la vez garantiza en los hechos su respeto a la propiedad privada y a las transnacionales. Allí está, por ejemplo, su nacionalización de los hidrocarburos y su "revolución" agraria vía pacífica, que en esencia no cambia para nada lo hecho por el gonismo y en el caso de la nueva Ley de Tierras se trata de una más conservadora aún. Igual que Carlos Mesa, quien era simpatizante precisamente de las ideas nacionalistas, Evo sufre el ataque sin cuartel de la media luna. A Mesa le tocó vivir el desate de esa pelea chauvinista entre regiones que fue desplazando la lucha de clases que había orientado y marcado la historia del país en las últimas cinco décadas, cuando el mundo veía sorprendido cómo en un país tan atrasado, las masas de analfabetos y hambrientos levantaban consignas de elevado contenido político. En su lugar hoy destaca el chauvinismo, el amor al terruño, el racismo, el indigenismo y el fascismo más cavernario que dice defender "la democracia". Evo pretende igualarse a la figura de Hugo Chávez, quien también, con su peculiar socialismo defensor de la propiedad privada y su verborrea nacionalista y antiimperialista asusta a los poderosos de su país y a los EEUU, al mismo tiempo que mantiene la esencia de la propiedad privada y la presencia de las transnacionales ilusionando a los de abajo con un "revolución" que no hay. Evo por el momento se consuela con ser la sombra de Chávez. Se puede decir que el resultado favorable del referéndum por autonomías del 2 de julio del 2006 decidió a los cívicos cruceños lanzarse a la conquista de la dirección nacional de los sectores conservadores, desesperanzados luego de la arremetida popular del 2003. A medida que pasaron los meses, el cerco que iniciaron sobre el gobierno creció lentamente y la media luna proyectó su sombra sobre otros departamentos. El potenciamiento cívico obedece a las dificultades del gobierno para resolver la crisis económica del país agravada por la corrupción, los errores, la inoperancia y la derechización del propio MAS. El cambio prometido jamás se reflejó en una mejora del nivel de vida de los miserables. Tanto es así que ahora los empresarios agropecuarios dicen que ellos entregaron a Morales, al inicio de su mandato, la canasta familiar más barata de Latinoamérica y que la ha vuelto la más cara por no atenderlos. La crisis en las relaciones del MAS con la oposición tuvo varios episodios. Evo cedió a la convocatoria del referéndum autonomista, orientado por García Linera, y borró con la mano más tarde llamando a votar "no" a las autonomías. Fue un episodio en el cual los cívicos midieron las limitaciones del gobierno y vieron cómo calentarlo hasta que se funda. Luego estuvo la pelea en la Constituyente por los dos tercios y el problema del control de los recursos de emergencia ante "El Niño" respondido con la creación del Comando Único Transitorio y el consiguiente malestar cívico. En el campo de la educación los cívicos levantaron la bandera de la defensa de la religión, la fe y la educación privada, y luego disputaron por la elección de los magistrados de la Corte Suprema, por la Nueva Ley de Tierras, por el juicio a Goni. El juicio a los supremos del Tribunal Constitucional fue amenizado con puñetazos en el Parlamento. La relación de Evo con Chávez, Castro y luego con Irán también fue centro de las acusaciones cívicas y podemistas. De todos estos líos, el gobierno salió, con ridículo unas veces, otras apenas bien parado, las más retrocediendo o negociando, pero en la mayoría dejó que los cívicos golpeen y golpeen, que adquieran cuerpo y se pongan más atrevidos. Ver este proceso no deja de hacernos recuerdo a Salvador Allende quien dejó que el fascismo crezca en sus narices creyendo que con sus discursos que seducían a las masas, el legalismo y la concertación era suficiente para tenerlo a raya. Los autonomistas cruceños aprovecharon todo para debilitar al gobierno, incluso lo más patético y grotesco como hacer que sea una cuestión de estado el hecho de que Evo no tenga mujer, familia o no use saco y corbata. Así fue la puesta en escena de la pelea entre dos bandos