ASC Noticias - Reflejando la Verdad |
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- Bajo el título aparentemente inocuo de “Mujeres y civismo”, “El Deber” defiende con criterios machistas y racistas el accionar agresivo y delincuencial de mujeres fanáticas en la plaza cruceña que pasan por cívicas. - Es necesario hacer notar la influencia negativa de criterios tan nefastos, emitidos además por un medio de tanta influencia a nivel local y nacional. (ASC-Noticias) 3 – septiembre – 2008 Por Liborio Salazar Ayer, martes 2 de septiembre, “El Deber”, matutino cruceño, editorializa bajo el titulo “Mujeres y civismo” una cerrada defensa de las mujeres denominadas “cívicas” que, desde la noche del jueves y parte del viernes 29 pasado, procedieron a hacer escándalo y medio en plena Plaza 24 de Septiembre a nombre de la autonomía, la democracia y la libertad. El editorial, elaborado de forma ligera y sin mayor reclamo que el ácrata derecho de hacer lo que a uno le de la gana, puede en realidad servir para enriquecer antologías dedicadas al escarnio de la mujer, a la justificación del racismo y del delito. No es la primera vez que supuestas apologías a las mujeres son en realidad un insulto, como esa canción que el día de la mujer muchos medios de comunicación sin criterio emiten y que dice “no hay que comprenderlas, solamente amarlas” como si fuesen misterio insondable y además inútil, por innecesario, de conocer. Asombrosamente, para Pedro Rivero hijo, probable autor del editorial, el afiebrado ataque de chauvinismo y racismo de las mujeres “cívicas” que dejó pasmada a la población es ejemplo de… ¡civismo! Pero qué trastocados tiene los valores este individuo. Y pensar que tiene el poder y el dinero suficiente como para hacerlos pasar como buenos. Además, el machista pagado de si mismo, creyendo que hace mucha concesión a las mujeres y así de paso gana sus indulgencias, anota que ellas también pueden alcanzar “las hazañas del varón”. ¡Caramba! este varón aún vive en la época de las cavernas y cree que su género es el parámetro de la mujer, salida de su costilla, y por lo tanto el tope máximo al cual puede acceder el género femenino. “La mujer”, de la que habla, en realidad no existe. Las que hay son mujeres específicas, esas son las burguesas, las obreras, las indias, las jóvenes, las viejas, las logieras, las revolucionarias y otras. No se las puede meter a todas en una sola bolsa so pena de realmente denigrarlas. Pero a qué mujeres se refiere el editorialista, pues sólo a las mal llamadas cívicas, instrumento de las logias, a las que busca convertir en epítome de la mujer, lo que es una forma de empobrecer totalmente el concepto. Alfombrando su texto de puras lisonjas, propias del enamorador oportunista, prepara el terreno para impedir cualquier crítica a las barbaridades que luego suelta. Sin embargo es un deber desenmascararlas. La mujer o el hombre no son por sí solos maravillas andantes, todos y todas tienen mayor o menor potencialidad, desarrollarla depende de acceder a los estímulos positivos necesarios. En el caso de la mujer esto es más difícil aún, porque históricamente estuvo relegada, pero la superación de esquemas arcaicos y el empuje del movimiento femenino nacional y mundial, ha permitido su avance. Aparentemente el editorialista está reconociendo la valía de la mujer, haciendo énfasis en asignarle ciertos atributos, específicamente el “talento, fortaleza y coraje incluso frente a lo imposible” (sic), el problema es que no explica para qué, pero en función de lo visto estos dos días podemos asegurar que es para insultar, para golpear, para denigrar. Qué penosa imagen para las mujeres. “El Deber” nos está pintando un modelo de mujer brutal como al rey del mural del Comité Cívico en versión femenina, poderosa por definición, ruda. ¿No está más bien asignándole disimuladamente a la mujer esquemas varoniles dejando de lado lo que es más propio de ellas, la sensibilidad, la comprensión y otros valores positivos? ¿No es que los maridos ricos, los maridos poderosos, asignan a sus pobres mujeres ricas un rol que se ven obligadas a jugar para darles gusto y de paso sostener su estilo de vida explotador? No en vano este opúsculo machista también se remite al lugar común de ubicar a la mujer casi como propiedad, “de” tal o “de” cual, diciendo “al lado del varón”. La mujer de “El Deber” y de los cívicos es usada como carne de cañón para la defensa de los intereses de los poderosos pero envuelta en el manto de los sagrados intereses regionales. Todo ello sin embargo es sólo una introducción para hacer brotar el racismo, porque luego, de forma curiosa, como si todas las “cívicas” vinieran de afuera, otorga carácter de ciudadanía a las llegadas “que al echar raíces en la cálida tierra grigotana, se nutrieron de nuestros credos, comulgaron con ellos y los hicieron suyos sin condición ni tiempo y con hondo amor y la más absoluta y convincente lealtad, conmovedora hasta para los más insensibles”, es decir aquellas mujeres con suficiente dinero como para tener aceptación, o de costumbres y caracteres “aceptables” por ser europeos, o esas que se mimetizaron y dijeron amén a todo, alienadas, desclasadas, oprimidas, que negaron su cultura obedeciendo imposiciones, que asimilaron “nuestros credos”, no sabemos exactamente cuáles pero podemos suponer que son los conservadores, chauvinistas y burgueses que los medios empresariales tanto ensalzan. Pero las otras mujeres llegadas de afuera que no entran en ese esquema ¿no valen?, las que mantuvieron sus credos, las que aún sustentan sus costumbres, esas cholas, esas indias, esas obreras que no son misses pero orgullosas pretenden seguir siendo lo que son y que sudan y generan riqueza para otros ¿dónde quedan? ¿peor si son rebeldes? Para El Deber, por su racista modo de ver, esas no tienen cabida, pretenderá expulsarlas