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SEXUALIDAD, MACHISMO Y CARNAVAL EN SANTA CRUZ

SEXUALIDAD, MACHISMO Y CARNAVAL EN SANTA CRUZ
  • La vivencia de una sexualidad sana en Santa Cruz se ve limitada por el poder de fanáticos y negociantes que refuerzan tabúes y estereotipos como el machismo, haciendo cada vez más negocio de cuerpos e imágenes.

  • El último carnaval lo ha probado, hay cierta permisividad social para que la juventud dé rienda suelta a sus instintos.

  • Sin embargo no se promueve un conocimiento preciso y amplio sobre el sexo para que todos, suficientemente informados, estén preparados ante posibles abusos en este plano.

 (ASC – Noticias) 28 – febrero -2009

Por Ramón Soleto L. y Raúl Bustamante

Abordar el tema de la sexualidad en nuestro medio implica muchas dificultades. Hay muchos factores que intervienen para que nuestra sociedad no asimile la información correcta de la temática. Las causas son diversas y complejas, entre las principales está la estructura social en la cual intervienen aspectos, económicos, políticos, sociales y culturales.

Todos saben que en Santa Cruz muchas veces en vez de promoverse valores positivos se promueve el consumismo, lo superficial. Los famosos concursos de belleza y sus reinas y magnificas son el punto máximo de este fenómeno mezcla de negocio, belleza y sexo que tiene principalmente a la mujer como su objeto. Pero no es algo aislado sino que juega papel importante la propaganda morbosa e inmoral en la que están comprometidos los medios y el silencio de las autoridades. Desde luego que la consecuencia es la deshumanización de las personas cuyo efecto en el campo sexual es que se produzcan violaciones, proxenetismo, abuso a menores de edad, prostitución infantil, promiscuidad, aumento de casos de infección por transmisión sexual de VIH, SIDA y otras ETS, carencia de sensibilidad y conciencia frente a responsabilidades que involucran la sexualidad y una total distorsión de lo que es la sexualidad humana.

El aspecto económico es un factor que interviene para que haya el caldo de cultivo y estos penosos casos prosperen. Podemos mencionar varias causas como ser la desintegración de las familias porque los padres tienen que buscar trabajo fuera del país, la explotación laboral, el padre y la madre trabajan todo el día y descuidan a sus hijos, los niños (as) se exponen a los riesgos que hay en las calles porque tienen que trabajar. Como nuestro país está sujeto a los vaivenes de la economía global, a la voluntad de los países industrializados, no hay apoyo económico del estado a programas educativos, donde se incluyan a muchos actores y se trabaje conjuntamente con la sociedad.

En lo político el Estado no se involucra en el tema y peor las autoridades locales. Hacen caso omiso, hay mucho desinterés, no hay políticas en el plano educativo. Como excepción podemos mencionar la incorporación de materias transversales en educación sexual aunque a la hora de enseñar poco o nada se menciona en el aula sobre los temas en cuestión, la idea está pintada. Hay quienes ponen un granito de arena a diario para avanzar, programas que tratan de informar cada año a muchos adolescentes en el tema de VIH y SIDA porque referirse a esta problemática es hablar de sexualidad,

En el plano jurídico se avanza algo con la NCPE pero a duras penas porque como en el caso de la Ley de Derechos Sexuales y Reproductivos hay rechazos por prejuicios, tabúes y taras mentales de ciertos grupos conservadores y religiosos que actúan con hipocresía ante una realidad que no aceptan o no les conviene aceptar. Pero por otra parte no hay leyes que pongan freno a la libre publicidad sexista que se pasa en televisión, prensa escrita y en vallas gigantes donde se expone a la mujer como una mercancía sexual al lado de un producto que hay que consumir.

Hace tiempo un historiador cruceño señaló que “la feria exposición de Santa Cruz era una venta de carne”, situación que molestó terriblemente a los empresarios cruceños, quienes tanto ensalzan esta actividad y por eso tuvieron a este señor en la congeladora.

Lamentablemente pocos movimientos feministas dicen algo para impedir las constantes agresiones que sufre la mujer, la golpeada por su marido, la violada, la asesinada, peor si son los medios los que la usan como mercancía, por ejemplo cuando el imitador de Tinelli, Pedro García, la compara con una parrilla de carne (situación ante la que nadie se pronunció) o se intenta hacer el “miss  Colita”. 

La sociedad cruceña es un lugar con mucho riesgo para educar a los niños (as) así lo decía el reconocido artista cruceño Tito Kuramoto en un programa de televisión, entrevistado hace un par de años atrás. Argumentaba que en Santa Cruz hay excesivo culto a la frivolidad, a la superficialidad, hay concursos de belleza y desfiles de modas cada fin de semana, no se enseña valores solo cuerpos esculturales donde se cimientan estereotipos de belleza, en fin terminó diciendo que es el peor lugar para educar a nuestros hijos. Don Tito tal vez tenga razón, la sociedad cruceña tiene una concepción de belleza muchas veces impuesta desde fuera, por el hecho de que la mujer cruceña es un referente de la belleza en el país, de esta manera se prejuzga a la mujer y se la utiliza como un objeto sexual, que muy bien saben aprovechar las firmas comerciales y empresas para sacar jugosas ganancias.

El carnaval es el ámbito para que disimuladamente, a nombre de la “fiesta grande”, se desboquen impúdicamente los instintos y hasta veamos en las calles desarrollarse actos sexuales sin mayor pudor, todo a nombre de la cultura y costumbres cruceñas que supuestamente le dan su toque propio a la sexualidad. Como vemos no es el hecho de comer un simple majadito o de bailar taquirari, aquí está actuando el machismo, pensamiento que ha marcado a la sociedad de forma prejuiciosa y que todavía se impone en la actualidad aunque se lo oculte o distorsione queriéndolo hacer pasar como cultura, como una costumbre más del hombre del oriente boliviano permisiva a la práctica de la idea patriarcal y machista del derecho de pernada, de acostarse con la empleada doméstica (o moza) de origen indígena como un derecho del patrón, también se acepta jocosamente el hecho de estar con una adolescente, una de quince como dicen algunos viejos desubicados en época de carnaval, o de tener “tres cortejas” en esta fecha festiva como dice Aldo peña en su canción “Soberbio”. Eso no tiene nada de cultural, más al contrario refuerza estereotipos pretéritos e irrespeta a la mujer considerándola un objeto sexual a usar en abundancia en determinada fecha. El carnaval cruceño, donde tienen papel decisivo las comparsas de varones que invitan a las mujeres pagándoles su respectiva cuota, es escenario abierto e impune del machismo.

Pero referirse al tema es muy difícil. Cuando se trata de educar a nuestros jóvenes y población en general. Se hacen esfuerzos pero queda mucho por realizar. Es un gran desafío. Hay muchos obstáculos en contra, estamos ante una sociedad con muchas contradicciones, problemas de todo orden y dada a valorizar la anarquía y el caos a nombre de la libertad.

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