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ASC Noticias - Reflejando la Verdad

UN MILLÓN DE REHENES DEL “PALO” CÍVICO

UN MILLÓN DE REHENES DEL “PALO” CÍVICO

  • Qué escandaloso caso de terrorismo se da en Bolivia cuando grupos de fanáticos al servicio de empresarios y cívicos, hechos a los dueños de ciudades, obligan a la gente a encerrarse, y quienes se niegan son atacados.
  • Lo curioso del caso es que lo realizan a nombre de la democracia, la libertad y la autonomía
(ASC-Noticias) 20 – agosto - 2008

Por Raúl Bustamante y Sergio López

Un paro terrorífico
 

En Santa Cruz de la Sierra el fenómeno de los “paros” es un arma que hace tiempo usan los cívicos para imponer a la ciudadanía sus medidas. No es una medida democrática, con movilización activa de sectores en las calles, sino es una encerrona, un acto de terrorismo sobre la masa indefensa, donde un puñado de gente aduciendo representar a todos, vía amedrentamiento obliga a la población a encerrarse en sus casas, que acata por miedo a ser golpeada en las calles.
El último paro y los anteriores han sido eso pero además ahora el terror se acentuó todavía más porque días previos exaltados cívicos propinaron una golpiza a los mandos policiales en plena calle, espectáculo que generó más temor, inseguridad y dudas acerca de la vigencia de derechos mínimos en una ciudad donde estos grupos violentos imperan con total impunidad.

Los cívicos en sus asambleas cupulares para cada paro inventan su leit-motiv. El nuevo pretexto para subyugar a un pueblo fue ahora la de “recuperar el IDH”, impuesto que correspondía a los fondos prefecturales y el gobierno decidió destinar a otros fines. Pero muchos anotan que este sólo es otro capítulo más de la pelea entre cívicos y gobierno para demostrar quién manda, quién tiene más poder y convocatoria.

El paro cívico se realizó pese a haberse dado previamente un referéndum revocatorio, donde se vio ratificado ampliamente el gobierno. Muchos aseguraban que con el referéndum se daría solución a los problemas de Bolivia. Sin embargo no fue así, pues ahora los movimientos cívicos, asumen posiciones más atrevidas, su desesperación parece acentuarse y su lenguaje se torna más agresivo.

Este paro fue además múltiple porque se desarrolló paralelamente en otras ciudades en Bolivia de la llamada media luna.


Los detalles del paro

El día del paro cívico, martes 19 de agosto, a partir de las 0 horas los cívicos hicieron despliegue por las calles cruceñas de sus grupos de matones, que en caravanas de vehículos, lanzando petardos, obligaban a los ciudadanos a cumplir el paro. Se supo de incursiones tempranas a barrios como el Plan Tres Mil donde hubo amago de enfrentamientos. En esas circunstancias periodistas que acompañaban a los cívicos resultaron agredidos por pobladores que los identificaron como parte de las caravanas agresivas.

Temprano, por la mañana, con más énfasis que nunca los dirigentes cívicos, especialmente un ganadero que tiene propiedades en Alto Parapetí, zona de conflictos por demanda de tierras, hacían pedidos para que la gente no abandone sus domicilios para nada, lo que puede interpretarse como una velada amenaza. En toda la ciudad se instalaron bloqueos de cívicos, unionistas y vecinos pagados -gente de condición muy humilde- llevados allí por los que se dicen dirigentes vecinales como Rodolfo Landívar o Edwin Fernández, pero que son conocidos agentes de los empresarios. Los bloqueos funcionaron en sectores céntricos pero por barrios alejados se vio una relativa normalidad en las actividades.

La Policía se vio muy disminuida, pues los unionistas los detenían e impedían el paso como si nada, llegando a agredir a dos de ellos y su vehículo. Este es un fenómeno que no es simplemente rechazo a la represión sino que es de tipo xenófobo, racista.

En distintos medios muchos ciudadanos protestaron por la medida, calificándola incluso de paro obligado que perjudica a los ciudadanos que nada tienen que ver con las peleas entre gobierno y cívicos. Buses detenidos con pasajeros protestaron contra la intransigencia de los bloqueadores y denunciaron que en diferentes puntos de bloqueo tuvieron que pagar.

Por su parte los unionistas, conocidos mentirosos, pretendieron hacer creer que capturaron a dos infiltrados, supuestamente pagados por el MAS, que estaban cometiendo atropellos con taxistas que circulaban después de la media noche. Los dos “infiltrados” estaban detenidos muy tranquilos en el Comité y uno de ellos incluso estaba sonriente mientras algún medio le entrevistaba, y “denunciaba” que le habían pagado 250 Bs. los masistas para hacer pasar por unionista.

Según denuncias por una radio local, se repartió en varios puntos de bloqueo sándwiches, pil-frut y leche y el resto se llevaba al canal Isuto para repartir al lumpen que habita ahí para que estén pendientes y en cualquier momento vayan a atropellar gente. Se denunció que esa plata sale de la Prefectura.

Mientras tanto el presidente cívico Marinkovic a primera hora de la mañana dijo que el paro era contundente y pacífico, eso pese a los atropellos que los unionistas cometieron de madrugada en su afán de hacer cumplir el paro. Además anunciaba un bloqueo de caminos de 24 horas.

El Plan Tres Mil, un dolor de cabeza para los cívicos.
El Plan Tres Mil se constituyó en foco principal de resistencia al paro cívico. En la zona de La Rotonda, los vecinos que se oponían al paro hicieron vigilia desde tempranas horas. En el lugar hubo una normalidad casi absoluta en las actividades principalmente en horas de la mañana. Mientras tanto, en la zona de El Trillo que es punto de ingreso al Plan, seguidores de los cívicos bloqueaban anunciando que en cualquier instante ingresarían hasta La Rotonda para hacer respetar el paro, situación que recién se dio después del medio día.

Mientras los vecinos desde temprano debatían en mítines y reuniones en la rotonda del Plan. Llegado el mediodía se retiraron a almorzar momentos cuando los unionistas aprovecharon para aparecer. El pretexto que usaron para llegar al Plan fue que la “casa autonómica” había sido invadida por “masistas” y que el Plan “también es Santa Cruz”. Estuvieron respaldados por movilidades y la guardia vieja de la UJC que siempre se mantuvo detrás. Entonces se produjeron los primeros enfrentamientos de pobladores del Plan con estos unionistas que trataban de llegar a la rotonda. Fue un enfrentamiento de “masistas contra autonomistas” según los medios de prensa, los que se registraron a partir de ese momento hasta altas horas de la noche.

Más tarde llegó la Policía que en poca cantidad estuvo para resguardar el orden, aunque muy pasivamente haciendo lentamente una barrera para evitar que se enfrenten los dos bandos.

El objetivo unionista era tomar la Rotonda del Plan donde siempre se concentra gente que resiste los paros y está contra los cívicos. Justo en ese punto se realizó un acto simbólico para desconocer al prefecto y al alcalde y posesionar también simbólicamente a otras autoridades.

Noticias llegadas de otros puntos del Plan anotaban que se dieron incursiones unionistas, por ejemplo en el barrio Toro Toro, donde arrojaron piedras a las asas en horas de la tarde.

Otras zonas de bloqueo
En la zona de la Pampa de la Isla, los bloqueos eran protagonizados por trabajadores de la cooperativa de agua de la zona, allí muchos seguidores de los cívicos rondaban en motocicletas las calles de los barrios para constatar que se acate el paro. La concejal emenerrista Desiré Bravo llegó a su casa de campaña de La Pampa en un lujoso vehículo de donde descargaron alimentos para los bloqueadores como huevos, sodas y otros para saciar el hambre de los “voluntarios” bloqueadores. También allí se observó que entregaban palos muy bien torneados para hacer respetar la medida de los patrones cívicos.

En estos bloqueos los participantes fueron muy bien tratados con comida, llovieron los refrigerios y los almuerzos se los preparaba en el mismo lugar. Cuando se les consultó sobre el origen de los fondos para esa situación pues se limitaron a decir que los vecinos pusieron cuota. Denuncias hechas luego a una radio local de parte de vecinos afirman que a las 6 pm, frente a la peluquería Micky, se vio una cola “hasta con peladitos” para cobrar por haber hecho el bloqueo.

En la zona de la Villa Primero de Mayo se notó una relativa normalidad aunque con bloqueos.
Al mercado Abasto asistieron pocos vendedores porque se informó que dirigentes de asociaciones previnieron a las bases de la amenaza de saqueos. Quienes asistieron declararon abiertamente que se oponían al paro.

En La Cuchilla hubo mucho tránsito de vehículos, el mercado del lugar funcionó casi con normalidad, igual en el km 6 carretera a Cochabamba y poblaciones aledañas.

Pero lo más curioso es que el acomodado barrio de Equipetrol no paró, funcionaron los locales donde la gente bien fue a divertirse y por no fue la UJC para "hacer respetar el paro".

Sectores que se sumaron al paro

Los micreros acataron el paro, por ello la gente no pudo trasladarse de un lugar a otro. La participación de este sector es clave para hacer contundente todo paro. Es un sector que luego piensa recuperar esperando que los cívicos les apoyen en la subida de precios del pasaje. Los dirigentes de los micreros, fieles seguidores de los cívicos, fueron en persona a bloquear en algunos puntos, como también participaron de la última huelga de hambre obligando a socios del sindicato de micros Santa Cruz (directivos de las líneas de micro) a ir a la huelga “por lo menos unas horas”, así un dirigente asistía por la mañana y otro lo relevaba en la tarde y de yapa la línea tenía que enviar unos 30 platos de pollo a la broaster para los “huelguistas de hambre”. Ese es el carácter moral de esta gente.

Tal como los dirigentes micreros también hubo dirigentes universitarios a nombre de toda la universidad. Con la bandera de la U salieron a hacer cumplir el paro de los cívicos y hasta se hicieron presentes en el Plan para obligar a que acatarlo. Según ellos no hubo violencia.

El capítulo de los periodistas agredidos

Este día periodistas de varios medios sufrieron agresiones en el Plan. Temprano un canal de televisión lo denunció. Según el medio masistas les agredieron cuando hacían cobertura en el Plan Tres Mil, pero los denunciados retrucaron indicando que en el móvil de ese medio se trasladan unionistas hasta La Rotonda del Plan Tres Mil.

Cuando los enfrentamientos llegaron a niveles graves, los periodistas de los medios tan odiados por la población fueron víctimas de ataques furibundos en una cantidad nunca antes vista, pero en vez de que los trabajadores de medios que son fichas de sus patrones se hagan la autocrítica, han montado en cólera y acusan a Evo Morales de propiciar el ataque a los medios. Esto es posible pero no habría motivo si la gente no reconociera de forma cada vez mayor que las mentiras de los medios son enfermizas.

Seguimiento a los medios

La tónica de los medios fue alabar el acatamiento al paro y descalificar a los que resistían, a los que endilgaron ser “masistas” o “infiltrados”.

El canal 11, que tiene una línea pro-cívica muy fuerte, y está además dirigido por un hombre de confianza de los Kuljis, hacía preguntas muy dirigidas intercalando con arengas autonomistas como “el IDH no se negocia”. Este canal también tituló: “Medio país para por el IDH: la ciudadanía ha demostrado compromiso con la región”.

El canal 13 o Red Uno tituló acerca del paro: “Santa Cruz desierta y paralizada”, a tiempo de mostrar algunas calles del centro de la ciudad.

El canal 42  PAT “Jóvenes bloquean las rotondas: Así hicieron cumplir el paro”

El canal 57 “Obligaron a parar: Pinchan llantas”, cuando mostraban imágenes de los desastres que protagonizaban los unionistas cuando a golpes hacían cumplir el paro, hasta pinchando llantas de una ambulancia de Pro Salud. Otro titular de este medio fue: “Masistas toman la casa autonómica”, cuando se protagonizaban los enfrentamientos en el Plan Tres Mil”.

El canal 18, mostraba que pasajeros de flotas denunciaban que además de no dejarlos pasar, los bloqueadores en ciertos puntos les cobraron para pasar. Según Megavisión el 99 por ciento de la población acató el paro y fue pacífico, el único lugar (el uno por ciento) donde se produjo violencia fue en el Plan Tres Mil.