seguramente. Sin embargo en el mundo civilizado de hoy se considera natural y humano que la gente tenga derecho a sostener ideas, costumbres, creencias, sin ser discriminada por ello. Finalmente y de forma cínica el editorial de “El Deber” ensalza el accionar delincuencial del que hicieron gala ese viernes negro esas mujeres poco cívicas, cuando corrompiendo la mentalidad de la juventud, armando gente con chicotes y palos, les llevaron a agredir a quienes haciendo uso de sus derechos decidieron expresarse en la plaza de Santa Cruz. ¿Dónde está la democracia que permite a cualquiera, al margen de sus ideas, poder expresarlas libremente? ¿Pero por qué tanto miedo de una supuesta mayoría frente a una minoría equivocada? ¿Por qué tratar a esa gente de “insolentes”, será porque es la nueva cambada que se alza? ¿Por qué prohibirle pisar “nuestras benditas calles”, será porque se desea retornar al pasado cuando la cambada no podía circular por donde quisiera? ¿Por qué se asegura que esta es una “clara provocación”, acaso a nombre de la libertad y la democracia ya está prohibido pisar la plaza? Lo que está claro es que “El Deber” comulga con lo más retrógrado y cavernario de Santa Cruz, por ejemplo con Percy Fernández que ha prohibido hacer huelgas y marchas a los pobres y a los indios en la plaza y sólo quiere ver “caras lindas” pero se atreve a presentarse como el abanderado de los “valores y principios morales”. Ahora podemos ver que editorialistas como éste corrompen y degeneran el verdadero espíritu cívico que debe procurar que la vida ciudadana se desarrolle en armonía, y no como hacen esas facinerosas y facinerosos que cuentan ahora con la bendición de “El Deber”, minorías violentas, agresivas, irrespetuosas, fanáticas, desesperadas, pero alimentadas con mucha plata. * Han entrado en una fase de locura, han perdido el miedo a todo, son como los "camisas pardas" nazis que el propio Hitler ya no podía controlar (ASC-Noticias) 31-Agosto-08 Por Raúl Bustamante y Sergio López El denominado grupo Resistencia, las mujeres de octubre, las pechonas de la cruzada cristiana, los unionistas y sus hermanos de Acción Joven y otros grupúsculos de fanáticos que no tienen mayor arrastre popular pero que con sus grupos de choque hacen temblar a medio mundo, han entrado en una fase de locura, han perdido el miedo a todo, son como los "camisas pardas" nazis que el propio Hitler ya no podía controlar. Provocaciones sin límite Ante el "decretazo" de Evo Morales convocando a varios referendos y entre ellos uno para poner en consideración de la ciudadanía el proyecto de la nueva constitución, en vez de escucharse un análisis sesudo, orientador y esclarecedor, una respuesta madura y seria, la población cruceña tuvo que soportar una seguidilla de hechos bochornos y vergonzosos en plena plaza central, tomada por esta gente intolerante y racista que hace quedar a Santa Cruz cada vez peor y a nivel mundial. Lamentablemente la imagen que ahora proyecta Santa Cruz es la de un pueblo bárbaro y ese rótulo no podrá ser limpiado por mucho tiempo gracias a estas gentes y su perniciosa actuación. Pero no es la primera vez que hacen Troya, estuvieron en su momento queriendo incendiar el país exportando la violencia y el odio a otros lugares del país, han buscando hacer de Santa Cruz otra Calancha, asaltando la Renta, incendiando la oficina de Registro de Propiedades del Estado, poniendo bombas aquí y allá, provocando con sus autoatentados. Esa noche que Evo Morales promulgó el decreto para los referendos, estuvieron en la plaza. Primero las damas cívicas a la cabeza de Julita Parada, se desgañitaron en insultos abiertamente racistas contra Morales, tales como "Indio maldito", "cocalero bloqueador", "no sabe lo que es cuidar un hijo", "gay", etc. demostrando esta pobre gente que no tiene respuestas maduras. Lo dramático es que no aparece en contraposición el liderazgo democrático que mínimamente requiere el pueblo cruceño, y lo que se impone es la parte más retrógrada e inculta. Las cívicas hasta la madrugada estuvieron gritando "que venga el pueblo". Fue en vano, quedaron como un puñado minúsculo, por eso su rabia e histeria se acrecentó al no poder arrastrar al pueblo cruceño a la vorágine de sangre y destrucción que buscan para justificarse. Así la mañana siguiente fue de locura, hicieron correr a todos de la plaza obligándoles a corear "autonomía" o sino llevaban palo. Entre todas se destaca una, la belicosa Amelia Demetri, agropecuaria proyectada al estrellato por un canal de TV sensacionalista (Red Uno). Esta mujer halló a Alfonso Román, periodista y comentarista cruceño, al frente del correo. Allí, lo abofeteó tildándolo de "masista vendido", avergonzándolo en público, mientras un individuo cobardemente lo redujo para que no se moviera y pueda recibir la bofetada sin mayor resistencia. ¡Qué ultraje! ¡Dónde está la Santa Cruz hospitalaria! Con estoica paciencia Román recibió los insultos soeces que profirió la "ametralladora" Demetri porque lo considera "masista" y creyó humillarle más al decirle que le pegaba una mujer. Le espetó que también se vengaba por creerse muy sabio y porque quizás alguna vez opinó en el canal 7 del Estado. La misma Demetri se dio el lujo de advertir a todo el pueblo que de ahora en adelante "ningún masista" va a pisar la plaza porque también "va a llevar" como lo hizo Alfonso Román. En medio de los insultos, y en actitud de "perdonavidas" la pobre mujer dijo que no le pegaba más porque le daba pena. No conforme con todo eso, complementó el escarnio público su escudera, la díscola Eva Sara Landau (otra creación de un programa de la Red Uno), con sucios escupitajos en la cara de Román. La Demetri, como dueña de vidas y haciendas, al estilo de su natal Portachuelo donde campea aún la ley del lejano oeste, le quitó a Román su derecho de nacimiento, "yo le puedo decir que