que sin embargo tienen como denominador común ser anticomunistas, defensores del capitalismo y siempre dispuestos a aliarse con las transnacionales. La oposición cívico-empresarial se apoyó en los miedos y atraso de gruesos sectores de la población y en especial de la clase media acomodada. No es casual que portavoces disfrazados del fascismo, como Carlos Valverde y otros, hablen de un plan del gobierno para acabar con la clase media en el país. Los cívicos cruceños persistieron en su política conspiradora, generando conflictos, comprando dirigentes, trastocando la voluntad de los sectores populares y ofreciendo carnadas tales como empleos o eso de la capitalía, para llegar a controlar y manipular a la dirigencia cívica de seis departamentos. A pesar de tener todo en su contra, de ser odiados por comecollas, los cívicos cruceños parecen tender a convertir en dirección nacional con su proyecto de autonomías departamentales, aún cuando su localismo, separatismo y carácter antinacional son por demás evidentes. Las nerviosas clases medias acomodadas y los nuevos ricachones de otras capitales los prefieren antes que al MAS y sus relaciones con Hugo Chávez y Castro. Los cívicos cruceños supieron usar el fantasma de un inexistente comunismo en el gobierno para apoderarse de las clases medias de las capitales para que vean en ellos y en su propuesta de autonomía la única salida. Las movilizaciones de los cívicos cruceños contra el gobierno, de ser sólo expresiones regionalistas y locales, en lapso relativamente corto se tornan nacionales. En la guerra mediática el gobierno del MAS no actúa contundentemente ante la táctica de los cívicos que le acusan de todo y de nada, sin siquiera haberse establecido las responsabilidades del gobierno o de sus personeros sindicados de hechos irregulares. Los cívicos quieren lograr hacer del gobierno culpable de todo, hasta de su propio racismo, de sus ajetreos golpistas, de las agresiones fascistas de los unionistas contra la población en los distintos paros cívicos y del ataque de las hordas manfredistas a campesinos y pobladores de la zona sur de Cochabamba movilizados para echar al tan odiado Manfred Reyes. Incluso, los cívicos de pasado narcotraficante, vinculados con delincuentes comunes y mafias de proxenetas, acusan y acusan al gobierno de ser narcotraficante y delincuencial sin más ni más. Impunemente hacen de la acusación la prueba del delito. Mientras más acusan al gobierno más culpable lo hacen. Según esta lógica, el gobierno es el "único culpable" de todo. Por ello, para vastos sectores de la clase media, el gobierno es culpable de la inflación. Les da la razón la incapacidad de YPFB de abastecer de diesel. El conflicto por el control de la Prefectura de Cochabamba, en enero pasado, fue la oportunidad valiosa que tuvo el gobierno para frenar de forma temprana este cerco. Los cívicos se empeñaron en convertir a ese departamento en su furgón de cola mediante su aliado Manfred, aunque no con mucho arrastre en la población. Hasta ese momento el gobierno confió y hasta se resignó a que los cívicos se queden aislados controlando los cuatro departamentos de la "media luna", (aunque se asegura que en Tarija sería aparente el control de los cívicos, pues tienen mucha oposición); por eso, cuando Manfred pidió un nuevo referéndum departamental por autonomías, el MAS reconoció esta iniciativa como algo grave pues la balanza se inclinaba en su contra. Desesperado auspició movilizaciones contra el prefecto. Miles de campesinos tomaron Cochabamba encontrando simpatía en los sectores urbanos más radicales, numerosos y empobrecidos de la ciudad, pero lo hizo para arrinconar al prefecto y chantajearlo, no para tumbarlo. El gobierno perdió el control de la movilización que se dirigía a aplastar físicamente al manfredismo y entonces detuvo todo, boicoteó las iniciativas independientes de expulsar al prefecto y poner en pie, por medio de un cabildo abierto, un gobierno prefectural revolucionario. El MAS se asustó porque vio surgir amenazas peligrosas contra la vigencia del régimen democrático y la propiedad privada. Por