El canal 7, gubernamental, mostró las imágenes del ingenio San Aurelio, cuando allí se laboraba con toda normalidad.

Bloqueo de caminos del día siguiente.

Con un discurso totalmente distinto al de hace 5 años, los dirigentes cívicos y empresariales aparecieron liderizando un bloqueo de 24 horas en la media luna. Antes decían que Santa Cruz era la productiva y el occidente era el bloqueador. Lo chistoso es que el gobierno responde igual como hacían los empresarios de ese tiempo, que se está afectando la producción.

GOBIERNO SUMISO TEME ENFRENTARSE A LOS CÍVICOS TROGLODITAS QUE HUMILLAN A QUIEN SEA

 * Ayudados por su "gran" prensa los cívicos hacen y deshacen en Santa Cruz sin que el gobierno haga algo pos parar tanto atrevimiento

 (ASC-Noticias) 17-Agosto-08

Por Sergio López

El tema del desalojo de los discapacitados de las oficinas de YPFB la madrugada del viernes 15 de agosto fue un hecho que los cívicos fascistas no podían desaprovechar para utilizarlo a favor de sus oscuros propósitos, escudados en los minusválidos y ayudados por su "gran" prensa provocaron que los discapacitados, o al menos su dirigencia (fiel a los cívicos), procuren tomar "revancha" por lo sucedido, bloqueando una vía del segundo anillo. Cuando la Policía quiso persuadir a los pocos discapacitados y muchos unionistas rabiosos para que despejen la vía, los uniformados fueron más bien agredidos duramente, además les destruyeron los vidrios de un vehículo policial y prendieron fuego a una moto policial, incluido los miles de golpes e insultos racistas contra los policías ultrajados.

Luego, la intención de "los discapacitados" era tomar el comando policial que está muy cerca de donde bloqueaban, obviamente comandados por unionistas y cívicos que más tarde llegaron en masa cuando todos los noticieros de la tele transmitían el directo "la protesta" de la "ciudadanía" contra la Policía. Fue entonces que energúmenos opositores -al dócil y manso gobierno- arremetieron a golpes contra los policías que sólo atinaban a protegerse con sus escudos hasta verse obligados a arrojar gases para repeler a los violentos "defensores" de los discapacitados, mismos que eran utilizados como escudos para avanzar en contra de la Policía. Entre los cavernícolas que atacaron sin mayor reparo a los uniformados estaban parlamentarios, cívicos, cocineros, unionistas, empresarios y otras vainas que bombardearon a los policías con golpes y con los insultos más soeces y racistas: "pacos malditos, raza maldita, hijos de puta, mal paridos, cholos, asesinos, independencia, se van a tener que ir", eso y un sin fin de etc.

Todo eso sucedía, pese a la explicación que hiciera el comandante departamental de la Policía, Wilge Obleas, de que tal como registran las imágenes de los medios, el desalojo no fue violento porque además de no haberse utilizado ni gas lacrimógeno la mayoría de los policías que desalojaron a los minusválidos eran mujeres. Pero que los sensacionalistas periodistas juraban y aseguraban que el desalojo fue "salvaje", promoviendo con ello el rechazo a la acción contra la toma de YPFB, pese a que las imágenes no mostraban ese "salvajismo" del que hablaban.

En la tarde, comenzó a llegar gente acarreada de los barrios, por ejemplo se supo que en zonas como la Pampa de la Isla y la Villa Primero de Mayo se convocó a plan de petardos a los mercenarios, que por unos centavos fueron a enfrentar luego a la Policía. En la zona del segundo anillo (por el Comando) se podía constatar que eran jovenzuelos en su mayoría los que hacían frente a los uniformados. Sin embargo según los medios era la "población" la que asistió por su voluntad, ante la convocatoria de los cívicos. Un camión (cabina azul y carrocería amarilla), de una sola puerta, trasladaba a otro grupo de muchachuelos hasta las cercanías del lugar.

Ya en la noche, el prefecto fue al Comando supuestamente a "pacificar" el clima de tensión. Terminada la reunión allí, tuvieron que ir al Comité Cívico, donde asistieron los comandantes policiales nacional y departamental que más tarde serían brutalmente agredidos en las narices de Marinkovic y las demás lacras de cívicos, que supuestamente como dijo Rada les habían ofrecido "garantías", creer eso a los cívicos es de inocentones que fueron llevados como corderos al matadero, pues cuando se retiraban del Comité Cívico, los jefes policiales -incluso delante de Marinkovic- recibieron golpes e insultos muy duros de los unionistas malvivientes y de los dizque dirigentes de la FUL que estaban apostados allí. Cuando intentaron escapar del lugar hasta el Comando, a los oficiales les llovieron los golpes, patadas, palazos en medio de gritos, esto delante de los mismos periodistas que sólo "registraban" las imágenes; uno de los reporteros allí mismo "aprovechó" para preguntarle al golpeado comandante Obleas si pedía disculpas, a lo que el maltrecho uniformado respondió que "sí", después de que incluso en la golpiza uno de los malvivientes le sacara algo del bolsillo.

Protesta

Ese hecho provocó la protesta de muchos ciudadanos y sectores de la población que aprovechando algunos pocos espacios que hay en muy contados medios repudiaron las agresiones de los cívicos y unionistas contra los uniformados, pero muchos de los que protestaron hacían hincapié en que el gobierno debía poner mano dura contra los violentos, se preguntaban qué esperaba el gobierno en no actuar pese al respaldo que recibió en la votación del domingo, calificando la administración de Morales de débil y temerosa. En ese sentido, se comenta que hay  malestar dentro de la Policía contra los cívicos por el trato a los comandantes. Además se percibe en la ciudad la ausencia de atención policial al público porque están encerrados en la comandancia.

Sin embargo, el gobierno se limita a "denunciar" y "lamentar" estos ultrajes e insiste en manejar números del referéndum revocatorio para señalar que están más fuertes que nunca, como si eso les importara a los cívicos fascistas que ya planean cómo moler a palos a los mismos masistas durante la jornada del paro cívico del martes 19 de agosto. Tal parece que el gobierno sólo espera aquello para sentirse más respaldado por la comunidad nacional e internacional, aunque los golpes los reciben otros y ellos sólo "denuncian" desde el Palacio Quemado.

Defensor del Pueblo miope

El defensor del pueblo, Waldo Albarracín, además del desconocido vicepresidente de Derechos Humanos en Santa Cruz, parece que no observaron bien las imágenes y condenaron el desalojo de los minusválidos en el mismo tono que hicieran los "periodistas" parásitos que sólo buscaban sangre para llenar sus espacios promoviendo la violencia en defensa siempre de los cívicos, aunque en este caso el pretexto eran los discapacitados. El de Derechos Humanos dijo incluso que presentaría una denuncia internacional, al parecer los cívicos han logrado incluso ganar a sus posiciones a estos individuos que por mostrarse "imparciales" caen en las falsedades que desde los medios se dicen, y por no ser criticados por los cívicos que curiosamente siempre les señalan como aliados del gobierno.

Concentración

En la concentración a la que convocaron los cívicos, Costas dio el discurso central, pero esta vez más radical que nunca: "Al sinvergüenza de Rada no lo reconocemos en Santa Cruz", dijo y a continuación la gente que asistió grita a Rada "hijo de puta, asesino". "El excelentísimo asesino presidente de los bolivianos es el verdadero responsable, criminal, quiere comunizar el país, no respeta mujeres, no respeta a la prensa", añadió Costas.

El troglodita prefecto dijo más: "Un segundo pueblo que se llama Santa Cruz al que usted (Evo Morales) odia con tanta saña le dice que tiene que disculparse públicamente", a lo que la gente grita contra Evo "asesino, colla e mierda hijo de puta".

Agregó que los estatutos están siendo aplicados desde el 4 de mayo, y que mandó una "ley" para que se apruebe, que permitiría al departamento tener una Policía "que nos proteja a los cruceños". 

Los insultos contra los dóciles gobernantes fueron la constante en el discurso de quien se cree dueño de Santa Cruz: "A los cobardes, a usted García Linera, cobarde (la gente le grita ‘maricón’ a García Linera), que tembló de miedo cuando sancionamos la elección a subgobernadores". "TIRANOS, SINVERGUENZAS, CÍNICOS, SIGAN TEMBLANDO", siguió mientras la gente empezó a gritar delante de Costas "INDEPENDENCIA". Además le exigió disculpas al Comandante Nacional de la Policía que supuestamente no comunicó su "gesta de paz", de lograr que no haya violencia. En ese sentido, Costas confesó que el Comandante en la reunión hecha en el Comité Cívico se hizo "el bravucón". "Y le dije que tenga respeto, que no sabe con quién estaba hablando", agregó. Eso podría demostrar que Costas impulsó las agresiones a los comandantes de la Policía, pues no salió con ellos y tampoco dijo nada en contra del ultraje a los jefes policiales.

El autoproclamado "gobernador" sentenció: "El próximo comandante de la Policía va a ser bajo mi mando, que soy comandante general del departamento. No voy a posesionar a ningún comandante más sino es bajo mi tuición". "Nos vamos en paz y con la conciencia tranquila. Que no provoquen más porque la paciencia tiene un límite y se está agotando", finalizó.

De Ripley

Pero entre otros datos sobre el tema, hay que anotar que luego de las agresiones a los uniformados y como para no creer, el sábado el iracundo diputado podemista agresor de policías Wilfredo Añez se querelló en la FELCC contra el ultrajado Obleas, y dijo incluso que hubo intento de asesinato contra los "angelitos" unionistas, cívicos y podemistas. En tanto que el tirahuevos klinsky anunció que se pediría la destitución el Fiscal de Distrito, Jaime Soliz, (aunque dicho fiscal es apegado siempre a los cívicos).

En ese mismo rumbo, los desacreditados miembros de la Unión Juvenil Cruceñista ahora aseguran que los ministros no serán bienvenidos y "no vendrán" mientras no hagan lo que los cívicos quieren. "No descartamos ninguna medida. Aunque salga la policía y el ejército no vamos a tener miedo", aseguró el que lidera esa pandilla de delincuentes que tiene todo el respaldo del prefecto, los cívicos, los empresarios y de la prensa.

Prensa canalla

El rol de los medios masivos es sin duda fundamental para el accionar de los cívicos, pues éstos utilizan a los periodistas a su antojo, están cuando quieren y donde quieren, siguiéndoles los pasos y mostrando lo que quieren. Entonces, no podían estar ausentes en esta situación aprovechable, azuzando a la población, dando por ejemplo coberturas extensas a los llamados que hacían podemistas, cívicos y el dirigente pro cívico de los discapacitados (Jaime Estívariz), convocando a que "el pueblo se haga presente" en el lugar para tomar el Comando, a ello los terroristas del periodismo añadían que "se está convocando a la población por los abusos que la Policía cometió contra los discapacitados".

Los titulares, durante el viernes y sábado tenían ese toque provocador, así Full televisión titulaba: "Hay violencia, no hay bono". El canal del ex asambleísta del MAS Jorge Arias (defensor de los cívicos) Gigavisión tituló sobre la concentración convocada por Costas (aunque hubo poca gente): "masiva concentración: repudian violencia y represión (policial)". El terrorista y racista canal Megavisión tituló cuando mostraban las imágenes de las agresiones brutales a los comandantes: "una tunda al comandante", "patadas, puñetes y palazos". En el repugnante Unitel se titulaba: "represión contra discapacitados". En los escritos, el periódico empresarial y pro-logiero El Deber tituló su apertura: "Torpeza policial provoca violencia y repudio civil", como si la población hubiese estado allí haciendo caso a los llamados (casi gruñidos) de los sedientos de violencia.

¿Cuál libertad de prensa?

El sábado también entre otras agresiones a personas que según los unionistas eran o "collas" o "masistas" o "pacos de civil", se agredió también a un camarógrafo del canal estatal, aunque rato antes Costas dijo que era Evo el que agredía a la prensa. Pero lo más repudiable de ese hecho es que este cámara no pareció haber recibido la solidaridad de sus colegas que se limitaban a grabar las imágenes de la agresión que le propinaban los que curiosamente dicen "defender" la libertad y la democracia. La libertad de expresión y de prensa que juran respetar los cívicos y sus seguidores es la que ellos consideran que les sirve, y la que no pues la combaten.