Alfonso Román no es un ciudadano más de Santa Cruz, puede ser que sea un masista más, mal nacido que es otra cosa muy diferente. Él no es cruceño, porque un cruceño de corazón y querendón de su tierra no se vende a un partido político de la clase del MAS", declaró a un medio este monstruo forjado por el escandaloso programa televisivo "Que no me pierda". Hay que recordar sin embargo que la susodicha perteneció a la UCS, partido político caído en desgracia porque la gente se cansó de su demagogia y clientelismo masivo. Y cuando le preguntaron por qué dijo que "todos los masistas van a llevar como Alfonso Román", respondió sin más ni más, "porque así lo vamos a hacer, así lo hemos decidido y así lo vamos a cumplir, masista que encontremos aquí en la plaza sacándonos fotos, venezolanos o cubanos sacándonos fotos para hacernos después daño, todos van a llevar por igualito". Como no pierde un minuto en elaborar intrigas racistas la Demetri aprovechó para sembrar odio cuando el medio de prensa insistió para que explique qué significa "les vamos a dar", declaró "(significa) que les vamos a dar palo, porque si un cruceño va de aquí al collao vuelve chuto (desnudo), ni siquiera vuelve con ropa de por allá, de la flota lo bajan y qué estragos no le hacen a la gente cruceña, lo único que hacemos aquí es recibirlos con las manos abiertas y este es el pago que nos dan". La marcha ensangrentada El espectáculo grotesco vino cuando salió a las calles una marcha de oposición a los cívicos, mayormente conformada por gremiales provenientes del interior del país, que buscaba apoyar al gobierno y estaba dirigida por Vedia, líder oficialista de una de las CODes, pretendiendo llegar a la plaza. Los autonomistas han jurado que la plaza no la pisan los "collas", por eso esperaron con palos y chicotes, desatando una golpiza sobre los marchistas. Las "damas" cívicas previamente habían proporcionado varios "colepejis" (látigos o fuetes) entre sus filas con los que brutalmente agredieron a las mujeres marchistas, sin ningún respeto. Se vio a cobardes autonomistas ultrajando mujeres incluso con patadas, azotes o palazos. Alguna vendedora que nada tenía que ver con el asunto fue salvajemente agredida hasta dejarle bañada en sangre por el "delito" de ser de pollera y muy humilde, es decir "colla". Los y las delincuentes que hicieron esas acciones de pisoteo a los derechos ciudadanos están claramente identificados, pero como es habitual seguro quedarán impunes, listos para seguir cometiendo sus fechorías bajo el amparo de los cívicos y las logias que financian a estos vándalos, pues muchos aseguran que Cre, Cotas y Saguapac son las fuentes de suministro de dinero para que se cometan todos estos atropellos, además no en vano en Santa Cruz las tarifas de los servicios de agua, luz y teléfono son las más caras del país. Sin embargo, esa misma tarde algunos pro cívicos estuvieron a punto de "llevar" también (parafraseando a la Demetri). Ese fue el caso de Elba Pinkert y Carlos Dabdoub, dirigentes cívicos, que se cruzaron en el camino de los marchistas que huían. Los indicados tuvieron que escapar despavoridos pues creyeron que eso jamás les llegaría. El ataque a Entel masista En horas de la noche (del mismo 29 de agosto), con total impunidad, la misma gente que agredió a los marchistas se lanzó sobre la fachada de vidrio de ENTEL, empresa que ahora es del Estado, y la desbarató completamente. Estaban a punto de destruir una enorme bandera boliviana que cubría el frontis pero no llegaron a hacerlo porque parece que una pizca de cordura les iluminó. Sin embargo, los unionistas propusieron que luego del destrozo los encargados de "cuidar" el lugar para que no sea saqueado, sean los gendarmes municipales, porque la Policía Nacional tiene vedado actuar. La policía cruceña, pisoteada ya por los unionistas con palo, ha intentado reprimir estas acciones pero igual fue corrida por los fanáticos que prácticamente son dueños y señores de la ciudad. Si ahora que el gobierno tiene en sus manos los medios legales como para meter a toda esta gente a la cárcel pero no hace nada, se puede augurar que con una nueva constitución esta gente seguirá actuando impunemente porque el gobierno será timorato y aguantador ahora y mañana. La orfandad de los fanáticos Sin embargo el movimiento de "lunáticos" está huérfano de apoyo popular e incluso de apoyo de los principales dirigentes cívicos. Por eso, por la noche, el "colla" acomplejado y ultra sin remedio, el radialista Arturo Mendivil, desesperado lanzó un discurso a los unionistas y damas cívicas que estaban en la plaza exigiendo que la dirigencia cívica se ponga a la cabeza de esa "lucha", que ellos sin ambages proclaman que es por INDEPENDENCIA. Es que ahora, con el pretexto del "decretazo", las damas cívicas y los unionistas ya no quieren autonomía sino ¡INDEPENDENCIA! Como una provocación Mendivil decía: "que digan si nos van a dirigir a estos hombres y mujeres que no queremos vivir de rodillas. Nosotros queremos vivir en democracia y queremos ser libres. Si no aparecen nuestros líderes nosotros vamos a asumir lo que creemos correspondiente". Tal es el grado de división interna de los cívicos que los unionistas llegaron a cuestionar a sus dirigentes, que los de arriba no los apoyaban y contrastaban su "pasividad" con la actividad demostrada por los cívicos tarijeños que están en todo. Cardenal pide paz pero fanáticos llaman a la guerra desde el campanario Esa misma noche que se dio a conocer el que consideran ilegal Decreto, comenzaron a hacer repicar las campanas de la catedral cruceña, convocando a la guerra, y todo ello sin que la Iglesia reclame por la invasión de su propiedad, prestándose disimuladamente a estos trajines, aunque el vocero del cardenal convocó a la paz. Sin embargo hubo feligreses católicos que protestaron contra los cívicos que disponen del