eso decidió llegar a un pacto de caballeros con el manfredismo. Su actitud traidora sólo respondió al momento. Su preocupación fue detener a la masa fuera de control, pero no previó que así se ataba de manos ante los cívicos que luego lo responsabilizaron de todo. Al finalizar este capitulo el gobierno no pudo defenderse ni él mismo. Al gobierno siempre le preocupó actuar en el marco de un legalismo cobarde e inoperante, mientras los cívicos siempre cruzaron impunes ese límite una y otra vez para ejercer su violencia fascista y su conspiración. La prueba es que ahora, en Sucre, los cívicos hicieron sin el menor rubor lo que el MAS impidió que se haga con Manfred, han tomado el control del gobierno local, desconocido al prefecto e instaurado un gobierno provisional desde donde llaman a las demás regiones al golpe con el pretexto de desconocer lo hecho por la Constituyente que parece llevar a la tumba al gobierno. Los cívicos en sus tácticas imitan el golpe contra Salvador Allende de 1973, que consistió en socavar la economía, movilizar a sectores como los transportistas y agitar el peligro de la guerra civil no buscada pero buena para asustar gente y justificar la asonada. Se suma la idea de hacer lo mismo que con Goni, movilización popular intensa y desbocada. No en vano los cívicos siempre han dicho que el 2003 Evo les enseñó como tumbar gobiernos, aunque Evo nunca dirigió ese conflicto por tener sus reparos. Finalmente también se inspiran en las lecciones del golpe contra Chávez del 2002 porque anticipan y generan muertos para hacer del gobernante un tirano monstruoso que no merece consideraciones ni de vivir. Los cívicos ya han fabricado su "octubre" pero fascista, con el levantamiento en Sucre, que aún está aislado en esa ciudad. Le han dado la apariencia de una revolución por "democracia y libertad", así tratan de canalizar y controlar la furia popular contra el gobierno, furia acumulada que tiene un alto componente originado en la pobreza y la miseria imperante en esa región, que el MAS debía resolver con sus reformas. Pero lo que ha logrado el MAS es que el fascismo manipule las esperanzas populares por mejores días, las frustraciones de los miserables, para hacer que retrocedan años y años en su tradición de lucha, hacia una situación donde los poderosos los controlan para que respeten la democracia y libertad de los bien comidos de aquí y de afuera. Esto no debe extrañar, el fascismo siempre disfraza su llegada de "revolución liberadora". Los cívicos cruceños lograron los muertos que buscaron, Sucre ha sido la victima propiciatoria y les sirve para azuzar el fanatismo regional y un racismo curioso de collas contra collas. Ahora, preparan la propagación de su "revolución" a todo el país, eso es el golpe. Autonomistas en Santa Cruz, realizaron el sábado 24 y domingo 25, atentados a edificios públicos y de masistas como hechos aislados y no producto de movilizaciones masivas. Son los ultras que buscan precisamente generar el terror, que los críticos se queden asustados en sus casas para que sus hordas y la población que manipulan ganen las calles. Los medios inflan todo y ya dicen que son "movilizaciones de los cruceños" en defensa de la "democracia", la "libertad" y "Santa Cruz". En Tarija y Cochabamba los ricachones, clases medias acomodadas y las copetudas salen a las calles atrevidamente y ya saltan felices porque piensan que el poder les va a caer en las manos así nomás. Los prefectos opositores decretan paro e impulsan actos y movilizaciones masivas en sus regiones buscando la caída del gobierno. Parece que su cuenta regresiva tiene como límite el 14 de diciembre fecha término de la Constituyente. Tal vez tengan listas sus hordas fascistas para en su momento ganar las calles y moler a palos a todo aquel que se les cruce si es que no está organizado. Como en la guerra civil española, cuando los fascistas fueron avanzando hacia Madrid, paso a paso, ahora los émulos de Franco avanzan sigilosamente. La media luna es su zona de influencia donde forzadamente ubican también a Cochabamba, con ayuda de Manfred. Prácticamente Sucre ya