El cinismo de PAT

Un medio que ahora sigue la línea execrable del sensacionalismo es PAT que titulaba: "La gasificación continuó anoche: la policía corrió a los jóvenes unionistas", eso durante el medio día del sábado, mientras que al mostrar las imágenes de la agresión a los comandantes en una falaz "muestra" de "ética" de sus periodistas, el presentador (el terrorista verbal Jorge Robles) señaló que mostrarían los rostros de los "agresores que no respetaron a los oficiales". Pues sí, mostraron los rostros de los vándalos pero eran unas imágenes muy difusas, nadie podría reconocer a esos delincuentes con semejante "ayuda" y muestra de "moral" que daba PAT. Pero el asunto fue más allá, cuando el mismo presentador luego del corte dijo que estaban recibiendo llamadas de los televidentes: "nos están llamando y criticando por mostrar los rostros de los que agredieron al comandante, en PAT no estamos de acuerdo con la violencia", dijo el presentador que horas antes  junto al resto de los periodistas en PAT eran los abanderados de la incitación a la violencia. En este mismo canal, así como otros durante la programación matutina del sábado se hacían los llamados para la convocatoria a El Cristo a través del generador de caracteres.

De todos modos para los medios empresariales toda actuación que haga cualquier sector -como la Policía- en contra de los intereses de los cívicos y empresarios es para condenarlo, en cambio los actos de violencia provocados por los ultraderechistas son ignorados o al menos minimizados, como ocurrió con el tema de la expulsión y ultraje a médicos cubanos en San Ignacio de Velasco, y muchos otros casos.

TÍPICO ESTILO FASCISTA DE LOS ACTOS CÍVICOS

TÍPICO ESTILO FASCISTA DE LOS ACTOS CÍVICOS

La noche del referéndum revocatorio los cívicos organizaron un acto en la plaza 24 de septiembre para festejar el triunfo de Costas y a contrapelo de la creencia de que a partir de ahora todo sería distinto, dominó un espíritu belicoso con rasgos fascistas y racistas notables.


(ASC-Noticias) 16 - agosto - 2008

Tomado de URMA 54

Costas émulo de Hitler

Para festejar la “victoria” Costas apareció con simbología similar a la fascista mostrando un crucifijo que besó, ante el que se arrodilló y luego se persignó. Usó a niños, que no tienen criterio ni culpa, poniendo a dos de sus hijos a cada lado del podio, como castigados, mientras su mujer atrás alzaba la cruz.

El fundamentalismo aparece cuando religión y política se mezclan. Los nazis usaban la cruz gamada o svástica obligando al pueblo a inclinarse ante ella. Otros movimientos fascistas como el franquismo, los ustashi croatas, etc. usaron la cruz sistemáticamente  e igual que los cívicos aquí, para engañar, gritaban “democracia”. En las concentraciones nazis Adolf Hitler lanzaba discursos frenéticos, mientras su rostro tornaba a congestionarse acompañado de gestos, imprecaciones de tono agrio y amenazas delirantes en un ambiente rodeado de ultras agitando banderas. A Costas sólo le faltó el uniforme.

Esos actos manipuladores del populacho, con poses ridículas, no responden al líder democrático, pausado, tranquilo, sereno, sino al autoritario, rugiente, que echa espuma por la boca clamando por sangre.

Alcalde Racista

Percy Fernández, alcalde cruceño, le puso el tono racista al acto sugiriendo que sería preferible que Santa Cruz tenga sólo caras “como las de los presentes… pero qué vamos a hacer… ya se nos entraron (la gente llegada del interior) pero vamos a enseñarles”. Esto es racismo velado que sólo reconoce al “cruceño” el derecho a decidir sobre la realidad local, que trata a otros como indeseables, que serán arrinconados y les dictarán sus órdenes, prohibiendo los aportes de otra cultura. Así se niega la combinación. Los conservadores tienen miedo al cambio, pero cambiar es la esencia de todas las cosas. Santa Cruz no puede estancarse. Los cívicos la quieren congelar en el tiempo. Ahora usan el adjetivo “masista” por no decir “colla”, término peyorativo y discriminador.

El racismo se trasladó a la política como fenómeno anacrónico que no tiene futuro, principalmente porque la gente del interior es real y comienza a organizarse para exigir sus derechos. Quienes temen a otras culturas usan el terror como respuesta. Qué hubiera sido de Inglaterra, Francia, España, EEUU y de la propia Santa Cruz sin el aporte de nuevos grupos humanos. Tarde o temprano se derrotará esta barbarie.

CIVICOS LOGRAN QUE LA POLICIA SEA BLANCO DE LA FURIA DE REBELDES

CIVICOS LOGRAN QUE LA POLICIA SEA BLANCO DE LA FURIA DE REBELDES

Ahora hay que andar con su testamento bajo el brazo porque no hay respeto a nada

  • Hace tiempo que está en marcha un complot para destruir la Policía departamental y sustituirla por la Policía autonómica donde los hampones y paramilitares de la unión juvenil cruceñista tengan el poder.
  • Los discapacitados se brindaron como carne de cañón para cumplir con los planes de los cívicos y el prefecto ya anunció que pagará sus servicios con un bono departamental.
  • Nunca se había visto tanta incapacidad del gobierno y de la policía para entender que los cívicos no son demócratas sino fascistas, por eso, guiados por ese equívoco, sus comandantes nacional y departamental fueron a la boca del lobo a ser apaleados impunemente, lo que es el colmo. La moral de la tropa sufrirá un duro revés por este incidente.
  • Todo está listo para que se tome el comando departamental y se lo incendie, tal como anunciaron los rebeldes, si la policía no se entrega. Una concentración está convocada por el prefecto para las 11 de la mañana de este sábado con ese fin.
(ASC-Noticias) 16 - agosto - 2008

Por Raúl Bustamante


Campaña antipolicial de los medios en acuerdo con los cívicos

Hace tiempo que la policía es blanco de ataques verbales y físicos de cívicos exaltados. No hay día que en la calle no les insulten de lo que sea pero principalmente por su condición de “collas”. Es de antología el caso de Fernando Roda, falangista cívico y miembro de la Unión Juvenil que se dio el lujo de trapear a varios policías en la plaza diciéndoles “raza maldita” y Yoyo Pando, conocido agitador y que dirige un programa de TV, se da el lujo de indicar que no respetará a los pocicías que encuentre en la calle.

Uno de los objetivos de los cívicos, en sus planes para hacerse del control total de Santa Cruz, es destruir la policía, institución que pone límite a sus planes violentos porque en último término quien controla la fuerza coactiva tiene el poder y los cívicos ven frenadas sus ambiciones porque esta fuerza está en manos del odiado gobierno. Eso lo han podido comprobar cuando últimamente el gobierno frenó la toma de las trancas que la Unión Juvenil intentaba realizar, con gran molestia de parte de estos últimos que ya anunciaron con total desparpajo que en represalia tomarían el Comando de la Policía y hubieron intentos que quedaron huérfanos de apoyo popular.  Aún así, las acciones agresivas y antisociales de los cívicos siguieron pese a la policía porque el gobierno es conciliador y temeroso y porque el poder judicial controlado por las logias cívicas hace que cualquier caso sea archivado.

Los cívicos han declarado abiertamente su deseo de tener el poder y para ello incorporaron en su estatuto autonómico un capítulo referido al tema y con el fin de implementarlo, maleantes de la Unión Juvenil, que no dan paso sin la venia de sus jefes cívicos, en medio de la campaña del referéndum revocatorio, salieron a conseguir firmas para la creación de la policía autonómica, en un nuevo acto de provocación a la institución y a la propia ciudadanía.  Esto forma parte de un complot milimétricamente programado, donde la policía tiene las de perder porque arrastra gran desprestigio, más aún con últimos casos de soborno y ejecuciones extrajudiciales. Mientras se daban enfrentamientos en las calles entre masistas y cívicos, los medios hacían énfasis en la inutilidad de la policía, en la prevalencia de la inseguridad generalizada, las violaciones, robos, y otros, manipulando a la población sin que gobierno y  policía parecieran percatarse.

Todo esto es parte de un clima general de agitación propiciado por los cívicos a nivel nacional y que pese a la supuesta victoria electoral del gobierno, se lleva adelante y tendrá su clímax en el anunciado paro cívico de la media luna. La realidad demuestra que el referéndum revocatorio fue inútil y no ha logrado detener la conspiración cívica.


Los discapacitados sirvieron de pretexto para el asalto al Comando policial

La realización de la movilización nacional de los discapacitados exigiendo al gobierno solución a sus demandas mediante medidas de presión radicales, ha sido elemento clave para que los cívicos tengan pretexto para acabar con la policía. En Santa Cruz, prontamente los cívicos se convirtieron en la sombra del movimiento de los discapacitados, dándole soporte y apoyo, aunque sin lograr que la ciudadanía se sensibilice, pero comprometiendo evidentemente a lo que debía ser un movimiento independiente.

La intervención policial al piquete de discapacitados instalados en YPFB realizada al amanecer del día 15 de agosto, fue el punto de partida para los ataques violentos a la policía, porque en una acción paradójica cerca al mediodía, los ciegos, los paralíticos, los inválidos virtualmente empujados en sus sillas de ruedas por los cívicos y secundados por los grupos violentos liderados por la Unión Juvenil y su hermana Acción Joven más otros agitadores políticos destacados, procedieron a tomar por asalto el Comando policial, dejando perpleja a la tropa que no sabía cómo hacer para defenderse. Esto complementado por ataques a policías en otros lugares de la ciudad.

Qué tipo de discapacitados son estos que son tan capaces de hacer la guerra, usar violencia desmesurada, alternada con ataques racistas a los policías y al gobierno. En realidad los discapacitados son usados como nombre porque los desmanes más importantes fueron realizados por quienes se declaraban sus “parientes” o ciudadanos misericordiosos que aparecieron en los medios de comunicación llorando porque los discapacitados habían sido agredidos por la policía, sus bienes robados, sus niñas “desnudadas y manoseadas”. Ahora las calles de la ciudad comienzan a ser grafiteadas con la leyenda “policías malditos, maleantes, violadores”. Recordar sus imperfecciones para fijar en el inconsciente colectivo la idea de que la policía es la antípoda de la justicia es el punto crucial para lograr en la población la aceptación de los desmanes cívicos. Todo está muy estudiado.


Costas pide que le entreguen la policía

El “gobernador”, que tras diez días de supuesta huelga de hambre se había retirado a sus propiedades en el campo, retornó a las cinco de la tarde llamado por sus empleados de la Prefectura para enfrentar el problema que sorpresivamente se presentaba de los enfrentamientos de la policía y grupos, ya no de discapacitados, sino de exaltados dispuestos a vengar a los pobres inválidos.

Conectado con el comandante policial, Wilge Obleas, Costas terminó asegurando que le había ofrecido entregarle la policía, lo que es probable por el elevado nivel de estrés del momento, y acto seguido se fue a recibir el comando, de seguro restregándose las manos por tan apetecible regalo caído del cielo. Pero ya en el lugar, el comandante retrocedió en redondo, provocando la furia del prefecto que salió del lugar apresuradamente, no sin antes negociar la salida de los discapacitados que se encontraban al interior del edificio, ya habían cumplido su tarea.

El debate en los medios es ahora en torno a si el comandante debía entregar la policía a Costas o no. El conocido comentarista Carlos Valverde, con alguna imparcialidad e inocencia estudiada, aseguró que la policía perdió la oportunidad de resolver el problema. Supuestamente el problema inicial era la ofensa y maltrato causado a los discapacitados. Ese problema virtualmente quedó atrás, ya cumplió su propósito, y ahora surge otro, el futuro de la policía. Valverde virtualmente pide que la policía se rinda. Los cívicos habrían logrado su objetivo así sin mayor esfuerzo.