campanario cuando les da la gana. Mientras tanto, la plaza sigue tomada pues este grupo de desquiciados ha asegurando que no la dejarán. Habrá que ver cuántos atropellos más se cometen contra la dignidad de las personas sin que nadie haga algo por detener tanto abuso, porque el gobierno central ha demostrado debilidad ante los cívicos, a quienes no se cansa de suplicarles diálogo para convencerles de que es igual de neoliberal como ellos aunque con matices indigenistas. - El martes 19 de agosto, día del último paro cívico, varios periodistas resultaron víctimas notables de los enfrentamientos producidos entre cívicos recalcitrantes y vecinos del Plan Tres Mil desobedientes al paro y que reconocieron a los periodistas como aliados de los cívicos unionistas. - Dirigentes cívicos y medios de comunicación ponen de relieve el ataque que sufrió la gente de la prensa e inician una persecución a los supuestos culpables asegurando, un tanto forzadamente, que “eran masistas” y que actuaron contra los periodistas instruidos por el gobierno. Todo un esfuerzo para sacar ventaja política que condimentan con sus conocidas justificaciones acerca del odio, la confrontación y otros adjetivos endilgados a la otra parte. - El organismo gremial de los periodistas y varios de ellos, llenos de santa indignación se sumaron al show negando estar parcializados, asegurando que no mienten, que tienen su “enfoque”, que sólo “cumplen” su labor de “informar”, que sólo son trabajadores, en otras palabras que son una maravilla. (ASC-Noticias) 30 – agosto – 2008 Por Raúl Bustamante y Sergio López El día del paro cívico los conflictos se iniciaron tempranamente. Por la madrugada una caravana de cívicos irrumpió en el Plan Tres Mil agrediendo gente, yendo a provocar a La Rotonda y al mercado de la zona y luego, cerca al mediodía, comenzaron los enfrentamientos que no pararon hasta la noche. En las filas de vecinos la actitud contra los medios era negativa y se lo advirtieron a los periodistas pidiendo que se retiren, que no los aceptaban allí por no ser confiables y que por lo tanto serían tratados como enemigos. Algún comentarista asegura que los periodistas recibieron las piedras por estar en medio de las partes. Más parece ser que fueron blanco real de agresiones. Como las advertencias dadas a los comunicadores fueron desoídas, pues seguramente sus jefes de prensa les obligaron a seguir en el frente de batalla o porque creyeron su deber estar en medio del combate, entonces la furia popular también se concentró en ellos porque los ven como el enemigo tergiversador. Los críticos aseguran que es Evo Morales con sus discursos el promovedor de estas agresiones. Indudablemente pueden ser un detonante para la furia popular pero nada más. La gente hace rato que superó el mito de la prensa. Pero lo que desató más el malestar de la gente fue la gran agresividad y violencia de los unionistas, tanto así que algunos de la barra de Blooming, que en la mañana estaban al lado de la UJC, en la tarde se pasaron al otro lado porque reconocieron más importante su pertenencia al barrio que su alquiler a los cívicos. Se sabe que un conocido paramilitar que depende de la Prefectura de apodo “chiquitín” llevó al Plan centenares de jóvenes alquilados en las calles para apalear gente y doblegar al Plan pero que la resistencia de los vecinos, a quienes los medios califican sin mayor reparo de “masistas”, aguó sus planes porque finalmente los que salieron malparados fueron los autonomistas. El fragor del combate fue intenso y duró hasta altas horas de la noche cuando los vecinos molestos pero triunfantes se dirigieron a la plaza del mechero para volver a quemar el “mojón de la autonomía”. Todo eso los “periodistos” no lo describen porque se volvieron foco de la noticia por efecto de su papel activo en los hechos, vulnerando un principio de la profesión. De qué lado están los periodistas En la madrugada, cuando los vecinos del Plan detuvieron un vehículo de la red Bolivisión que se hallaba en la caravana unionista y tres trabajadores de ese medio fueron agredidos y el motorizado soportó graves destrozos, según cuenta uno de los afectados, un individuo les hizo la pregunta clave: “¿ustedes son autonomistas o periodistas?”. Pese a la situación dramática y difícil para la gente de prensa, este es un profundo cuestionamiento que pone sobre el tapete la gran duda que hay sobre el rol de los periodistas y de los medios, pregunta que nadie ha valorado en su real dimensión y en realidad es un llamado a la conciencia de los periodistas para que analicen si están en los conflictos para cubrir la noticia o como combatientes. El viejo concepto de “imparcialidad” enseñado en las universidades como atributo de los periodistas, en medio de estos conflictos se ha vuelto una careta hipócrita pues ahora se evidencia que cayeron en la tentación, tomaron partido y abandonaron la mesura. Esa es la calidad de los “periodistas” hoy, tienen un “ismo”, pertenecen al autonomismo, al falangismo, al regionalismo, como dijo el concejal Chato Peredo se han vuelto “militantes” y así están descalificados. Por eso, para el ciudadano, los periodistas y los medios han perdido crédito, se los ve parcializados, se señala a los periodistas como peones de los dueños que tienen intereses políticos oscuros, o peor aún que son combatientes pero solapados, que usan el traje del periodista para penetrar en las filas de enemigo para espiar y transmitir información a los de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC), periodistas que van a informarse al lugar de los hechos pero ya en sus medios se dedican a deformar, a tergiversar, ¡qué tarea más elevada que realizan usando de escudo la sacrosanta “libertad de expresión”! negada a los de abajo que no tienen acceso a los medios, pues ya incluso en Santa Cruz muy pocos medios abren los micrófonos a la opinión