es territorio cívico, más cuando el gobierno ordenó el repliegue catastrófico de la policía, como en Viru-viru. Santa Cruz se alista para esa perspectiva porque el hostigamiento al MAS crece. Cívicos y parlamentarios cruceños ya asumen tareas como controlar los accesos a Santa Cruz apareciendo, a denuncia de sus informantes, en el aeropuerto para ver si hay aviones que traen armas y tropa cubana y venezolana. Hasta Costas ya sugirió que Evo no tiene pisada en Santa Cruz. Avanza el proceso subversivo y el gobierno sólo habla de la luminosa aprobación en grande de la nueva constitución, de aprobar una ley para investigar fortunas y juicios de responsabilidades por malos manejos de anteriores gobiernos en temas petroleros. El gobierno inauguró su gestión diciendo que iba a ser fuerte y pobre de quién se le opusiera. Fue la advertencia a los maestros trotskistas que amenazaban no dar respiro a su gobierno, pero con los cívicos se mostró como un gatito ronroneante, pidiendo cariño, pero los cívicos lo corretean como los canes con los gatos. Los cívicos empresarios han salido victoriosos hasta ahora, era de esperarse porque tienen una larga tradición conspirativa. Sus mejores aliados fueron los medios que inflaron y amplificaron sus voces porque son precisamente sus dueños. Los medios estuvieron para enfermar a la gente, para sembrar el odio entre regiones, entre razas, y sembrar renovadas esperanzas en la democracia que no existe, en la "libertad", en generar miedo al comunismo y a una revolución social, llamando a la unidad de clases sociales tras el empresariado y contra la indiada levantisca que tumbó a Goni, ocultaron las diferencias y acentuados roces entre clases sociales usando el amor a la región, el amor al "terruño" que demuestra ser argumento muy eficaz. De acuerdo a la conveniencia reproducen y amplifican a los ultras, alientan la guerra, o inflan todo para desacreditar al gobierno. El pasado sábado 24, por la noche, en una concentración en la plaza 24 de Septiembre, a la cual los cívicos y podemistas convocaron haciendo sonar las campanas de la Catedral, los falangistas y el grupo Resistencia, pedían armas para ir a la guerra. "La guerra ha comenzado, necesitamos que estén al frente cruceños valientes", gritaban desaforados y en estado de psicosis desatada. El prefecto estaba presente e insinuaron que él actuaba cobardemente por no declarar formalmente esa guerra. Pese a que no pasaban de ser unas doscientas personas, encabezadas por los mismos desaforados de siempre, estaba Chiqui Martinez, Caito Flores, la asesina confesa de indios Mery La Torre y los de la FUL de la UAGRM, los medios dijeron que se trataba de miles de cruceños y que la plaza estaba abarrotada de gente en apoyo a Sucre que luchaba por "democracia". Así enferman a la gente y muestran una Santa Cruz en guerra. Luego de lo de Sucre, que querían ansiosamente, pero sin éxito, que se propagará como un incendio por todo el país, han definido los planes para echar a Evo, partiendo del paro de la media luna que ha sido un tanto neutralizado por la promulgación del decreto del bono dignidad, siguiendo con la llamada desobediencia civil y la huelga de hambre. Por el momento su nueva táctica es aparecer como pacíficos, pero se mueren por comenzar la balacera, si no lo han hecho es porque su discurso democratizante les limita y tienen miedo a una respuesta superior. Que caiga el gobierno es cuestión de tiempo y maniobras, todo depende, pero la llegada del fascismo sólo se evitará si los de abajo se sacuden rápidamente de la dirección masista para no ser aplastados, lo que es difícil pues si en algo ha sido muy hábil este gobierno es en controlar y frenar a los pueblos a través de los dirigentes sindicales. El MAS ha mostrado mucha incapacidad en el gobierno y en la tarea de enfrentar a los cívicos cuando aún tenía amplio apoyo popular y cuando todavía controla a las fuerzas del Estado. No hay que esperar que sea dirección de la lucha contra el fascismo, otros ocuparán ese lugar. Ahora mismo demuestra incapacidad para defenderse, responde con niñerías y poses hasta