Los comandantes humillados

Para calmar un poco la situación el comandaten Obleas salió a pedir disculpas a los pobres discapacitados. Ese acto de humillación no fue nada. Ahora sí que la policía entera ha sido gravemente humillada porque el Comandante General y el Departamental, que inocentemente fueron a negociar al comité Cívico la noche del viernes 15, al salir de ese local fueron salvajemente atacados. Cómo es posible que los representantes de  la institución hayan sido apaleados, pateados, puñeteados, hasta les echaron algún liquido y les dieron golpes en la cara a mansalva. Es el movimiento cívico que soltó a sus perros. Ahora hay piedra libre porque la policía se defendió o cumplió una labor ordenada por el gobierno de desalojar a un piquete de discapacitados de las instalaciones de YPFB. Los ciudadanos, principalmente los que los cívicos consideren indeseables, deben caminar con su testamento bajo el brazo porque ya no hay autoridad.

El elemento clave para entender el fenómeno suscitado es la condición política de los cívicos. La policía y principalmente el gobierno cometió el grave de creer que son demócratas. Qué raro, en una institución que sabe los métodos de los cívicos que movilizan el lumpen, los extraen de las cloacas y les dan palos para que actúen a nombre del pueblo cruceño. Fueron a negociar con ellos y los "huayquearon" como es su costumbre. La reacción hasta este momento ha sido el silencio. Cómo estará viendo la tropa su situación si a sus principales jefes los han humillado. La moral debe estar por los suelos, situación buenísima para que los planes cívicos de rebasar a la policía o apoderarse de ella se cumplan.

Los  acontecimientos se han desarrollado aceleradamente, más rápido de lo que esperaban los cívicos y a pedir de boca. Ahora asestarán el golpe final, la situación es favorable, la población está amordazada, estupefacta, temerosa, porque hasta la policía es irrespetada, la propia policía está sola y desmoralizada y el gobierno inútil se tropieza con sus órdenes y contraórdenes. Este es el momento para que, a nombre de Santa Cruz, una multitud aleccionada, miserables traídos de los barrios, más los empleados de la Prefectura y de las cooperativas, complementada con los fraternos cívicos, se reúnan en El Cristo para proceder a marchar sobre la policía y la asalten si no se la entregan. Será la prueba de que no hay democracia en este pobre país y que el referéndum revocatorio sólo sirvió para criar ilusiones y desarmar a la gente para que no luche frente a la barbarie denominada cívica disfrazada con el manto de la sensibilidad y el amor.

LEGALIZAN LO ILEGAL, HACEN FRAUDE Y TODAS LAS COCHINERAS HABIDAS Y POR HABER

LEGALIZAN LO ILEGAL, HACEN FRAUDE Y TODAS LAS COCHINERAS HABIDAS Y POR HABER

No hacerse ilusiones con la “democracia” y los resultados del referéndum pues oposición cívico-empresarial y gobernantes son fraudulentos

(ASC-Noticias) 15 - agosto - 2008

Tomado de URMA 54

En Bolivia la democracia siempre fue fraude disfrazado de legalidad. Ahora en su tonta disputa gobernantes y oposición burguesa-empresarial atrincherada en las regiones pisotean la legalidad y se echan en cara ese delito pero en el referéndum revocatorio compitieron por quien hacía más fraude, aunque cada uno puso cara de ángel.

 

Legalistas Inmorales

Si Evo Morales en toda su inocencia o tontera declaró que sus abogados legalizan sus entuertos, la oposición se levantó indignada a reclamar. Cuando Evo aseguró que la política está sobre lo legal entonces los cívicos se desgarran las vestiduras y echaron el grito al cielo acusándole de dictador, o sea el tacho reclamando a la olla.

Con qué moral lo hacen si la táctica de cívicos y podemistas es igual, hacer ilegalidades y hacerlas pasar por legales donde pueden. Los casos de ilegalidad menudean, ahí están los estatutos y referéndums cívicos, el nuevo “modelo autonómico de educación” o el decreto para “defender” el patrimonio regional que oculta el manejo arbitrario de Viru Viru, etc. El gobierno descalifica a los cívicos por estas sus ilegalidades, pero es como un pecador exigiendo virtud.

Boomerang Político

Para impedir el referéndum los opositores se esmeraron en denunciar irregularidades por doquier, hasta decir que el padrón electoral era fraudulento, pero sólo porque les conviene, pues cuando ellos hicieron sus consultas todo estaba bien. No se dan cuenta que torpedean su propia farsa que hace años es así de sucia.

Fraude Institucionalizado

En este referéndum la chacota fue mayor que la del 4 de mayo, día del referéndum por estatuto. Ahora el fraude fue de ambos lados. La gran cantidad de votos aparecidos opacaron el verdadero fenómeno que fue la abstención.

Para hacer trampa el argumento expiatorio fue “si ellos están haciendo fraude allá porque no nosotros acá”.

En poblaciones del Norte, los mañosos miristas y emenerristas instalaron ánforas VIP que rellenaban a voluntad ahí votaba gente especial, es decir anónima y hasta muertos, pero también en otras se denunció que gente del MAS votó varias veces con varias identidades.

En el Abasto gente de Podemos era jurado, votaba, firmaba y hacía de todo.

En el centro de Santa Cruz y otros lugares donde campean los cívicos, ser delegado masista era estar en peligro de muerte, y de igual forma ser delegado antiEvo en el resto del país donde campea el MAS. Así los dizque demócratas hicieron el fraude que quisieron.

El gran triunfo electoral que ahora cada uno cacarea por su lado está opacado por sus sucias prácticas.


Conclusión

Así es hoy la disputa entre fracciones burguesas hipócritas hechas a las demócratas y santas pero que pisotean la legalidad cuando les da la gana. ¿Y por qué surge ahora con tanta fuerza su disputa? Por la crisis total del régimen burgués y por la ausencia de democracia irreversible y definitiva, pero si hay más pobreza, racismo y fascismo.

Lo positivo de esta crisis es que la gente madura y empezar a librarse de los prejuicios legalistas que la clase dominante siempre sembró en su cabeza para controlarla e impedirle luchar.

DE LA PATRIA EN SU DÍA

DE LA PATRIA EN SU DÍA

De como los senadores de Podemos tocaron la puerta de la Casa de la Libertad y paradójicamente, como una especie de fallo histórico, nadie les abrió.

(ASC-Noticias) 10 - agosto - 2008

Por Claudia Peña Claros

Habrán volado en primera clase para llegar a Sucre, y habrán llegado hasta la plaza (aquella plaza de los indios de la patria vejada, sí) con sus ternos oscuros, en alto la cabeza y el orgullo, ellos. Era de mañana y la mañana les era propicia.

Todo debe haber estado planificado según protocolo: los saludos, los discursos, el orden de los insignes alrededor de aquella mesa. Frente a ellos estarían los invitados, también distinguidos, trajeados comidos, descansados. Habrán estado pensando en la foto, en la rabia de aquél que no fue invitado.

Tras de los ilustres, hubieran estado enmarcados Bolívar y Sucre, los Libertadores, desde su morir de siglos, mirándoles las nucas perfumadas.

Despreocupados llegando en sus vagonetas de vidrios polarizados. Se abren las puertas y surgen, altaneros. Sus pasos livianos (medias de seda, trajes de lino), limpios cruzando la calle, alcanzando la acera.

La Casa de la Libertad (pero ya no había banderas quemadas ni rodillas morenas sobre ese pavimento) vetusta, incólume frente a ellos. Y se acercaron a la puerta, pero la puerta estaba cerrada. Miradas incómodas, se habrán preguntado cosas. Por qué persiste atrancada esta puerta si ya hemos llegado.

Gentil el gesto sobre la aldaba, golpeando suave la aldaba contra la madera, que nos abran. Tres golpes, y después el silencio. Grande el silencio que responde desde dentro, desde todos los cuartos, desde la fuente húmeda del patio, desde la sala con los retratos de los presidentes, desde la caja de cristal con el Acta de la Independencia, desde la vieja bandera rota, ensangrentada, y también desde los huesos, los delicados huesos de Juana.

Habrán utilizado sus celulares, preguntado nombres, inquirido responsabilidades. Habían vestido sus galas, redactado frases lindas (democracia tal vez, legalidad quizá, pero justicia no, eso no se dice), pero nadie les abrió.

Estupefactos condenados a esperar sobre la acera (tan cerca de las huellas de los insultos, de los golpes sobre los ultrajados), y después cargar su solemnidad hacia otro lado, donde les quisieran recibir.

Al día siguiente, un Mario Linares de nombre, dijo que nadie le había ordenado mantener aquella puerta cerrada. Dijo que según la Constitución, no se permite que sólo una fracción del Senado instale su sesión en ese edificio histórico, por considerarlo un símbolo de unidad nacional. “Cuando me hice cargo, hace tres años, me hicieron leer los estatutos y jurar su lealtad”, señaló el custodio.

No deben haberle creído los trajeados. Resentidos habrán pensado que se merecían estar. Porque se habían esforzado tanto, habían preparado tan bien todos los detalles.

Habían ido hasta la Casa, tocado la puerta, pero la Libertad no les quiso.

AGROINDUSTRIALES AUTONOMISTAS EN DEUDA CON ESTADO “ANDINOCENTRISTA”

La burguesía agroindustrial incubada por el Estado comanda hoy el movimiento autonomista de Santa Cruz; profieren los alaridos independistas más radicales algunas familias de inmigrantes que prosperaron a la sombra del “centralismo”.

 

(ASC-Noticias) 7- agosto - 2008

 

(UPIC-Tierra).- publicado en Bolpress

                         

Dirigentes cívicos, líderes empresariales y connotados intelectuales cruceños quieren crear en Santa Cruz un gobierno autónomo con facultades ejecutivas, legislativas y jurídicas plenas más que federales fundamentalmente porque los ha “defraudado” el Estado “burocrático y andinocentrista” que marginó y abandonó a su región.

 

El despreciable centralismo “altoperuano, colla, indio, feo, dictador e ineficiente” tiene la culpa de casi todos los males nacionales y regionales, coinciden el prefecto Rubén Costas, el presidente del Comité Cívico Branco Marinkovic, el director de Autonomías de la Prefectura Carlos Dabdoub, el máximo asesor legal Juan Carlos Urenda, el alcalde Percy Fernández, el ex alcalde Sergio Antelo y la historiadora Paula Peña, entre otros dirigentes del movimiento autonomista cruceño.


La burguesía agroindustrial, los “intelectuales orgánicos” y el aparato mediático regional sugieren que Santa Cruz es el departamento más grande, pujante y desarrollado de Bolivia gracias a la laboriosa y emprendedora cultura “camba”.

 
En el marco del tratado de cooperación bilateral entre Bolivia y Estados Unidos suscrito durante la Segunda Guerra Mundial, una misión norteamericana presidida por Mervin Bohan propuso en 1942 una agresiva y activa intervención del Estado en el desarrollo agroindustrial de Bolivia a través de la vertebración caminera; la modificación de políticas impositivas sobre la tierra, la redistribución de tierras, la redistribución de la población y la ocupación de espacios geográficos insuficientemente habitados, entre otras acciones.
En el quinquenio 1953-1958 se distribuyeron más de 95 mil hectáreas de tierra en Santa Cruz entre un poco más de 1.000 beneficiarios. (INRA)


Los créditos agrícolas para Santa Cruz casi se duplicaron en el período 1955–1975. Entre 1960 y 1965 los préstamos del BAB representaban el 2% del PIB agropecuario, tendencia que se mantuvo en el período 1966-1971. Entre 1978 y 1982 los créditos del BAB alcanzaban el 5% del PIB y en la década de los 80 superaron el 16%.


Un informe preliminar del INRA indica que en todo el país 3.142 personas se beneficiaron con dobles dotaciones que abarcan una superficie total de 8,6 millones de hectáreas. 482 personas accedieron a triples dotaciones (3.1 millones de hectáreas); 174 personas recibieron cuádruples dotaciones (1.6 millones de hectáreas) y 72 personas obtuvieron cinco o más dotaciones que abarcan una superficie de 844 mil hectáreas. La mayor cantidad de dotaciones múltiples ilegales se concretaron en el departamento de Santa Cruz.
De una cartera total aproximada de 3.084 millones de dólares a diciembre de 1994, los préstamos destinados a la agricultura representaban el 10.5% (324 millones de dólares). Los préstamos agropecuarios en mora constituían el 86.3% de la mora total a escala nacional a fines de ese año.