ciudadana. O sea que estamos bajo la dictadura de medios y “periodistos” inmorales que se hacen los santos pero a la vez cínicamente asumen partido, promoviendo el chauvinismo, el odio racial, y hasta llegan a los escenarios con su simbología, por ejemplo el vehículo de Bolivisión que fue agredido tenía un adhesivo contrario a Evo Morales, mientras en el vehículo de otro medio decía “autonomía”, incluso se ve circulando en las calles un móvil de la red PAT donde se lee “independencia”, slogan de lo más ultra de las filas cívicas, término que utilizan ya abiertamente los ultra después de que Morales aprobó su combo de referendos. En esa tónica, desde el canal 13 (RED UNO), en el sensacionalista programa “que no me pierda”, se fomenta la convulsión, el enfrentamiento, hasta se convoca groseramente a la guerra. En el fondo buscan la convulsión porque se nutren del negocio sensacionalista, el derramamiento de sangre, ahí estarán felices, aunque hipócritamente buscan aparecer como sensibles con el dolor de la gente. Entonces, los periodistas han abandonado la independencia y se han sumado entusiastas a esa disputa estéril entre gobierno y oposición cívica, creyendo que así obran bien, o se han sumado a sus medios y ya no entienden la diferencia entre patrón y trabajador. Pero en este mambo los periodistas en realidad son víctimas de los dueños de medios que ya tienen izada su bandera, que están en un bando, y criminalmente los envían al campo de batalla. Los pobres comunicadores, que aún se creen protegidos por una supuesta “imparcialidad” que ya nadie se traga, sin reconocer la mala fama de manipuladores que arrastran, se topan con turbas que los identifican como los odiados tergiversadores y ¡zas! los atacan ciegamente. Y es una cuestión que se da con ambos bandos, los que apoyan a los cívicos y los que apoyan al gobierno. Sin embargo, los periodistas y sus dirigentes no protestan contra los medios, sino se suman a sus mentiras y a sus campañas inmorales y manipuladoras, como en el caso actual de los eventos del Plan Tres Mil que usan de bandera en su guerrita. Hay que entender que el periodista no es divino, es humano, y es forjado principalmente por el medio ambiente lleno de miedos y miserias, se cuelga de la levita de los ricos, comparte con ellos y se cree parte de ellos que finalmente le dictan o definen sus preferencias y sus prejuicios, por eso hay tantos militantes autonomistas y gente que se ha vuelto tan derechista, “por la plata baila el mono...”. Ese es el periodista alienado que piensa como quieren sus patrones y no como le dicta su conciencia y su propio interés de trabajador. El periodista tiene derecho a asumir una posición, a abrazar una ideología, pero eso no significa velar sus ojos a la realidad y mentir, porque si decide usar su pluma o su cámara para la guerra, donde todo vale, debe esperar las consecuencias de ello. Los de abajo, que están en el otro bando, también le presionan y le exigen no ocultar la realidad, dar cobertura a todos, que no sea racista, que denuncie a esas fábricas de mentiras que son los medios, que sea digno y no se deje estropear por sus patrones, que tenga el coraje de enfrentárseles y no quedarse en la comodidad de repetir sus dictados, que sea crítico. Otra cosa es que en Bolivia, donde pesa más el tribalismo y no hay democracia, pocos se atreven a sostenerse en sus ideas. Hay periodistas que en las tituladoras de los canales demuestran tanta falta de equilibrio y una unilateralidad espantosa. Por ejemplo cuando fueron agredidos los comandantes de la Policía, la mayoría de los medios tocó el tema muy someramente, alguno tituló “una tunda al comandante” sin comentar críticamente el hecho como si fuese lo más normal; pero cuando ellos fueron agredidos se pusieron histéricos, usaron términos superlativos concluyendo que “fueron los masistas”, “cobardes agresores de los periodistas seguidores del gobierno” sin poder ocultar un odio irracional al gobierno. El propio ejecutivo sindical de este sector textualmente dijo: “por eso le decimos al gobierno no más agresiones, no más insultos”. Lamentablemente la pugna entre bandos ha logrado que entre los periodistas desaparezca la solidaridad social, por ejemplo en el caso del periodista de canal 7 Juan Carlos Thames agredido por los cívicos el sábado 16 de agosto tras la concentración en el monumento al Cristo convocada por el Prefecto. Increíblemente periodistas de otros medios lo delataron ante la Unión Juvenil Cruceñista señalando que pertenecía a TVB y tildándolo de masista. Avisada la UJC procedió a agredirle sin miramientos haciéndole sufrir un terrible viacrucis en el lugar como cuando un exminero se atrevió a pasar por la plaza, salvándose de milagro y terminando en el hospital lleno de contusiones. Qué colegas son esos que no lo defendieron y siguieron grabando como si nada. Entre los agresores se hallaba Modesto un famoso lumpen ex masista y ahora trabajador de la prefectura. En su falta de valor civil para oponerse a los dictados de sus patrones han terminado perdiendo su dignidad y por ello los cívicos los tratan con la punta del zapato. Por ejemplo el prefecto Costas, en la pasada reunión de regiones productoras de hidrocarburos realizada en Villamontes, un periodista de UNITEL consultó a Rubén Costas si ésa era una reunión del CONALDE. Agresivo Costas le respondió en tono amenazante que él era el presidente del CONALDE y que jamás había convocado a nada, terminando por insultarlo diciéndole que era un periodista mediocre. De eso los periodistas no dicen nada. Como la miseria espiritual domina, no se rebelan porque temen perder el trabajo, antes de eso prefieren perder la dignidad y se convierten en defensores de sus explotadores perdiendo la autoestima. Los periodistas también han sido infectados por el virus del racismo. Un trabajador de una red televisiva