contrarrevolucionarias y bárbaras, usando organizaciones sindicales manipuladas a su capricho o mal dirigidas, como esos que influenciados por el senderismo degollaron a un par de canes la semana pasada y terminaron por dar la razón a los violentos cívicos que dicen que el MAS es violento. El gobierno no quiere organizar a la gente contra el fascismo porque teme que se escape de su control y afloren instintos radicales, se ve obligado a sostener a su hija opa la constituyente, confiando su defensa a policías y militares y sobreesforzándoles. Que el MAS dirija a las masas en estas circunstancia es penoso. Es que el MAS es un mito, no es ese partido de gente luchadora, de grandes lideres sindicales. Se ve con más claridad que es una bolsa de timoratos que llegó al gobierno para engordar o figurar. Así cómo salió escapando de Viru Viru, o de Sucre, llegado el momento huirá del país a vivir la dolce vita en el exilio y pedir conmiseración de los organismos internacionales. Dejarán al pueblo librado a su suerte. Contra el fascismo no organizarán nada exitoso. El país hacia la barbarie y la pulverización vía la defensa de la "democracia" Desde el lanzamiento de su "agenda de junio", en el primero de los cabildos carnavalescos que los cívicos realizaron, en junio del 2004, se buscó revertir la situación revolucionaria que vivía el país, tratando de hacer retroceder a la gente a posiciones conservadoras y fundamentalistas. La táctica fue alimentar el sentimiento regional para que aflore la aceptación a las instituciones y régimen burgués, a diferencia de las jornadas de octubre del 2003. Desde entonces alientan y llaman a defender ilusiones democráticas que hasta ayer no tenían peso. Ese es el verdadero fondo de la pelea por la sede de la capital a la que cívicos y también el gobierno han llevado al país y parece un callejón sin salida. El tema de dónde debe estar la sede de gobierno fue desenterrado en anteriores ocasiones con afanes distraccionistas o electoreros, pero no hallo respuesta pues en ese entonces no imperaba el chauvinismo porque el empresariado cruceño se sentía cómodo y protegido por el centralismo. Hoy los podemistas y cívicos han logrado colocar el tema sobre el tapete que, junto a la Autonomía y la "sede no se mueve", son los jinetes del Apocalipsis con vocación de arrastrar a la gente al abismo. Hasta octubre del 2003 a la gente no le importaba dónde sesionaba el Parlamento ni dónde estaban los poderes del Estado, más bien los detestaba por ser la encarnación misma de la antipatria y de la corrupción impune. En febrero del 2003, una revuelta popular en La Paz casi incendia varias oficinas y edificios que aglutinan a estos poderes. Incluso la clase media paceña que hoy se torna tan "paceñista", pedía a gritos que la sede de gobierno se traslade a otra parte pues sólo traía huelgas, marchas y conflictos afectando sus negocios; en ese entonces muchos dijeron honestamente "que se la lleven a Sucre, por último". En Sucre tampoco la querían, y en octubre del 2003 sectores populares de esa ciudad se movilizaron junto a los de La Paz, El Alto y otras capitales, formando un movimiento nacional, unitario, poderoso y revolucionario. Nadie quería la sede, que es lo mismo que decir a nadie le importaba la "democracia", todos iban contra ella y buscaban la nacionalización y recuperación de los hidrocarburos, cosa de la cual hoy casi ni se habla. Poco antes de la caída de Goni, los propios medios empresariales cruceños clamaban "pobre la sede de Gobierno... cómo sufre... cómo sufre también la democracia... el congreso no puede sesionar... está sitiado por las marchas y las huelgas". En ese entonces, no sufrían de anticentralismo y antipaceñismo. Con la crisis de octubre, la cosa cambió, los medios amplificaron a los empresarios que pidieron que la sede se traslade a Santa Cruz y que Goni gobierne desde aquí. La población cruceña no les secundó por las mismas razones que en otras partes, los que se movilizaron contra Goni fueron reprimidos por los cívicos y sus unionistas. Esa propuesta de los empresarios pudo haber sido lo mejor para el país pues si