Deliberadamente ocultan que después de la revolución nacionalista de 1952 el Estado incubó una burguesía agroindustrial en Santa Cruz como pivote del desarrollo capitalista en Bolivia, la cual se enriqueció a la sombra de los sucesivos gobiernos en el último medio siglo.


Las nuevas generaciones de cruceños autonomistas ignoran que muchos empresarios recibieron gran cantidad de fondos y ayudas públicas que jamás llegaron a los pequeños productores y al pueblo en general.


Las obras del Estado en Santa Cruz


Por recomendación del gobierno de Estados Unidos, la “marcha al oriente” y el desarrollo agroindustrial fue una de las principales políticas económicas que llevó adelante el régimen del MNR luego de la revolución protagonizada por indios y obreros del occidente del país en 1952.


El Estado nacionalista repartió tierras, créditos, maquinaria y ejecutó políticas públicas explícitas para apoyar a los empresarios agropecuarios, especialmente del departamento de Santa Cruz.


La reforma agraria no perjudicó a los gamonales que ya existían en el oriente, al tiempo que regaló enormes predios a los allegados del régimen con la esperanza de que los antiguos y los nuevos latifundios se conviertan pronto en “empresas agrícolas” productivas.
Además de dotar tierras y mano de obra con agresivos planes de colonización, el Estado multiplicó la inversión pública en la construcción de ingenios, complejos agroindustriales y vías de vinculación nacionales e internacionales.


El Estado central construyó las carreteras La Paz – Cochabamba – Santa Cruz que integraron al oriente con el occidente del país. Se edificaron caminos desde Santa Cruz hacia Portachuelo – Buena Vista – Puerto Grether con más de 1.000 kilómetros de extensión. Se tendieron las líneas férreas Santa Cruz - Argentina (531 kilómetros) y Santa Cruz -Brasil (615 kilómetros).


En la década de los 50, la Corporación Boliviana de Fomento (CBF) amplió el ingenio La Esperanza, construyó el ingenio La Bélgica y estableció las plantas azucareras de Guabirá y San Aurelio con inversiones superiores a los 25 millones de dólares. El núcleo inicial de la inversión agroindustrial en el oriente fue el ingenio Guabirá en el norte cruceño.
En 1960 se creó la Comisión Nacional para la comercialización del arroz (CONCA), sustituida en 1968 por la Comisión Nacional del Arroz (CONAR). Se fundaron estaciones experimentales para investigación agrícola en Saavedra y Belén, Tamborada, Riberalta, Reyes, Trinidad y Villamontes. El Estado importó al menos 1.300 tractores, 5.000 arados de vertedero y 2.500 arados de hierro.


El Banco Agrícola Boliviano (BAB) repartió créditos de fomento a manos llenas hasta que quebró en 1992. Se estima que entre 1955 y 1983 el BAB entregó 12 mil millones de pesos bolivianos en créditos para capital de inversión y de operación, 44 por ciento de los cuales fue a parar al departamento de Santa Cruz. Otras investigaciones estiman que el 42% de los 21,8 millones de dólares de créditos agrícolas del BAB distribuidos entre 1955 y 1969 benefició a productores cruceños. A partir de 1967, los grandes propietarios algodoneros comenzaron a recibir financiamiento del Banco del Estado.


Sin duda, el vilipendiado Estado centralista hizo el mayor esfuerzo de la historia republicana para diversificar la economía nacional, sustituir importaciones e integrar al país. Además, la desproporcionada asignación de recursos fiscales, una dudosa repartición de tierras y una poco transparente política de concesión y pago de créditos enriqueció a la mimada agroindustria cruceña en menos de dos décadas.


La nueva burguesía cruceña se fortaleció aún más cuando comenzó a recibir los excedentes de la producción hidrocarburífera en las dictaduras. La elite regional ganó influencia política, acumuló créditos y tierras en el régimen de facto de Hugo Banzer.
En el período 1971-1978 la dictadura militar utilizó la tierra y los créditos basados en la tierra para consolidar su base social y económica. Algunos empresarios se gastaron el dinero en automóviles, viajes, mansiones o invirtieron en minas y concesiones forestales. Muchos no pudieron pagar y Banzer terminó condonando 60 millones de dólares a menos de mil productores de algodón y soya.


Entre 1970 y 1974 la participación cruceña en las exportaciones nacionales aumentó de 7% a 37%, principalmente petróleo, gas y algodón. En la segunda mitad de la década del 70, Santa Cruz se convirtió en un importante centro de producción y exportación de cocaína.


La jauja neoliberal


Los privilegiados agroindustriales cruceños aprovecharon bien las políticas estatales que facilitaron las importaciones de bienes de capital a comienzos de la década del 80, cuando estalló la hiperinflación. Sus ganancias se multiplicaron tras la instauración del neoliberalismo a mediados de la década.


Con la premisa de “exportar o morir”, el Estado neoliberal invirtió grandes cantidades de dinero para fortalecer al empresariado agroexportador y aprobó decenas de políticas estatales de fomento, entre ellas la devolución de impuestos a los exportadores, subsidios indirectos a través de empresas estatales de transporte y la ley de Inversiones de 1990. Proliferaron los proyectos financiados por USAID y se concretó el gran proyecto de las Tierras Bajas del Este costeado por el Banco Mundial.


El Estado negoció un acuerdo de libre comercio con los países de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) para que los agroindustriales de Santa Cruz exporten soya con preferencias arancelarias.


Los agroindustriales que se apoderaron ilegalmente de tierras fértiles entre fines de los 70 y mediados de los 80 “legalizaron” sus latifundios y comenzaron a recibir créditos del BID y de la CAF para desmontar áreas y ampliar de manera irrestricta los cultivos de soya.
La Ley INRA dio inicio a una reforma agraria asistida por el mercado en 1996, la cual aceleró la titulación, el registro y el catastro de propiedades con el objetivo principal de dar “seguridad jurídica” a los propietarios y atraer “inversiones”.


El nuevo modelo mercantilizó y concentró las tierras de Santa Cruz, y también “consolidó” los derechos de latifundistas que se adueñaron de miles de predios “de engorde” en los últimos 40 años.


Entre 1953 y 2002 se distribuyeron casi 36 millones de hectáreas en el departamento de Santa Cruz. Los medianos y grandes empresarios obtuvieron el 73 por ciento de la tierra y los pequeños productores recibieron apenas el 6%. El reparto fue particularmente intenso en los períodos 1974-1978 (20,7% de la tierra) y 1989-1993 (16,2%).


Familias de latifundistas como los Petricevic obtenían auto préstamos del Banco Unión (del cual eran los mayores accionistas) hipotecando sus latifundios “de engorde”. El Banco Unión quebró y el Estado tuvo que asumir las millonarias deudas.


Y a pesar de todos los programas de apoyo, el complejo soyero mantuvo su naturaleza primaria poco competitiva y concentrada en exportaciones a la CAN. A fines de los 90 los “agronegocios” soyeros repitieron las taras de los ciclos productivos del azúcar y el algodón: bajo rendimiento y crecimiento sustentando en la expansión de la frontera agrícola y en la especulación de tierras, no en la modernización técnica.


Los exportadores de soya y girasol obtuvieron ganancias exorbitantes en los últimos años con el favor del despreciado Estado “centralista”. Cuando el precio del barril de petróleo trepó hasta los 100 dólares, los agroindustriales de Santa Cruz acaparaban más de 100 millones de dólares de los 250 millones de dólares de subvención estatal al diesel, estimó el ministro de Hacienda Luis Arce.


Conclusiones


El Estado “burocrático y andinocentrista” no marginó ni abandonó al departamento de Santa Cruz en los últimos 50 años. Sin embargo, los sucesivos gobiernos nacionalistas, los regímenes de facto y el Estado neoliberal se olvidaron de las grandes mayorías cruceñas y privilegiaron a un minúsculo grupo empresarial.


La burguesía agroindustrial históricamente beneficiada con políticas públicas de fomento hoy comanda el movimiento autonomista de Santa Cruz y exige al gobierno nacional un nuevo pacto político para “democratizar” el poder. Lanzan los alaridos independistas más radicales algunas familias de inmigrantes que prosperaron a la sombra del Estado central.

 

Fuentes:
1. “La ‘media luna’ sobre Bolivia: Nación, región, etnia y clase social” (The «Half Moon» over Bolivia: nation, region, ethnicity and class); Willem Assies; Leiden University /
w.j.assies@law.leidenuniv.nl


2. “No todo grano que brilla es oro. Un análisis de la soya en Bolivia”, Mamerto Pérez Luna, CEDLA, 2007.


3. “Los barones del Oriente: El poder en Santa Cruz ayer y hoy”, Ximena Soruco, Wilfredo Plata y Gustavo Medeiros, Fundación Tierra. 2008.


4. “Agricultura en Santa Cruz: de la encomienda colonial a la empresa modernizada (1559-1985)”, Mario Arrieta, ILDIS, 1990.


5. “La cuestión agraria: Entre latifundistas y avasalladores”, Carlos Romero B., Cejis, 2005.


6. “Visión de país: Desde las naciones indígenas y originarias, los movimientos sociales organizados y la sociedad civil”; MAS Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos; Asamblea Constituyente, 2007.

SEPARATISMO Y CONSTRUCCIÓN IMPERIAL EN EL SIGLO XXI

James Petras revela el mecanismo por el cual el imperialismo trabaja a nivel mundial fomentando movimientos separatistas favorables a su dominio.


(ASC-Noticias) 31 – julio -2008

Por James Petras - La Haine

El régimen indianista de Morales-García Linera, compuesto en gran parte de mestizos ex empleados de ONG financiadas en el extranjero, nunca utilizó el monopolio constitucional formal de la fuerza para declarar fuera de la ley a los secesionistas

Introducción: El contexto histórico

A lo largo de la moderna historia imperial, divide y vencerás ha sido la divisa esencial que ha permitido que países europeos relativamente pequeños y pobres de recursos conquistasen naciones mucho mayores en tamaño y población, y más ricas en recursos naturales. Se dice que para cada funcionario británico destacado en la India, había cincuenta sijs, gurkas, musulmanes e hindúes en el ejército colonial británico.

La conquista europea de África y Asia la dirigieron oficiales blancos y la lucharon soldados negros, cobrizos y amarillos, para que el capital blanco pudiera explotar a sus trabajadores y a los de color. Las diferencias regionales, étnicas, religiosas, sectarias, tribales, comunitarias y otras, fueron politizadas y explotadas de modo que permitieron a los ejércitos imperiales la conquista de pueblos guerreros. En décadas recientes, los constructores del imperio de estadounidense se han convertido en los grandes promotores de la estrategia de divide y vencerás en el mundo entero. En los años 70, la CIA dejó de promover las dudosas virtudes del capitalismo y la democracia, y pasó a alinearse, financiándolas y dirigiéndolas, con las elites religiosas, étnicas y regionales que se oponían a los regímenes nacionales independientes u hostiles a la construcción imperial estadounidense en todo el mundo.

La clave de la construcción imperial por vía militar de Estados Unidos descansa en dos principios: la invasión militar directa y el fomento de movimientos separatistas que puedan llevar a la confrontación militar.

La construcción imperial en el siglo XXI nos muestra la práctica ampliada de ambos principios en Iraq, Afganistán, Irán, Líbano, China (Tíbet), Bolivia, Ecuador, Venezuela, Somalia, Sudán, Birmania y Palestina. Es decir, en cualquier país en el que EE UU no puedan instalar un gobierno satélite estable recurrirá a la financiación y el fomento de organizaciones y líderes separatistas que utilizan pretextos étnicos, religiosos y regionales.