tras cubrir los conflictos del Plan 3000 y sufrir ciertas heridas comentó que fue atendido en el Hospital San Juan de Dios donde le recetaron un simple suero y le dieron su alta pero, pese a sangrar de los brazos y estar aún afectado por los gases, contento comentaba “…pero les sacamos la mierda a esos collas”. Los periodistas buscan solidaridad de los cívicos cuando son agredidos, lo que es una declaración de parte acerca de su falta de imparcialidad e independencia ideológica porque quieren el amparo de sus patrones y mostrarse ante ellos para lograr granjerías. Por eso, los periodistas que ya se muestran francamente opositores al gobierno, repiten el mismo argumento que usan sus patrones, que a Evo Morales lo hicieron los medios y debía agradecerles y no mandarlos a golpear. Qué manera de creerse el ombligo del mundo. Algunos como Carlos Valverde o el Gordo Méndez, proponen ideas para protestar contra el gobierno tal como no cubrirlo informativamente, pero igual siguen asistiendo los periodistas a las conferencias de prensa de los ministros o de la delegada presidencial porque ellos no tienen independencia y sus medios les obligan porque necesitan nutrirse de datos para poder tergiversarlos y destilar veneno. Papel cobarde del dirigente de los trabajadores de la prensa Hernán Cabrera, dirigente principal de los periodistas cruceños, hace un trabajo de equilibrista para no enojar a nadie, es el típico tibio del cual Cristo dijo “..arrojaré de mi boca”. Es tan temeroso que espera que se den agresiones a medios o periodistas afines a los cívicos para defender a los que no defendió antes. Su opinión la emite dependiendo de dónde esté. En el canal 7 con Amalia Pando habla de la defensa de la libertad de expresión y se muestra hasta crítico con las posturas cívicas, pero cuando lo entrevistan en los medios pro cívicos ataca al gobierno, como el gato siempre cae parado, quiere estar bien con Dios y con el diablo. Ahora se muestra radical porque a los cívicos les conviene. Por eso tras una marcha de protesta ha dicho que habrá un paro y que para ello coordinará con la Confederación, a la que posiblemente engaña con su supuesta “imparcialidad”. Cabrera no observa ni protesta como debía ser, vehementemente, frente a la barbarie que se campea en Santa Cruz contra la libertad de expresión. Por ejemplo el hecho de que ciertos medios, hasta los más ecuánimes, están vetados y no pueden asistir a cubrir notas de los cívicos en la plaza o en sus instituciones porque hay una presión para que se parcialicen. Ahí, el preguntar o cuestionar algo a los cívicos y sus afines es peligroso y puede ser motivo para ser declarado “espía del gobierno”. Incluso se nota que los gubernamentales canal 7 y Patria Nueva no tienen pisada al Comité Cívico, ni pueden cubrir libremente las huelgas de los cívicos y por eso se ven obligados a mostrar imágenes de otros medios. De eso no protesta Cabrera, parece que ya está aceptado que debe ser así. Mostrándose funcional a los medios corporativos o pro cívicos, Cabrera está empeñado ahora en lograr que “la justicia” castigue a “los responsables” de las agresiones de periodistas en la jornada del martes 19 de agosto día del paro cívico, pero no protestó así cuando tres días antes de esos sucesos los unionistas apalearon al camarógrafo del canal 7, habiendo imágenes claras en los medios que lo registraron y los autores también son claramente identificables. Sus poses son de indignación hipócrita. “Lo que estamos requiriendo es una profunda investigación sobre estos sucesos acaecidos el martes pasado (19 de agosto día del paro cívico), además de que el Fiscal ordene arraigo para estas personas para que se los mande a una audiencia cautelar”, dijo textualmente Cabrera cuando asistía a las declaraciones de un joven masista señalado como uno de los autores. En la misma entrevista a un medio televisivo Cabrera demuestra gran entrega a las investigaciones porque hay que hacer show para los cívicos. “Hemos presentado una segunda querella criminal contra Richard Acosta Díaz, alias el morocho, por ser el supuesto autor de quien lanzó un ladrillo en el rostro del compañero Erwin Abel Arias el pasado martes 19 de agosto, y para él estamos pidiendo mandamiento de apremio y aprehensión, para que se lo pueda detener y venga a declarar porque ya está identificado con una directa agresión a un compañero de un medio de comunicación”, enfocándose sólo en lo acontecido el día del paro cívico en el Plan Tres Mil. Y añadió más: “Hemos logrado identificar tres personas, el señor Richard Acosta, Jonatán Marquina y Sergio Di Marco que lamentablemente la Fiscalía desde ese momento no agilizó los procesos para lograr detenerlo, no obstante las pruebas, las imágenes, no obstante haber indicado el domicilio, él no sé dónde se encontrará pero nosotros estamos recurriendo a todas las instancias posibles y también estamos requiriendo la inspección ocular y reconstrucción de los hechos de acuerdo a la querella que hemos introducido para demostrar la directa agresión que han sufrido varios compañeros de la prensa”. Claramente el dirigente sindical de los trabajadores de la prensa muestra su esmero por lograr que se sancione a los agresores, de un solo lado, que cree actúan así debido a los discursos de Evo Morales cuando critica a los medios. Entretanto, sobre esos mismos hechos los dueños de medios han sacado una publicación en todos los periódicos reclamando hipócritamente por los sucesos, publicación firmada nada más y nada menos que por el más fascista de ellos, el hijo del dueño de El Deber, el choco Rivera, un autonomista declarado, como casi todos los demás. La dirigencia de la prensa cruceña, ha terminado lamentablemente resbalando a las posiciones cívicas haciéndose su cómplice abandonando efectivamente el plano de la independencia, lo que sería verdaderamente loable. * Denominadas