se daba, hubiese desencadenado el aplastamiento preventivo de la reserva física y "moral" del gonismo, los cívicos empresarios cruceños. Goni intuyó de alguna manera esto y prefirió partir al exilio para dar paso al segundo round que hoy está por definirse. El MAS, por su parte, batalló por defender la "democracia" contra el levantamiento de octubre del 2003 y propició la sucesión constitucional, saludada por la embajada norteamericana. Con su llegada al palacio de gobierno, el MAS tuvo acceso a más recursos ideológicos para hacer creer a muchos que la democracia podía reformarse, que realmente existía y que había que tener renovada fe en ella y sus instituciones porque, "los campesinos, los indígenas, los movimientos sociales han llegado al poder y son mayoría en el Congreso". En realidad no fue nada de eso sino la llegada de burócratas y electoreros oportunistas. Desde entonces, se sembró la semilla para tornar importante el hecho de dónde está la sede del Estado más que reconocer su esencia opresora y antinacional que no se altera en función de la ciudad donde se asiente. Esas ilusiones, rescatadas y defendidas por el propio MAS son compartidas por los cívicos y son base para que éstos puedan arrastrar a Sucre a la lucha por la capitalidad y avancen en su asonada golpista de forma imparable. Con el "cabildo" paceño, el MAS cayó en la trampa de la capitalía y arrastró a más de dos millones tras él. Ahora es una cuestión que si no se resuelve puede hacer estallar al país. Las transnacionales deben estar felices porque ya ni se habla de su presencia saqueadora, para ellas da igual que la sede sea en cualquier parte, no les importa mucho qué bando se impone en esta pulseta pues ambos garantizan la propiedad privada. Para ellas es más importante el negocio y el retorno de la creencia en la "democracia" para que nadie les moleste. La Constituyente y las autonomías también son parte del afán de buscar que la "democracia" reviva, pues son reformas que profundizan la droga del voto y no la revolución. Ambas buscan simples cambios administrativos y reformas, ambas se complementan como lo ha demostrado el MAS. No tocan la propiedad privada. Por eso es que el MAS y los cívicos son comadres. Lo grotesco es que estos "demócratas", para defender la "democracia", toquen el clarín de la guerra de culturas, del choque entre regiones, del racismo, del indigenismo, del separatismo, que son precisamente ideas antidemocráticas y retrógradas. Actúan así porque no pueden arrastrar a la gente con su política pues en este plano no tienen ya nada con que engañar. Ellos mismos son la prueba de que no hay democracia. Dicen no hacer política porque según ellos "eso hace daño al país", cuando la democracia formal es precisamente el fruto de la práctica de una política elevada. Hace años atrás, cuando la gente tenía ilusiones en el voto y en que la democracia iba a resolver sus problemas más urgentes, fascistas y reformistas decían que la "democracia" era elemental para mantener unido al país y que la política era un sacrificio para "salvar Bolivia". Hoy quieren que la gente se mate por "democracia", pero hacen hincapié en las diferencias raciales y regionales. Carlos Valverde dice "mejor vamos a referéndum para ver si queremos seguir siendo país ante que haya más muertos...porque somos diferentes y si siendo diferentes no podemos entendernos mejor separarnos". Esto indica cuán cierto es que los cívicos barajan como posibilidad la pulverización del país si no logran hacerse del control de toda Bolivia y como medio para salvar la supuesta democracia en sus regiones. Esto es simplemente la barbarie. De ser un mal circo, la pelea de comadres ya ha dañado la misma economía y tiende a propiciar la desintegración del país, todo por controlar los miserables recursos que las petroleras le dejan al Estado. En ello la capitalía es una ventaja para conseguir la mejor tajada. Ahora mismo la pelea civicos-gobierno genera protestas sordas de la gente, desesperada por el alza de precios y la escasez de diesel, por el nivel al que ha llegado la reyerta entre ambos. Son esos sectores