Fiel a los principios tradicionales de la construcción imperial, Washington solamente apoya a los separatistas en los países que se niegan a someterse a su dominación imperial, mientras que se opone a los separatistas que ofrecen resistencia al imperio y a sus aliados. Es decir, los ideólogos imperiales no son ni hipócritas ni utilizan un doble rasero (como con frecuencia afirman sus críticos de izquierda), sino que mantienen públicamente el principio de preferencia imperial a la hora de evaluar los movimientos separatistas y concederles o negarles su apoyo.

En cambio, muchos críticos del imperio aparentemente progresistas hacen declaraciones universales a favor del derecho de autodeterminación e incluso lo aplican a los grupos separatistas más rancios y reaccionarios patrocinados por el imperio, con resultados catastróficos. A las naciones independientes y sus gentes, cuando se oponen a grupos separatistas apoyados por EE UU, se las bombardea hasta la destrucción y se les coloca el sambenito de criminales de guerra. A los que se oponen a los separatistas y viven en el nuevo Estado se los asesina o se los fuerza al exilio. Los pueblos liberados sufren la tiranía y el empobrecimiento inducido por los separatistas apoyados por Estados Unidos, y muchos se ven obligados a emigrar a otros países para su supervivencia económica.

Ninguno, o casi, de los críticos progresistas de la URSS que apoyaban la separación de sus repúblicas ha mostrado en ningún momento ningún remordimiento y menos aún ninguna reflexión autocrítica, incluso frente a las catástrofes socioeconómicas y políticas en los estados secesionistas que duran ya décadas. Sin embargo, estos mismos progresistas siguen hoy predicando los grandes principios morales a aquellos que los cuestionan y rechazan algunos movimientos separatistas porque provienen y sobrepasan los esfuerzos para ampliar el imperio de EE UU.

En estas últimas décadas, el éxito de Washington en la cooptación de los llamados liberales progresistas en apoyo a los movimientos separatistas listos para ser satélites imperiales ha sido notable y las consecuencias para los derechos humanos, nefastas.

La mayor parte de los progresistas europeos y estadounidenses apoyaron a los grupos que siguen:

1. fundamentalistas bosnios apoyados por EE UU, neofascistas croatas y terroristas albano-kosovares, con el resultado de limpiezas étnicas y la conversión de sus Estados antes soberanos en bases militares de EE UU, gobiernos satélites y desastres económicos, destruyendo totalmente el estado de bienestar multinacional yugoslavo;

2. fundamentalistas islámicos afganos, apoyados por EE UU, que provocaron la destrucción de un régimen político afgano laico y reformista, promotor de la igualdad de la mujer y de importantes campañas anti feudales en las que participaron hombres y mujeres, de una reforma agraria general y de amplios programas sanitarios y educativos. Como resultado de los éxitos militares tribales EE UU-islámicos, millones de personas resultaron muertas, desplazadas y desposeídas, y los jefes militares tribales medievales, anticomunistas fanáticos, destruyeron la unidad del país.

3. La invasión de Iraq por EE UU, que destruyó el estado moderno, laico, nacionalista y de avanzado sistema socioeconómico de ese país. Durante la ocupación, el apoyo de EE UU a movimientos religiosos y tribales, clanes y movimientos separatistas étnicos ha conducido a la expulsión de más del 90% de su clase científica y profesional moderna y de la matanza de más de 1.000.000 de iraquíes… todo ello en nombre de la sustitución de un régimen represivo y, sobre todo, de la destrucción de un Estado opuesto a la opresión israelí de Palestina.

Es evidente que la intervención militar de EE UU promueve el separatismo como medio para el establecimiento de una base regional de apoyo. El separatismo facilita la creación de gobiernos títere minoritarios y tiene por función contrarrestar a países vecinos opuestos a las depredaciones del imperio. En el caso de Iraq, el separatismo kurdo apoyado por EE UU precedió a la campaña de aislamiento de un adversario, y de creación de coaliciones internacionales para presionar y debilitar al Gobierno central. Washington resalta las atrocidades de estos regímenes como casos de Derechos Humanos para alimentar campañas globales de propaganda. Más recientemente, se ha hecho evidente en las protestas teocráticas tibetanas financiadas por EE UU contra China.

Los separatistas reciben ayuda en tanto que potenciales tropas de choque terroristas para atacar sectores económicos estratégicos y proporcionar la información, real o fabricada, como en el caso de Irán entre los kurdos y otros grupos de minoría étnica.

¿Por qué el separatismo?

Los constructores del imperio no siempre recurren a los grupos separatistas, especialmente cuando tienen satélites a escala nacional que controlan el Estado. Es sólo cuando su poder se limita a algunos grupos concentrados territorial o étnicamente cuando sus servicios secretos recurren a los movimientos separatistas y los promueven. Estados Unidos apoya el movimiento separatista a lo largo de un proceso gradual, comenzando por la exigencia de una mayor autonomía y descentralización, y mediante movimientos tácticos destinados a adquirir una base de poder político local, acumular recursos económicos, reprimir grupos anti separatistas y minorías étnicas o religiosas políticas locales vinculadas al Gobierno central (como la represión de las comunidades cristianas en Iraq septentrional, reprimidas por los separatistas kurdos por sus lazos con el partido Baaz, o los Roma de Kosovo, expulsados y asesinados por los albano-kosovares a causa de su apoyo al sistema federal yugoslavo).

La tentativa de usurpar por la fuerza los recursos nacionales y la sustitución de los aliados locales del Gobierno central da lugar a confrontaciones y a conflictos con el poder legítimo del Gobierno central. Es al llegar a este punto cuando el apoyo (imperial) exterior es crucial para la movilización de los medios de comunicación de masas para denunciar la represión de movimientos nacionales pacíficos simplemente ejerciendo su derecho a la autodeterminación. Una vez que la máquina imperial de propaganda de los medios de comunicación de masas toca la noble retórica de la autodeterminación y la autonomía, la descentralización y el autogobierno, la gran mayoría de las ONG financiadas por EE UU y Europa se suman al coro y atacan los esfuerzos del Gobierno por mantener un estado-nación unificado estable. En nombre de la diversidad y de un Estado multiétnico, las ONG de obediencia occidental proporcionan un soporte ideológico a los pro imperialistas.

Cuando los separatistas tienen éxito, y llegan a asesinar y realizar limpiezas de las minorías étnicas y religiosas ligadas al gobierno central anterior, las ONG guardan un estruendoso silencio o incluso justifican con complicidad las masacres como una reacción excesiva a la represión previa. La máquina propagandística de Occidente llega a celebrar la expulsión por parte del Estado separatista de centenares de miles de personas, como fue el caso con los serbios y Roma de Kosovo y de la región croata de Krajina con titulares como "Los serbios huyen a la carrera: les está merecido”, acompañados de fotos en las que tropas de la OTAN supervisan el traslado de familias indigentes desde sus pueblos y ciudades ancestrales a campos escuálidos en una bombardeada Serbia.

Al mismo tiempo, los políticos occidentales musitan beaterías sobre las matanzas de civiles serbios por el KLA, como por ejemplo cuando el anterior ministro de Asuntos Exteriores alemán, Joschka Fischer (de Los Verdes) se lamentó del siguiente modo: "Comprendo el dolor que sienten ustedes (los del KLA), pero no deberían lanzar granadas a niños (serbios) en edad escolar."

El paso de la autonomía en un estado federal a un estado independiente se fundamenta en la ayuda canalizada y administrada por el Estado imperial a la región autónoma, consolidando con ello su existencia de facto como un estado independiente. Esto ha ocurrido claramente la evolución desde 1991 hasta hoy del Kurdistán de Iraq Septentrional, en un principio no fly zone (zona de prohibición de vuelos) y ahora región autónoma.

El mismo principio de autodeterminación exigido por EE UU y sus satélites separatistas se le niega a otras minorías del mismo territorio. En cambio, los medios de comunicación de propaganda de EE UU hacen referencia a ellos como agentes o caballos de Troya del Gobierno central.

Consolidado por la ayuda exterior imperial, y las relaciones empresariales con las empresas transnacionales de EE UU y la UE, apoyados por fuerzas paramilitares y cuasi militares locales de policía (así como por cuadrillas criminales organizadas), el régimen autónomo declara su independencia, y es reconocido poco después por sus patrones imperiales. Tras de la independencia, el régimen separatista ofrece concesiones territoriales e instalaciones para la construcción de bases militares de EE UU. El patrón imperial goza de privilegios de inversión, lo que compromete seriamente la soberanía nacional.

El ejército de ONG locales e internacionales raramente formula alguna objeción a este proceso de incorporación al Imperio de la entidad independiente, ni siquiera cuando el propio pueblo liberado se opone. En la mayoría de los casos el grado de gobernanza local y libertad de acción del régimen independiente es menor que cuando era una región autónoma o federal en el estado nacionalista unificado previo.

No es raro que los regímenes separatistas formen parte de movimientos irredentistas vinculados a contrapartes en otros estados. Cuando los movimientos irredentistas transnacionales desafían a los estados vecinos que son también objetivos de los constructores de imperio estadounidenses, pasan a ostentar la función de plataformas de lanzamiento de ataques militares de baja intensidad y de actividades terroristas de las fuerzas especiales.

Por ejemplo, casi todas las organizaciones separatistas kurdas tienen elaborado un mapa del Gran Kurdistán que cubre un tercio de la zona sudeste de Turquía, el Iraq Septentrional, una cuarta parte de Irán, partes de Siria y cualquier otro lugar donde puedan encontrar un enclave kurdo. Los comandos estadounidenses operan al lado de los separatistas kurdos y aterrorizan poblaciones iraníes en nombre de la autodeterminación, y grupos kurdos con fuerte apoyo militar de EE UU han ocupado y gobiernan Iraq septentrional y proporcionan tropas mercenarias peshmerga para masacrar a la población árabe-iraquí en ciudades y pueblos que se oponen a la ocupación de EE UU, en las regiones centrales, occidentales y meridionales. Estos grupos han iniciado el desplazamiento forzado de no kurdos (árabes, cristianos caldeos, turcomanos, etc.) del llamado Kurdistán iraquí y han procedido a la incautación de sus hogares, negocios y explotaciones agrícolas.

Los separatistas kurdos apoyados por EE UU han creado conflictos con el Gobierno turco vecino, pues Washington intenta retener a sus satélites kurdos para su utilización en Iraq, Irán y Siria sin por ello enemistarse con su cliente estratégico de la OTAN: Turquía. Sin embargo los activistas separatistas turco-kurdos del PKK han alabado a EE UU por lo que califican de colonialismo progresista en el desmantelamiento efectivo de Iraq y la formación de los fundamentos de un Estado kurdo.

La decisión de EE UU de colaborar con el ejército turco, o de tolerar por lo menos sus ataques militares contra ciertas zonas ocupadas por los separatistas kurdos del PKK con sede en Iraq forma parte de su política global de dar prioridad a las alianzas imperiales estratégicas y sus aliados por encima y contra cualquier movimiento separatista que los amenace. Por lo tanto, mientras que EE UU apoya a los separatistas kosovares contra Serbia, se opone a los separatistas de Abjasia que luchan contra su gobierno satélite de la República de Georgia.

Mientras que EE UU apoyó a los separatistas chechenos contra el gobierno de Moscú, se opone a los separatistas vascos y catalanes en su lucha contra el aliado de la OTAN de Washington, España. A la vez que Washington ha financiado con largueza a los separatistas bolivianos dirigidos por los oligarcas de Santa Cruz contra el gobierno central en La Paz, apoya la represión del gobierno chileno ante las demandas de los indígenas mapuche de sus derechos a la tierra y los recursos de la zona meridional y central de Chile.

Es evidente que autodeterminación e independencia no son principios universales que definan la política exterior de EE UU, ni nunca lo han sido, como testimonian las guerras de EE UU contra las naciones indias, los esclavistas secesionistas sureños y las invasiones recurrentes de Estados latinoamericanos, asiáticos y africanos independientes. Lo que rige en la política de EE UU es la cuestión de si un movimiento separatista, sus líderes y programa fomentan o no la construcción del imperio. Sin embargo, pocas veces plantean los llamados progresistas, izquierdistas o antiimperialistas la pregunta inversa: ¿debilita el movimiento separatista o de independencia el imperio y consolida las fuerzas antiimperialistas, o no? Si aceptamos que el problema determinante es la derrota de la máquina de matar millones de personas llamada imperialismo estadounidense, entonces es legítimo evaluar y apoyar determinados movimientos independentistas, así como rechazar otros.