damas cívicas y unionistas han tomado la plaza central de Santa Cruz y furiosos obligan a todo transeúnte a vivar la autonomía, y a agredir a todos los que son sospechosos de traición o espías (ASC-Noticias) 30–Agosto-08 Por Liborio Salazar Como respuesta al “decretazo” del gobierno de Morales, unas mujeres histéricas se han dedicado a tocar a rebato las campanas de la catedral, lo que según la tradición conservadora es para llamar al pueblo al apronte. Pero las “pobrecillas” no han recibido la respuesta que esperaban, están aisladas, en solitario, y por eso se tornan más peligrosas y han procedido a agredir a todos y a todo lo que les dio la gana, a vociferar, a insultar a medio mundo y proclamar su racismo abiertamente. Su locura es contagiosa y así consiguen alguna gente que les secunda sin dejar por eso de verse ridículas. Locura y ridículo van a veces del brazo, pero son una mezcla explosiva que sin embargo nada tiene que ver con la política verdadera que significa respuesta de alto nivel. Su furia se ha traducido en tomar la plaza y obligar a todo transeúnte a vivar la autonomía, a agredir a todos los que son sospechosos de traición o espías, a llamar desesperadamente al pueblo, a usar a niños y niñas, jóvenes y jovencitas como agresores, a escupir a los que prometen la libertad, a destruir la fachada de ENTEL porque ahora es la empresa masista. A este espectáculo circense y dramático condenan a Santa Cruz los improvisados de la política que son los cívicos que han anulado las fuerzas sociales, que han prohibido el debate y destruido las organizaciones populares, que han puesto en pie grupos de choque con el lumpen de la sociedad, con delincuentes sacados de las cloacas. De ello también es responsable el gobierno que no asume su condición y ha dejado desarrollar el fenómeno aquí y allá. La falta de autoridad se ha tornado común, la policía es rebasada a cada rato. Ya sea por temor o incapacidad, porque invisibles hilos le condicionan, el MAS no responde adecuadamente, y todo se torna peor por su torpeza ya antológica. De todo esto no puede salir nada bueno. Quienes están ilusionados con la posibilidad de la autonomía, una bien entendida y no conflictiva, no pueden sino estar preocupados porque los cívicos llevan a la gente a una guerra no querida y a una posible derrota. Esto porque la respuesta grosera de los cívicos fomentando uniones juveniles, a desquiciadas y sus seguidores, lo único que hace es fortalecer al gobierno y de manera indirecta su proyecto de constitución, pues en todos lados crece el rechazo a los racistas, atrevidos y ultras. Más que apoyo a Evo Morales hay voto castigo a los cívicos, reconocidos como líderes de los ultras cruceños, pero los analistas atribuyen todo el mérito al MAS. Con lo sucedido ayer la gente que dio cuerda a los ultras de pronto se asustan porque advierten que se les va de las manos. Algunos critican, otros quieren deshacerse del bulto, otros “putean”. Sin embargo no debemos dejar pasar que asistimos a una crisis espantosa, la del Estado boliviano, donde la ausencia de una clase dominante capaz de responder a las necesidades del país ha dado como producto esta barbarie, que no es sono el afloramiento del fascismo en sus variantes cívicas aquí e indigenistas allá. A los que creen que vivimos en el proceso democrático sólo cabe decirles ¡despierten! antes de que las aguas los arrastren. La gente cuerda tiene que responder con mesura pero con prontitud para tratar de impedir que la cordura sea aniquilada. No se debe decir “que se maten”, porque muchos de los indiferentes se han convertido en víctimas. Lo primero es protestar para impedir que la libertad de expresión sea acallada. Por ejemplo apoyar al salvajemente agredido Alfonso Román que, al margen de estar o no de acuerdo con su pensamiento, tiene derecho a pensar como quiera y a que le respondan en el mismo plano. La mujer que lo agredió indudablemente no puede, está desquiciada y no sólo ultraja a un ciudadano sino insulta a todos porque en su orfandad grita que se ve obligada a defender a “este pueblo de m...” Lo segundo es organizar un frente en defensa de las libertades democráticas para preparar la respuesta correcta y la defensa, porque no se debe llevar gente inocente y desarmada a enfrentarse con hordas de locos así nomás, eso es irresponsable y augura la derrota de las masas, cuestión que al MAS no le preocupa porque es un atado de mucho oportunismo y falta de principios. Ellos en el momento de peligro toman las de Villadiego como lo hemos visto en todo lado. (ASC-Noticias) 30- Agosto-08 Fuente: alai-amlatina ¿Persecución o atentado a libertad de prensa? - Néstor Busso, Director de Radio Encuentro -Viedma, Argentina- y vocero de la Coalición por una Radiodifusión Democrática. Un paro terrorífico Sectores que se sumaron al paro Los micreros acataron el paro, por ello la gente no pudo trasladarse de un lugar a otro. La participación de este sector es clave para hacer contundente todo paro. Es un sector que luego piensa recuperar esperando que los cívicos les apoyen en la subida de precios del pasaje. Los dirigentes de los micreros, fieles seguidores de los cívicos, fueron en persona a bloquear en algunos puntos, como también participaron de la última huelga de hambre obligando a socios del sindicato de micros Santa Cruz (directivos de las líneas de micro) a ir a la huelga “por lo menos unas horas”, así un dirigente asistía por la mañana y otro lo relevaba en la tarde y de yapa la línea tenía que enviar unos 30 platos de pollo a la broaster para los “huelguistas de hambre”. Ese es el carácter moral de esta gente. Este día periodistas de varios medios sufrieron agresiones en el Plan. Temprano un canal de televisión lo denunció. Según el medio masistas les agredieron cuando hacían cobertura en el Plan Tres Mil, pero los denunciados retrucaron