que están en medio de las dos comadres, que en los próximos días pueden terminar anulados o absorbidos gracias a tanto chauvinismo y fanatismo desatado. En Santa Cruz, por ejemplo, a todos los que hablan en contra de esta pelea, aún cuando lo hacen en "defensa de la democracia" y pidiendo dialogo, falangistas y ultras los agreden y amenazan. Es seguro que los fanáticos que defienden al gobierno hagan lo mismo en otras regiones. En realidad estas consignas retrógradas se proponen revertir la situación revolucionaria, no otra cosa se puede entender cuando la mayoría popular, correctamente orientada a desconocer las instituciones burguesas como el Parlamento, el Poder Judicial y otros, de pronto, guiada por el MAS y los cívicos, se ve empujada a defenderlas, posición burguesa y contrarrevolucionaria. Si esta pelea de comadres se detuviese mañana por alguna razón, cosa poco probable, va a ser difícil revertir el daño que tanto chauvinismo, racismo y fundamentalismo indígena le ha hecho a la unidad del país. El MAS tuvo la oportunidad de evitar este proceso de haber llamado y organizado a los explotados a destruir el Estado burgués, aplastando así la fuente del verdadero poder de los cívicos fascistas, pero sólo se conformó con el simbolismo de tener la silla y la banda presidencial y proponerse a convivir con la propiedad privada. No podía hacerlo por su carácter de clase defensora de la gran propiedad. El MAS sólo ha terminado desatando al monstruo del fascismo y ha permitido que éste alimente el choque de regiones. La respuesta del MAS fue mostrarse más chauvinista en el plano nacional y a la vez más autonomista. Pero los cívicos fascistas han abierto la caja de Pandora al alimentar las fuerzas desintegradoras del Estado y las ambiciones localistas y hegemónicas de los cívicos de cada región, en especial de los bien acomodados y ambiciosos doctores cívicos que controlan ahora Chuquisaca. Se ilusionan si creen que tras la caída del MAS y su arribo al poder, gobernarán como en taza de leche. Se enfrentarán a esas fuerzas que ellos mismo sembraron. Los cívicos chuquisaqueños apelarán a su mayor cuota de sacrificio en la tarea de tumbar a Evo y exigirán que se cumpla el traslado de la capitalía y su cuota de control del Estado, entonces aflorará el espíritu centralista que siempre tuvieron. Al comprometerse con la capitalía para Sucre, los cívicos cruceños se han puesto encima un problema a resolver, obligar a La Paz a la derrota y a Santa Cruz a la resignación de sus ambiciones. Las consecuencias de este conflicto son incalculables. En los cívicos cruceños su ansiado sueño de ser sede de gobierno surgirá con mayor chauvinismo y racismo porque para ellos Sucre está nomás llena de indios y creen que el problema de la democracia es que esté asediada por ellos. Ahora mismo dicen que la sede debe ser Santa Cruz, porque es la más moderna, porque no tienen indios levantiscos, porque tiene la infraestructura y salida al Atlántico. Para ellos no puede ser Sucre porque eso profundizaría la mediterraneidad de Bolivia. Esto puede llevar a niveles insospechados la pelea esa de oriente y occidente. Los cívicos fascistas son parecidos al MAS, sólo piensan en el momento y no en el futuro. Han acusado al MAS de ser culpable de una serie de problemas que llegado el momento, si vuelven a gobernar, no van a resolver. Por ejemplo, la inflación que está influida por el factor internacional, la tendencia mundial de la subida del precio de los alimentos por la producción de biodiesel y por los cambios en el clima del planeta. También está la imposibilidad de seguir subvencionando los carburantes, pues el precio internacional del barril del petróleo llega ya a los 100 dólares por barril y que según cálculos irá más arriba y no bajará por muchos años. Los cívicos cruceños insistirán en mantener el neoliberalismo que agravará la pobreza y convulsión social. Se verán obligados al centralismo y a la violencia brutal sobre las masas, y tendrán que justificar cómo es que de un gobierno supuestamente tirano como el del MAS pasáremos a otro bárbaro, fascista y criminal. |