No hay nada hipócrita o incómodo en el aumento de más altos principios en tomar estas decisiones políticas. Es sabido que Hitler justificó la invasión de Checoslovaquia en defensa de los separatistas de los Sudetes, igual que una serie de presidentes estadounidenses han justificado la división de Iraq en nombre de la defensa de los kurdos, o los suníes o los chiíes, o cualesquiera que sean los líderes tribales que se presten a la construcción imperial de EE UU. Lo que define la política antiimperialista no son los principios abstractos sobre autodeterminación sino la concreción de a quién se refiere el prefijo auto de la palabra autodeterminación, qué fuerzas políticas ligadas a qué configuración de poder internacional están haciendo qué demandas política y con qué propósitos políticos.

Como en Bolivia hoy, en que una oligarquía racista de derechas dueña del sector de la agroexportación, se está haciendo con el control de la región rica más fértil y rica en recursos energéticos, que contiene el 75% de los recursos naturales del país, en nombre de la autodeterminación y de la autonomía, a la vez que expulsa y violenta a indígenas empobrecidos. Cabe preguntarse sobre qué base puede el movimiento izquierdista o antiimperialista oponerse a ello, si no es porque el contenido de clase, raza y nacional de esta demanda es antitético a un principio más importante: la soberanía popular basada en los principios democráticos de regla de mayoría e igualdad de acceso a la riqueza pública.

Separatismo en América Latina: Bolivia, Venezuela y Ecuador


Estos últimos años los candidatos apoyados por EE UU han ganado y perdido elecciones nacionales en América Latina. Es evidente que EE UU ha retenido la hegemonía sobre las elites gobernantes en México, Colombia, Centroamérica, Perú, Chile, Uruguay y algunos de los Estados insulares del Caribe. En los estados en donde el electorado ha apoyado a opositores a la dominación de EE UU, como Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, la influencia de Washington descansa en funcionarios regionales, provinciales y locales elegidos.

Es prematuro afirmar, como declara el Council for Foreign Relations (Consejo de Relaciones Internacionales) que la hegemonía estadounidense en América Latina sea cosa del pasado. Uno solamente tiene que leer los documentos económicos y políticos que fundamentan los crecientes lazos económicos y militares entre Washington y el régimen Calderón en México, los regímenes de García en Perú, Bachelet en Chile y Uribe en Colombia para darse cuenta de que la hegemonía de EE UU aún prevalece en regiones importantes de América Latina. Si miramos más allá del nivel gubernamental nacional, incluso en Estados en los que no haya hegemonía estadounidense, la influencia de EE UU aún es un factor poderoso que forma el comportamiento político de actividades empresariales de derecha potentes, elites políticas financieros y regionales en Venezuela, Ecuador, Bolivia y Argentina.

A finales de mayo de 2008, los movimientos regionalistas apoyados por EE UU estaban en la ofensiva, estableciendo un régimen secesionista de facto en Santa Cruz en Bolivia. En Argentina, la élite del negocio de la agroexportación ha organizado un cierre patronal a escala nacional que afecta a la producción y la distribución, apoyado por las grandes confederaciones industriales, financieras y comerciales, contra un impuesto a la exportación promovido por el gobierno de centro-izquierda de Cristina Kirchner. En Colombia, EE UU están negociando con el presidente paramilitar Álvaro Uribe sobre el emplazamiento de una base militar en la frontera con el estado venezolano de Zulia, de gran riqueza petrolera, que da la casualidad que está regido por el único gobernador opuesto a Chávez en el poder, un promotor decidido de la autonomía o la secesión. En Ecuador, el alcalde de Guayaquil, apoyado por los medios de comunicación de derechas y los desacreditados partidos políticos tradicionales, ha propuesto la autonomía respecto del Gobierno central del presidente Rafael Correa.

El proceso de desmembración nacional impulsado por el imperio es muy desigual a causa de los diversos grados de las relaciones políticas de poder entre el Gobierno central y los secesionistas regionales. Los secesionistas bolivianos de derecha son los que más han avanzado, habiendo llegado a organizar y ganar un referéndum y declarándose una unidad de gobierno independiente con el poder de recaudar impuestos, formular la política económica exterior y crear su propia fuerza de policía.

El éxito del Santa Cruz secesionista es debido a la incapacidad política y a la total incompetencia del régimen de Evo Morales y su vicepresidente Álvaro García Linera, que promovió la autonomía para las muchas naciones indias empobrecidas (o indianismo) y terminó sentando las bases para que los oligarcas racistas blancos aprovechen la oportunidad de establecer su propia base separatista de poder. A medida que los separatistas conseguían el control de la población local, procedieron a intimidar a los indios y sindicalistas partidarios del gobierno de Evo Morales, sabotearon violentamente la Asamblea Constitucional y rechazaron la Constitución, mientras conseguían constantes concesiones del débil y conciliatorio gobierno central de Morales. Mientras los separatistas liquidaban la Constitución y utilizaban su control de los medios principales de producción y exportación para incorporar otras provincias, formando un arco geográfico de seis provincias, y la influencia en otras dos en su esfuerzo por degradar al Gobierno nacional.

El régimen indianista de Morales-García Linera, compuesto en gran parte de mestizos ex empleados de ONG financiadas en el extranjero, nunca utilizó su poder y el monopolio constitucional formal de la fuerza legítima para hacer cumplir el orden constitucional y para declarar fuera de la ley y para llevar ante los jueces las violaciones por parte de los secesionistas de la integridad nacional y su rechazo del orden democrático.

Morales nunca movilizó el país, ni a la mayoría de las organizaciones populares de la sociedad civil, ni siquiera recurrió al ejército para derrotar a los secesionistas. En cambio continuó con sus impotentes súplicas de diálogo y compromiso, con el que sus concesiones al autogobierno de la oligarquía solamente reforzaron el impulso de ésta hacia el poder regional. Como estudio de caso de gobernanza fallida, frente a una amenaza separatista reaccionaria para la nación, el gobierno de Morales-García Linera representa un fracaso lamentable a la hora de defender la soberanía popular y la integridad de la nación.

Las lecciones bolivianas de gobernanza fallida deben servir de sombrío recordatorio a Chávez en Venezuela y Correa en Ecuador: a menos que actúen con toda la fuerza de la Constitución para frenar los embrionarios movimientos separatistas antes de que consigan una base de poder, se enfrentarán también a la desintegración de sus países. La amenaza más grande está en Venezuela, en donde los militares estadounidenses y colombianos han construido bases en la frontera limítrofe con el estado venezolano de Zulia, infiltrando comandos y fuerzas paramilitares en la provincia. La toma de esta provincia rica en petróleo la consideran una cabeza de puente para privar al Estado venezolano de sus ingresos vitales provenientes del petróleo y desestabilizar al Gobierno central.

Después de varios años de existencia de un movimiento separatista apoyado y financiado por Washington en Bolivia, algunos académicos y expertos progresistas han tomado nota y han publicado comentarios críticos. Lamentablemente, estos artículos carecen de cualquier contexto explicativo, y ofrecen poca comprensión de cómo el separatismo latinoamericano encaja en la estrategia a largo plazo y de gran envergadura de construcción del imperio estadounidense durante el pasado cuarto de siglo.

Hoy, los movimientos separatistas promovidos por EE UU en América Latina están activos en por lo menos tres países. En Bolivia, las provincias de la media luna (Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija) han convocado con éxito referéndums provinciales de autonomía, que es aquí el término utilizado para secesión. El 4 de mayo de 2008 los separatistas de Santa Cruz tuvieron éxito: con una participación de casi el 50% del censo de votantes, consiguieron el 80% de votos favorables. El 15 de mayo, la élite político-empresarial anunció la formación de ministerios de comercio exterior y seguridad interna, asumiendo así los poderes efectivos de un estado secesionista.

El Gobierno de EE UU, dirigido por el embajador Goldberg, proporcionó apoyo financiero y político a las organizaciones cívicas secesionistas de derecha, por mediación de sus programas de ayuda de 125 millones de dólares que gestiona AID (US Agency for International Development), sus decenas de millones del programa contra la droga, y a través de las ONG favorables a la secesión financiadas por medio de su organismo NED (National Endowment for Democracy.) En las reuniones de la Organización de Estados Americanos y otras reuniones regionales, EE UU se negó a condenar los movimientos separatistas.

A causa de la completa incompetencia y falta de liderazgo político nacional del presidente Evo Morales y su vicepresidente Álvaro García Linera, el Estado boliviano se está atomizando en una serie de cantones autónomos, pues ya otros Gobiernos provinciales intentan usurpar el poder político y hacerse cargo de sus recursos económicos. Desde el principio, el régimen Morales-García Linera firmó una serie de pactos políticos, adoptó políticas y aprobó concesiones a las elites oligárquicas de Santa Cruz, que permitió que reconstruyeran efectivamente su base política natural de poder, sabotearan una asamblea constitucional elegida y socavaran efectivamente la autoridad del Gobierno central.

El éxito de la derecha se ha producido en menos de dos años y medio, lo que es especialmente sorprendente si se tiene en cuenta que en 2005, el país vivió una sublevación popular importante que sustituyó a un Presidente de derecha, cuando millones de trabajadores, mineros, campesinos e indios se apoderaron de las calles. Es un tributo al absoluto desgobierno de Morales y García Linera que el país haya pasado tan rápida y decisivamente desde un estado de poder popular insurreccional a un país fragmentado y dividido, en el que una élite agroexportadora separatista se ha hecho con el control del 80% de los recursos productivos del país, mientras el Gobierno central elegido protesta débilmente.

El éxito de la clase dirigente regional secesionista boliviana ha dado alas a movimientos similares de autonomía en Ecuador y Venezuela, dirigidos por el alcalde de Guayaquil (Ecuador) y el gobernador de Zulia (Venezuela). Es decir, el fracaso político del gobierno de Morales y García Linera en Bolivia, apoyado por Estados Unidos, ha llevado al gobierno de este país a asociarse con oligarcas en Ecuador y Venezuela para repetir la experiencia de Santa Cruz en un proceso de separatismo antirrevolucionario permanente.

El separatismo y la ex URSS


La derrota del comunismo en la URSS tuvo poco que ver con lo que el ex asesor de seguridad nacional estadounidense Zbigniew Brzezinski calificó como “bancarrota del sistema debido a la carrera armamentística”. Hasta el final, las condiciones de vida eran relativamente estables y los programas de bienestar siguieron funcionando casi a niveles óptimos, y los programas científicos y culturales recibían una parte sustancial del gasto público.

Las élites gobernantes posteriores al sistema comunista no respondían a la propaganda estadounidense sobre las virtudes del libre mercado y la democracia, como pretendieron los presidentes Ronald Reagan, George Bush padre y Bill Clinton. Lo prueba de manera evidente el sistema político y económico que impusieron al tomar el poder, y que ni fue democrático ni basado en mercados competitivos. Los nuevos gobiernos de base étnica se asemejaron a monarquías despóticas, depredadoras y nepotistas que regalaron –privatizaron– a un puñado de oligarcas y monopolios extranjeros la riqueza pública acumulada durante los 70 años anteriores de trabajo colectivo e inversión.

La principal fuerza ideológica impulsora de las políticas separatistas es la política de identidad étnica, fomentada y financiada por los organismos de inteligencia y propaganda de EE UU. La política de identidad étnica, que reemplazó el comunismo, está basada en vínculos verticales entre la élite y las masas. Las nuevas elites gobiernan por medio de un nepotismo de tipo clánico-familia-religioso-mafioso, financiado e impulsado con el pillaje y la privatización de la riqueza pública creados bajo el comunismo. Al llegar al poder, las nuevas elites políticas privatizaron la riqueza pública transformándola en riqueza familiar y se convirtieron, ellos y sus cómplices, en una clase gobernante oligárquica. En la mayoría de los casos, los vínculos étnicos entre las elites y los sujetos se disolvieron ante el deterioro de las condiciones de vida, las desigualdades profundas de clase, las elecciones amañadas y la represión del Estado.