indicando que en el móvil de ese medio se trasladan unionistas hasta La Rotonda del Plan Tres Mil. La tónica de los medios fue alabar el acatamiento al paro y descalificar a los que resistían, a los que endilgaron ser “masistas” o “infiltrados”. Bloqueo de caminos del día siguiente. * Ayudados por su "gran" prensa los cívicos hacen y deshacen en Santa Cruz sin que el gobierno haga algo pos parar tanto atrevimiento (ASC-Noticias) 17-Agosto-08 Por Sergio López El tema del desalojo de los discapacitados de las oficinas de YPFB la madrugada del viernes 15 de agosto fue un hecho que los cívicos fascistas no podían desaprovechar para utilizarlo a favor de sus oscuros propósitos, escudados en los minusválidos y ayudados por su "gran" prensa provocaron que los discapacitados, o al menos su dirigencia (fiel a los cívicos), procuren tomar "revancha" por lo sucedido, bloqueando una vía del segundo anillo. Cuando la Policía quiso persuadir a los pocos discapacitados y muchos unionistas rabiosos para que despejen la vía, los uniformados fueron más bien agredidos duramente, además les destruyeron los vidrios de un vehículo policial y prendieron fuego a una moto policial, incluido los miles de golpes e insultos racistas contra los policías ultrajados. Luego, la intención de "los discapacitados" era tomar el comando policial que está muy cerca de donde bloqueaban, obviamente comandados por unionistas y cívicos que más tarde llegaron en masa cuando todos los noticieros de la tele transmitían el directo "la protesta" de la "ciudadanía" contra la Policía. Fue entonces que energúmenos opositores -al dócil y manso gobierno- arremetieron a golpes contra los policías que sólo atinaban a protegerse con sus escudos hasta verse obligados a arrojar gases para repeler a los violentos "defensores" de los discapacitados, mismos que eran utilizados como escudos para avanzar en contra de la Policía. Entre los cavernícolas que atacaron sin mayor reparo a los uniformados estaban parlamentarios, cívicos, cocineros, unionistas, empresarios y otras vainas que bombardearon a los policías con golpes y con los insultos más soeces y racistas: "pacos malditos, raza maldita, hijos de puta, mal paridos, cholos, asesinos, independencia, se van a tener que ir", eso y un sin fin de etc. Todo eso sucedía, pese a la explicación que hiciera el comandante departamental de la Policía, Wilge Obleas, de que tal como registran las imágenes de los medios, el desalojo no fue violento porque además de no haberse utilizado ni gas lacrimógeno la mayoría de los policías que desalojaron a los minusválidos eran mujeres. Pero que los sensacionalistas periodistas juraban y aseguraban que el desalojo fue "salvaje", promoviendo con ello el rechazo a la acción contra la toma de YPFB, pese a que las imágenes no mostraban ese "salvajismo" del que hablaban. En la tarde, comenzó a llegar gente acarreada de los barrios, por ejemplo se supo que en zonas como la Pampa de la Isla y la Villa Primero de Mayo se convocó a plan de petardos a los mercenarios, que por unos centavos fueron a enfrentar luego a la Policía. En la zona del segundo anillo (por el Comando) se podía constatar que eran jovenzuelos en su mayoría los que hacían frente a los uniformados. Sin embargo según los medios era la "población" la que asistió por su voluntad, ante la convocatoria de los cívicos. Un camión (cabina azul y carrocería amarilla), de una sola puerta, trasladaba a otro grupo de muchachuelos hasta las cercanías del lugar. Ya en la noche, el prefecto fue al Comando supuestamente a "pacificar" el clima de tensión. Terminada la reunión allí, tuvieron que ir al Comité Cívico, donde asistieron los comandantes policiales nacional y departamental que más tarde serían brutalmente agredidos en las narices de Marinkovic y las demás lacras de cívicos, que supuestamente como dijo Rada les habían ofrecido "garantías", creer eso a los cívicos es de inocentones que fueron llevados como corderos al matadero, pues cuando se retiraban del Comité Cívico, los jefes policiales -incluso delante de Marinkovic- recibieron golpes e insultos muy duros de los unionistas malvivientes y de los dizque dirigentes de la FUL que estaban apostados allí. Cuando intentaron escapar del lugar hasta el Comando, a los oficiales les llovieron los golpes, patadas, palazos en medio de gritos, esto delante de los mismos periodistas que sólo "registraban" las imágenes; uno de los reporteros allí mismo "aprovechó" para preguntarle al golpeado comandante Obleas si pedía disculpas, a lo que el maltrecho uniformado respondió que "sí", después de que incluso en la golpiza uno de los malvivientes le sacara algo del bolsillo. Protesta Ese hecho provocó la protesta de muchos ciudadanos y sectores de la población que aprovechando algunos pocos espacios que hay en muy contados medios repudiaron las agresiones de los cívicos y unionistas contra los uniformados, pero muchos de los que protestaron hacían hincapié en que el gobierno debía poner mano dura contra los violentos, se preguntaban qué esperaba el gobierno en no actuar pese al respaldo que recibió en la votación del domingo, calificando la administración de Morales de débil y temerosa. En ese sentido, se comenta que hay malestar dentro de la Policía contra los cívicos por el trato a los comandantes. Además se percibe en la ciudad la ausencia de atención policial al público porque están encerrados en la comandancia. Sin embargo, el gobierno se limita a "denunciar" y "lamentar" estos ultrajes e insiste en manejar números del referéndum revocatorio para señalar que están más fuertes que nunca, como si eso les importara a los cívicos fascistas que ya planean cómo moler a palos a los mismos masistas durante la jornada del paro cívico del martes 19 de agosto. Tal parece que el gobierno sólo espera aquello para sentirse más respaldado por la comunidad nacional |