En todos los ex estados de la URSS, la única reivindicación de las nuevas clases dirigentes en materia de legitimidad social se basa en la pertenencia a una identidad étnica común. Han desempolvado símbolos medievales y monárquicos del pasado lejano, sacando del armario monarcas absolutistas, parásitas jerarquías religiosas, señores de la guerra precapitalistas, emperadores sangrientos y banderas nacionales de los días del feudalismo terrateniente para forjar una historia y una identidad comunes con las masas recién liberadas. El repetido recurso a pasados símbolos reaccionarios es enteramente apropiado: las actuales políticas despotismo, pillaje y culto a la personalidad guardan resonancias de pasados guerreros históricos, y señores y prácticas feudales.

A medida que los nuevos déspotas post URSS han perdido su lustre étnico como consecuencia de la decepción pública con el pillaje depredador nacional y extranjero de la riqueza nacional, han recurrido al uso sistemático de la fuerza.

El éxito mayor de la estrategia de estadounidense de promover el separatismo fue la destrucción de la URSS, no la promoción de democracias capitalistas independientes viables. Washington logró la exacerbación de conflictos étnicos entre los rusos y las restantes nacionalidades, animando a algunos jefes comunistas locales a separarse de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y a formar estados independientes en los que los nuevos gobernantes pudieran compartir el botín del tesoro local con sus nuevos socios occidentales. Los esfuerzos de desestabilización realizados por EE UU en los países comunistas, especialmente después de la década de 1970 no compitieron en mejores condiciones de vida, mayor crecimiento industrial o programas de bienestar más generosos. En cambio, la propaganda occidental se centró en la solidaridad étnica, un tema que socava la solidaridad de clase y la lealtad al estado y a la ideología comunistas, y consolidó a unas élites pro occidentales, especialmente entre intelectuales públicos y jefes comunistas convertidos en salvadores nacionalistas.

El punto clave de la estrategia occidental era sobre todo la desintegración de la URSS por medio de movimientos separatistas, aunque éstos estuvieran formados por fanáticos fundamentalistas religiosos, políticos gangsteriles, economistas liberales formados en Occidente o jefes militares ambiciosos y con aspiraciones. Lo único que importaba era que enarbolaran la bandera separatista de la autodeterminación. Más tarde, en el período post soviético, las nuevas élites procapitalistas fueron elevadas a la categoría de miembros de la OTAN y estados satélites.

Las políticas de Washington en el periodo post separatista siguieron un proceso en dos etapas: en la primera fase, predominó el apoyo no diferenciado a cualquiera que abogara por la desintegración de la URSS; en la segunda fase, EE UU intentó promocionar a la facción más favorable a la OTAN y a los liberales de mercado, por ejemplo en las llamadas revoluciones de colores en Georgia y Ucrania. El separatismo se consideró como paso preliminar hacia una etapa avanzada de subordinación al imperio estadounidense. La noción de estados independientes es virtualmente inexistente para constructores de este imperio. En el mejor de los casos existe como etapa transitoria de una constelación de poder a un nuevo imperio dirigido por EE UU.

En el período posterior a la desintegración de la URSS, las tentativas de Washington de reclutar nuevas elites pro capitalistas y crear estados satélites tuvieron un relativo éxito. Algunos países abrieron sus economías a una explotación no regulada, especialmente de sus recursos energéticos. Otros, ofrecieron emplazamientos para bases militares. En muchos casos, los gobernantes locales intentaron negociar con los poderes mundiales a la vez que aumentaban su propia fortuna por medio del pillaje.

Ninguna de las repúblicas ex soviéticas llegó a desarrollar un Estado democrático independiente que permitiese recuperar los niveles de vida que su pueblo poseía en los tiempos soviéticos. Algunos gobernantes convirtieron sus países en dictaduras teocráticas, en las que los notables religiosos y el dictador se apoyaban mutuamente. Ninguna de ellas mantuvo la red de seguridad social o los sistemas educativos de alta calidad de la era soviética. Todos los regímenes post soviéticos magnificaron las desigualdades sociales y multiplicaron el número de empresas de características mafiosas. Los delitos violentos crecieron geométricamente, fomentando la inseguridad cada vez mayor del ciudadano.

El éxito del separatismo inducido por EE UU creó, en la mayoría de los casos, oportunidades enormes para el pillaje occidental y asiático de materias primas, especialmente los recursos petrolíferos. La experiencia de los nuevos estados independientes fue, en el mejor de los casos, una ilusión transitoria, a medida que la élite gobernante pasó directamente a la esfera de influencia occidental o se convirtió en una mera tapadera de la subordinación estructural profunda a los circuitos de exportación de materias primas y financieros dominados por Occidente.

Tras la desintegración de la URSS, los estados occidentales se aliaron con las repúblicas que más se ajustaban a sus intereses. En algunos casos firmaron acuerdos con sus gobernantes para establecer bases militares, llenando para ello los bolsillos del dictador de turno mediante préstamos. En otros casos, se aseguraron un acceso privilegiado a los recursos económicos por medio de empresas mixtas. En otros, simplemente ignoraron a los estados de menos recursos y los dejaron caer en la miseria y el despotismo.

Separatismo: Europa del Este, Balcanes y los países bálticos


El aspecto más destacado de la desintegración del bloque soviético fue la rapidez y minuciosidad con que los países pasaron del Pacto de Varsovia a la OTAN, y del dominio político soviético al control económico de EE UU y la UE en casi todos sus sectores económicos importantes. El paso de una a otra forma de subordinación política, económica y militar a otra resalta la naturaleza transitoria de la independencia política, la superficialidad de su significado operativo y la hipocresía espectacular de la nueva élite gobernante que denunciaba alegremente la dominación soviética mientras entregaba la mayor parte de los sectores económicos al capital occidental y una parte de su territorio a la OTAN para que construyera sus bases, mientras que al mismo tiempo facilitaba fuerzas militares mercenarias para luchar contra en las guerras imperiales estadounidenses en un grado mucho mayor a cualquier otro registrado durante el periodo soviético.

El separatismo en estos ámbitos era una ideología para debilitar a la coalición hegemónica adversaria, tanto mejor cuanto más incorporase a sus miembros a una coalición más virulenta y agresiva de construcción de imperio.

Yugoslavia y Kosovo: separatismo forzado

La exitosa desintegración de la URSS y de la alianza del Pacto de Varsovia animó a EE UU y la UE a destruir Yugoslavia, el último país independiente fuera del control de éstos en Europa Occidental. La demolición de Yugoslavia la inició Alemania tras su anexión y demolición de la economía de Alemania Oriental. Poco después se extendió a las repúblicas de Eslovenia y Croacia. EE UU, un recién llegado relativo a la división de los Balcanes, se centró en Bosnia, Macedonia y Kosovo. Mientras que Alemania se extendía por la conquista económica, EE UU, fiel a su misión militarista, recurría a la guerra en alianza con los reconocidos gángsters terroristas albano-kosovares del paramilitar Kosovo Liberation Army (KLA) o Ejército de Liberación de Kosovo. Bajo el liderazgo del sionista francés Bernard Kouchner, las fuerzas de la OTAN facilitaron la purga étnica, el asesinato y la desaparición de decenas de miles de serbios, Roma y disidentes albano-kosovares no separatistas.

La destrucción de Yugoslavia es completa: la restante y fracturada República de Serbia estaba ya a merced ahora de EE UU y sus aliados europeos. Para 2008 había resultado elegida una coalición apoyada por la UE y EE UU, y favorable a la OTAN, y habían desaparecido los últimos restos de Yugoslavia y su herencia histórica de socialismo autogestionario.

Consecuencias del separatismo en la URSS, Europa Oriental y los Balcanes


En todas las regiones en donde triunfó el separatismo patrocinado y financiado por EE UU, las condiciones de vida se derrumbaron, se produjo un pillaje masivo de los recursos públicos en nombre de la privatización, y se alcanzaron niveles sin precedentes de corrupción política. Una cifra en torno a un tercio de la población huyó a Europa Occidental y América del Norte huyendo del hambre, la inseguridad personal –delincuencia–, el desempleo y un futuro dudoso.

Políticamente, el gangsterismo y el número extraordinario de asesinatos condujeron a los empresarios que desarrollaban actividades legítimas a pagar sumas exorbitantes de extorsión, a medida que una nueva clase de delincuentes reconvertidos en empresarios se hacía cargo de la economía y firmaba dudosos acuerdos de inversión y empresas mixtas con empresas transnacionales de la UE, EE UU y Asia.

Los países ex soviéticos ricos en recursos energéticos de Asia central y meridional pasaron a ser gobernados por dictadores opulentos que acumularon fortunas de miles de millones de dólares en el curso de la demolición de las normas igualitarias, la sanidad generalizada y las instituciones científicas y culturales preexistentes. Las instituciones religiosas adquirieron el poder por encima de las asociaciones científicas y profesionales, y contra éstas, invirtiendo los progresos educativos de los setenta años anteriores. La lógica del separatismo se extendió desde las repúblicas a los niveles subnacionales, en un proceso en el que los señores de la guerra y jefes étnicos rivalizaban en la creación de su propia entidad autónoma, con el resultado de guerras sangrientas, nuevos episodios de limpiezas étnicas y nuevas huídas de refugiados de las zonas en conflicto.

Las promesas hechas por EE UU sobre los beneficios que iba a aportar el separatismo no se cumplieron mínimamente. En el mejor de los casos la pequeña élite gobernante y sus socios cosecharon una riqueza enorme, el poder y el privilegio a expensas de la gran mayoría. Cualesquiera que fueran las satisfacciones simbólicas iniciales, que la población de clases bajas puede haber experimentado durante su efímera independencia, la nueva bandera y el poder religioso restaurado fueron siendo erosionados por la paralizante pobreza y las luchas internas violentas por el poder que perturbaron sus vidas. La verdad del asunto es que millones de personas huyeron de sus estados recién independientes, y prefirieron convertirse en refugiados y ciudadanos de segunda clase en países extranjeros.

Conclusión


La falacia mayor de los supuestos liberales y las ONG progresistas en su defensa de la autonomía, la descentralización y la autodeterminación consiste en que estos abstractos conceptos evitan la pregunta histórica fundamental y la pregunta política de fondo: ¿a qué clases, raza o bloque político se está transfiriendo el poder? Durante más de un siglo, en EE UU, la bandera que enarbolaban los terratenientes sureños de derecha racistas, que gobernaban por la fuerza y el terror sobre la mayoría de negros pobres era la de los derechos de los Estados, es decir la supremacía la ley y el orden locales sobre la autoridad del Gobierno federal y de la Constitución nacional. La lucha entre los derechos federales y los de los estados fue una lucha entre una oligarquía sudista reaccionaria y una coalición urbana septentrional progresista formada por trabajadores y clase media.

Hay una necesidad fundamental de desmitificar la noción de autonomía, examinando las clases que la exigen, las consecuencias de la descentralización del poder en términos de distribución de éste, de la riqueza y del poder popular y los benefactores externos de un cambio del Estado nacional a las élites de poder locales y regionales.

Del mismo modo, la irreflexiva manera con que algunos libertarios abrazan cada demanda de autodeterminación ha conducido a algunos de los crímenes más atroces de los siglos XX y XXI. En muchos casos los movimientos separatistas han fomentado o han sido produjo de guerras imperialistas sangrientas, como fue el caso tras a las nazis, las invasiones estadounidenses de Iraq y Afganistán y la salvaje invasión israelí del Líbano y a la desintegración de Palestina.

Para aclarar el sentido de términos como autonomía, descentralización y autodeterminación, y conseguir que estas descentralizaciones del poder se muevan en la dirección histórica progresista, es esencial plantear algunas cuestiones previas: ¿Estos cambios políticos propician el poder y el control de la mayoría de los trabajadores y campesinos sobre los medios de la producción? ¿Llevan a un mayor poder popular en el Estado y en los procesos electorales o consolidan a satélites demagogos defensores de los intereses del imperio, en que la desintegración de un estado establecido lleva a la incorporación de los fragmentos étnicos en un imperio vicioso y destructivo?